Consuelo Ordóñez denuncia que los actos de enaltecimiento del terrorismo de ETA constituyen un peligro para la democracia y una ofensa a las víctimas

  • En una Jornada celebrada en Madrid, la presidenta del Colectivo ha revelado que los actos de enaltecimiento registrados en 2017 ascienden a setenta
  • En presencia del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, Ordóñez ha evidenciado la total impunidad con la que se celebran los homenajes a terroristas
  • El juez Velasco admite reuniones entre etarras históricos y jóvenes pertenecientes a la disidencia de ETA

Eloy Velasco y Consuelo Ordóñez

La Jornada anual del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) y el Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET), “El nuevo escenario del terrorismo en España”, celebrada el 23 de noviembre en la sede madrileña de la Universidad de Deusto, ha comenzado esta mañana con la intervención de Consuelo Ordóñez, presidenta del Colectivo, en la que ha denunciado la escalada de actos de enaltecimiento del terrorismo de ETA en el País Vasco y Navarra. En presencia del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, Ordóñez ha puesto de manifiesto la “total impunidad” con la que se desarrollan estos actos, que suponen “un peligro para la democracia y una ofensa a las víctimas”.

La presidenta de COVITE ha abordado el asunto en una mesa redonda sobre los principales focos y modalidades de la radicalización violenta en España, en la que además del juez Velasco, ha participado también el ayudante de investigación del Programa sobre Terrorismo Global del Real Instituto Elcano Álvaro Vicente. Ordóñez ha revelado que, en lo que va de año, COVITE ha documentado setenta actos de enaltecimiento del terrorismo de ETA. Treinta y nueve de estos actos han sido de homenajes a presos de ETA que han salido de prisión.

Ordóñez ha relatado que la Audiencia Nacional ha dado carpetazo a tres de las últimas denuncias interpuestas por COVITE por supuestos delitos de enaltecimiento: un homenaje al etarra Andoni Gabiola, secuestrador de Emiliano Revilla, el 17 de septiembre de 2016 en Lekeitio, en el que cientos de personas lo recibieron entre aplausos y vítores y en el que llegó a sentarse en el asiento del alcalde en el salón de plenos; otro homenaje al etarra Javier Balerdi, condenado por cinco asesinatos, el 21 de diciembre de 2016 en San Sebastián, donde centenares de personas, niños incluidos, recibieron al etarra cortando la calle y ataviados con trajes tradicionales; y la publicación el 1 de junio de 2017 de un artículo en Gara en el que se defendía la memoria de dos de los responsables del atentado contra la casa cuartel de Vic.

Consuelo Ordóñez ha señalado dos factores que provocan que la Audiencia Nacional desestime las denuncias de COVITE de los actos de enaltecimiento del terrorismo: no apreciar un “elemento intencional” en estos actos y una interpretación perversa que hacen los propios jueces de la jurisprudencia, que define de forma clara los límites del enaltecimiento y la libertad de expresión. “COVITE ve en esas escenas algo que la Audiencia Nacional no quiere ver”, ha declarado Ordóñez. “Donde nosotros, los medios de comunicación, los organizadores, los asistentes e incluso los jueces vascos ven un homenaje a un etarra, la Audiencia Nacional ve un acto de expresión familiar de alegría; donde nosotros vemos enaltecimiento del terrorismo, la Audiencia Nacional ve una reivindicación legítima a favor de los terroristas encarcelados. Pedimos a la Audiencia Nacional que haga una interpretación correcta de la jurisprudencia y que no insulte nuestra inteligencia con sus resoluciones”, ha manifestado la presidenta del Colectivo.

Irene Muñoz, Eloy Velasco, Consuelo Ordóñez y Álvaro Vicente

Para medir la importancia y el alcance de estos actos, COVITE creó en septiembre el Observatorio de la Radicalización, un espacio en el que documenta todos los actos relacionados con la radicalización en el ámbito del terrorismo de ETA. “Este fenómeno no es nuevo, pero en los últimos meses se ha agravado. Ni siquiera nosotros éramos conscientes del alcance y la gravedad de este fenómeno”, ha señalado Consuelo Ordóñez durante su intervención.

El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha revelado que ha habido encuentros reservados entre etarras históricos y “chavales jóvenes” de la disidencia de ETA advirtiendo del peligro de la “soflamación ideológica”. “Dentro de poco van a salir a la calle activistas fuertemente ideologizados”. Asegura que es difícil la vuelta a la confrontación, “pero hay que tener prudencia con la disidencia, que trabaja en las reuniones de presos, en lograr amnistías, en los derechos de los presos enfermos [como Ibón Iparraguirre] y en reivindicaciones laborales de segundo grado. Si sólo fuera una cuestión de ideología, no habría problema, pero la disidencia se apoya en actos violentos para lograr la expansión ideológica”. El juez Velasco ha concluido su intervención mostrándose a favor de “beneficios penitenciarios a condenados por terrorismo a cambio de delaciones y reparaciones eficaces”.

Consuelo Ordóñez ha puntualizado que “este tema no afecta únicamente a las víctimas del terrorismo, sino a la raíz de nuestra sociedad”, denunciando que las instituciones públicas, a pesar de que tienen en sus agendas el problema de la radicalización violenta, lo abordan desde una perspectiva “sesgada”, ya que sólo tienen en cuenta la que afecta al ámbito del terrorismo yihadista, obviando el de ETA. Por su parte, Álvaro Vicente, ayudante de investigación del Programa sobre Terrorismo Global del Real Instituto Elcano, ha realizado un análisis del panorama de la radicalización yihadista en España: 178 personas fueron detenidas en España entre 2013 y 2016 por actividades yihadistas concentradas en Barcelona, Ceuta, Madrid y Melilla.

La presidenta de COVITE ha remarcado que “ETA ha tratado de imponer un proyecto político totalitario que no se termina con una declaración de fin de la violencia. Homenajear a terroristas en las calles elevándolos a la categoría de héroes no es solo una indignidad, es un peligro para las nuevas generaciones”. De esta manera, Ordóñez ha clausurado su discurso señalando que muchos niños están asistiendo en primera fila a actos en honor a terroristas, lo que supone un peligro a la hora de prevenir la radicalización violenta y de lograr que el terrorismo no vuelva a tener cabida en nuestra sociedad.