La disidencia emergente de ETA: por qué rebrota la violencia callejera

Documento OIET 14/2020

 

Monolito dedicado a varios miembros de ETA en la localidad Navarra de Etxarri-Aranatz y pancarta con el emblema de la organización disidente ATA.

Monolito dedicado a varios miembros de ETA en la localidad Navarra de Etxarri-Aranatz y pancarta con el emblema de la organización disidente ATA. Fuente: Amnistia Garrasia.

 La disidencia emergente de ETA: por qué rebrota la violencia callejera (PDF- 1.15MB)

Resumen

Desde mediados de mayo, localidades de Navarra y el País Vasco están siendo escenario de un repunte de la violencia callejera, conocida como kale borroka en el contexto del terrorismo de ETA o terrorismo de baja intensidad en ámbitos académicos.[1] Los actos registrados van desde pintadas o quema de contenedores hasta concentraciones, la mayoría no autorizadas, y disturbios, huelgas de hambre y caravanas de protesta. Desde el final de la violencia decretado por la organización terrorista en 2011 no se observaba un repunte tan acusado de este tipo de actos, que superan el medio centenar en menos de un mes. El motivo, aparentemente, es la huelga de hambre de Francisco Ruiz Romero, un preso de ETA condenado por asesinato e interno de la cárcel de Murcia. Detrás de la organización de las protestas está ATA (Amnistia Ta Askatasuna), hoy la entidad más fuerte de la amalgama de siglas que integran la hasta ahora casi durmiente disidencia de ETA.

1. Por qué se fragua la disidencia de ETA

Existen al menos tres razones que explican por qué surge un sector disidente en una organización terrorista de funcionamiento y estructura cuasi militar como ETA: la falta de consulta a la militancia sobre la decisión de poner fin a la violencia, que adoptó sólo la cúpula dirigente y que un sector percibe como una rendición; el malestar con Sortu, heredera de la ilegalizada Batasuna, a quien los presos responsabilizan de una falta de movilización social para mejorar su situación penitenciaria; y la frustración de los presos, que no han visto cumplidas sus expectativas penitenciarias, en especial de los condenados por delitos graves después de la modificación del Código Penal de 2003 y abocados, por tanto, a un cumplimiento máximo de condena de cuarenta años.

El origen de las discrepancias se encuentra en 2009. Como ha relatado Florencio Domínguez,[2] la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que avala la ilegalización del brazo político de ETA abrió un cisma entre el sector político encabezado por HB-Batasuna y el brazo militar de la organización. Los primeros, que aspiraban a volver a ser legalizados, vieron reducidas sus opciones: o rompían con ETA y condenaban el terrorismo para regresar a las instituciones o ETA cesaba en sus actividades violentas. A favor de la facción política jugó la debilidad de las sucesivas cúpulas de la banda terrorista y, por primera vez, en el desencuentro se impusieron los líderes políticos.

Se abrió entonces un debate interno y no fue hasta el verano de 2011 cuando ETA formalmente cedió: envió a sus miembros una comunicación en la que anunciaba que el ejercicio de la “dirección política” de la izquierda abertzale quedaba en manos de Batasuna por su imposibilidad de ejercerla debido a la “represión policial”.[3] En octubre de ese año, la organización terrorista anunció el cese definitivo de la violencia. La decisión de renunciar al terrorismo la tomaron un grupo reducido de dirigentes de la organización sin consultar con la militancia.[4] A la postre esta se convertiría en una de las razones que desatarían el descontento.

Entre los militantes de la organización surgió entonces una primera corriente crítica. La integraban aquellos que pensaban que la renuncia a la violencia era una rendición sin contraprestación y culpaban de la maniobra a la izquierda abertzale. En este grupo estaban etarras históricos como Juan Lorenzo Lasa Mitxelena, Txikierdi, o José María Arregi Erostabe, Fitipaldi. La mayoría de los presos y sus familias, sin embargo, cerró filas con el convencimiento de que la situación de los reclusos mejoraría a corto plazo porque, dentro de su lógica, el Gobierno respondería al paso dado por ETA. En su horizonte estaban acercamientos a cárceles del País Vasco y Navarra, beneficios penitenciarios a los que, hasta entonces, la dirección de ETA había prohibido a los reclusos acogerse e incluso extrañamientos, es decir, salidas autorizadas a otros países, como ya había ocurrido en negociaciones anteriores entre el Gobierno y ETA. El entorno de los presos pensaba que se generaría un ambiente social favorable y la involucración de mandatarios internacionales con Kofi Annan, que participó en la Cumbre de Aiete, antesala del anuncio del final de la violencia, alimentó sus esperanzas.[5]

Con el paso del tiempo, los avances que los presos y sus familias esperaban no llegaron, o al menos no con la rapidez que esperaban, lo que hizo aflorar la frustración. En la primavera de 2012 se registraron las primeras protestas procedentes de etarras encarcelados. Se daban tres circunstancias: ningún miembro del Gobierno español o francés se había reunido con la cúpula de ETA, que esperaba una negociación en suelo noruego; que el Tribunal Constitucional había avalado la aplicación de la llamada doctrina Parot; y que la Administración y/o el juzgado de Vigilancia Penitenciaria estaban rechazando solicitudes de traslado o excarcelación.

Para los presos, el culpable de la situación tenía nombre: Sortu. Acusaban a la nueva marca de la izquierda abertzale, legalizada en 2012, de no movilizar lo suficiente a los simpatizantes en las calles. Pensaban que, con el cambio de siglas, había miembros de la antigua Batasuna que no se habían integrado en el nuevo partido. Esta acusación todavía se mantiene hoy, cuando el partido ha sido blanco de críticas y hasta de pintadas. En una de ellas, que apareció el 21 de mayo en una herriko taberna de Durango, se leía “Sortu culpable”.[6]

En los últimos años, determinadas decisiones judiciales y políticas, como la aplicación extensiva de la doctrina Parot o el permiso de la izquierda abertzale para acogerse a la legalidad penitenciaria han beneficiado a los presos de ETA, pero las expectativas que amasaban en 2012 no se han cumplido. La frustración se acentúa en aquellos condenados después de la entrada en vigor de la Ley Orgánica 7/2003, de 30 de junio, de medidas de reforma para el cumplimiento íntegro y efectivo de las penas, que aboca a los condenados por delitos más grave al cumplimiento de un máximo de 40 años de prisión.[7] Algunos de ellos forman parte del sector más contestatario de los presos de ETA.

2. Los inicios de la disidencia

La aparición en escena de la disidencia de ETA guarda ciertos paralelismos con la situación que se vivió en Irlanda del Norte después de los Acuerdos del Viernes Santo. Como han explicado Horgan y Morrison, la disidencia surgida en torno al IRA se caracteriza por la negación de los hitos que aspiraban a poner fin a la violencia, tanto los acuerdos del Viernes Santo y de St. Andrews como los conocidos como Principios de Mitchell.[8] Estos últimos, que deben su nombre al senador estadounidense del Partido Demócrata George J. Mitchell, establecen que el proceso democrático en Irlanda del Norte se debía desarrollar “con medios exclusivamente pacíficos”, con un “desarme total” verificado por una “comisión independiente” y con la renuncia a “utilizar la fuerza o tratar de utilizarla”.[9] Son los mismos principios que la izquierda abertzale asumió en febrero de 2010, en la ponencia Zutik Euskal Herria (De pie Euskal Herria).[10]

El término disidencia, en el contexto norirlandés, no implica homogeneidad. Horgan y Morrison describen a varias organizaciones que encabezarían el movimiento ─The Real IRA (RIRA), The Continuity IRA (CIRA) y Oglaigh na hEireann (ONH)─ y una amalgama de grupos pequeños, algunos violentos y otros no, que cuentan con su propia organización, su ideología y sus tácticas. Incluso entre ellos hay conflictos manifiestos y cierto sentido de competición que, sin embargo, se ha diluido cuando han considerado que una alianza resultaba más eficaz para lograr sus fines. En opinión de los profesores, los sectores no violentos serían determinantes para canalizar la disidencia y frenar a aquellos que abogan por la violencia.[11]

Esta situación guarda paralelismos con la experimentada en torno a la disidencia de ETA. Desde 2013, cuando empiezan a emerger los grupos contestatarios con la línea oficial de la izquierda abertzale, se ha ido creando una amalgama de organizaciones que en cierta medida imitan la estructura organizativa del MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasco), en la que ETA, como pieza principal, convivía con organizaciones juveniles, de apoyo a los presos, a los “refugiados” o huidos y sindicatos. La disidencia empezó a construirse a imagen y semejanza de esa estructura, rellenando espacios que consideraban vacíos tras el cambio de estrategia política y militar del MLNV.

   2.1. IBIL, la primera marca fuerte de la disidencia

De acuerdo con la Memoria de la Fiscalía General del Estado, fue en 2013 cuando los grupos que se desmarcan de la línea oficial comienzan a tomar forma. El más significativo es IBIL (Iraultzaileen Bilguneak. Euskal Errepublika Sozialistaren Alde / Juntas Revolucionarias. Por la República Socialista Vasca), a quien se le atribuyen actividades de formación y captación de nuevos miembros, aunque no de acción. La Fiscalía registraba diez acciones de violencia callejera: cuatro en Vizcaya, tres en Álava, dos en Navarra y una en Guipúzcoa. El año anterior, en 2012, habían sido veintidós.[12]

Figura 1: Logotipo de IBIL, una de las primeras organizaciones relevantes de la disidencia de ETA.

Figura 1: Logotipo de IBIL, una de las primeras organizaciones relevantes de la disidencia de ETA.

En su manifiesto fundacional, IBIL apuntaba que una de las razones de su existencia era la nueva postura de la izquierda abertzale, que había decidido “cambiar su estrategia e integrarla en el sistema capitalista”. La acusaban de haber “aceptado el apoyo del imperialismo” y alertaban de que la nueva línea llevaría a “arruinar, frustrar la Revolución vasca”. Establecieron que los cinco pilares básicos de la organización serían la revolución vasca, el feminismo, la ecología, el internacionalismo y la lengua vasca. Para la revolución vasca, el principio más desarrollado, describieron cinco condiciones: la independencia, el socialismo, la recuperación del euskera o “reeuskaldunización”, la reunificación de los “seis territorios históricos” ─Álava, Bizkaia, Gipuzkoa, Lapurdi, Navarra y Zuberoa─ y la utilización de “todas las formas de lucha” y “la amnistía plena e incondicional”. Es decir, incluían entre sus principios el uso de la violencia para lograr sus objetivos políticos[13]

Su líder era un militante de ETA de perfil bajo, Fermín Sánchez Agurruza. Nacido en Pamplona en 1964, fue elegido concejal de Herri Batasuna en Ansoáin en 1987. En 1992, tras la caída del comando Nafarroa y la detención de Javier Goldáraz y Santiago Díez Uriarte, huyó a Francia. En 1995 fue detenido, acusado de pertenencia a organización terrorista y condenado a diez años de cárcel en 1998. Salió de prisión en 2003. Fue detenido posteriormente, aunque se le puso en libertad.[14] Cuando surgió IBIL, era profesor de un colegio público de Urdax, un municipio del norte de Navarra.

En febrero de 2014 las Fuerzas de Seguridad se pusieron en alerta ante la huida de Sánchez Agurruza. El día 25 fue el último que asistió a clase. A modo de despedida, dejó una frase escrita en euskera y en lenguaje élfico en un ejemplar de El Señor de los Anillos: “La estrella nos iluminará el camino”.[15]  Ni siquiera anunció su marcha a su mujer, que llegó a denunciar la desaparición ante el temor de que hubiera sufrido un accidente de tráfico. Más tarde retiraría la denuncia. Algunos medios publicaron que durante el tiempo que permaneció huido, Sánchez Agurruza estuvo en contacto con algún dirigente de EH Bildu y con exmiembros de Sortu integrados en Ernai, su rama juvenil y más contestataria. El Gobierno de Navarra le abrió un expediente por su ausencia continuada y en 2017 el BOE publicó que se le retiraba su condición de funcionario.[16]

Las actividades de Sánchez Agurruza en Francia fueron objeto de un toque de atención de la dirección de ETA, que le pidió que volviera a España y cesase sus esfuerzos de captación, y le manifestó que no contaba con su apoyo. De hecho, en su comunicado habitual con motivo del Gudari Eguna (Día del Soldado Vasco), ETA advirtió que “quienes utilizan maliciosamente la memoria de los ‘gudaris’ y los símbolos y las reivindicaciones históricas de la izquierda abertzale para dañar la actual estrategia y dividir el movimiento de liberación” no contarían con su apoyo.[17]

El protagonismo de IBIL, por tanto, pareció reducirse. La Memoria de la Fiscalía de 2014 ni siquiera la menciona. Sobre los diez actos de violencia callejera registrados ese año, el mismo número que en 2013, la memoria admite que es difícil determinar si se trataban de protestas laborales o de, efectivamente, acciones del entorno radical de ETA.[18] A ello se unió que en noviembre de 2014 la dirección de la organización terrorista decidió expulsar del colectivo de presos, EPPK, a uno de los etarras considerados de la línea dura: Iñaki Bilbao Goikoetxea, preso en la cárcel de El Puerto de Santa María y condenado por el asesinato del concejal socialista Juan Priede.[19] Fue un aviso a navegantes. El perfil de Sánchez Agurruza, con aspiraciones de referente intelectual, tampoco despertaba demasiado entusiasmo entre los simpatizantes. La actividad de IBIL quedó reducida a reuniones que se concentraron en Navarra y Vizcaya. En 2015, de las doce acciones de violencia callejera perpetradas, incluidas algunas de cierta entidad como la quema de ocho autobuses en Derio (Vizcaya), seis se produjeron en Álava y se vincularon a Ernai, las juventudes de Sortu. La Fiscalía indicaba en su memoria anual que el grado de aceptación era “limitado” y que los intentos de acumular fuerza estaban siendo “infructuosos”, pero una nueva organización parecía que empezaba a romper con esa tendencia: ATA.[20]

 3. La aparición de ATA

Amnistia Ta Askatasuna (ATA) se había agarrado a uno de los elementos clave para aglutinar y movilizar a la izquierda radical abertzale: los presos. La organización nació en 2014 con la amnistía como principal objetivo. En su manifiesto fundacional cargaban contra la izquierda abertzale por realizar un “lavado de cara” con el pretexto de “los nuevos tiempos” que había acabado con “marcas históricas” en la defensa de los presos, como Herrira, y acusaban a su sustituta, Sare, de haber dejado a un lado la reivindicación de la amnistía. En el texto criticaban a la decisión de la izquierda abertzale de permitir que los presos se acogieran a la legalidad penitenciaria, es decir, a beneficios individuales en lugar a de una “dinámica unilateral” como la que ellos defendían. Se autoproclamaban como el movimiento más cercano a las “reivindicaciones históricas de Euskal Herria” y dejaban clara su estrategia: la movilización popular. “Tenemos que ganarnos la calle, activar a los sectores populares y recuperar la ilusión perdida. Sabemos que tu aportación y la que cada uno podamos hacer es única y eso la convierte en necesaria e imprescindible”, se leía en el texto.[21] Su símbolo, la escultura que Eduardo Chillida creó en los años setenta para reivindicar la amnistía.[22]

Figura 2: Logotipo de Amnistia Ta Askatasuna (ATA), diseñado en los años setenta por el escultor Eduardo Chillida.

Figura 2: Logotipo de Amnistia Ta Askatasuna (ATA), diseñado en los años setenta por el escultor Eduardo Chillida.

El preso de ETA Iñaki Bilbao Goicoetxea, Txikito, se alzó como uno de los líderes del movimiento. Nacido en Lezama, Vizcaya, en 1956, fue detenido por primera vez en 1983. Pasó diecisiete años en prisión, salió en libertad en 2000 y se reintegró en ETA. La Guardia Civil lo detuvo poco después de que asesinara al concejal Priede. Su reputación de duro lo avalaba: condenado a más de cincuenta años de prisión, atrajo los focos cuando amenazó a dos jueces de la Audiencia Nacional: a Alfonso Guevara le espetó “te voy arrancar la piel a tiras, fascista, te voy a meter siete tiros, ven aquí si tienes huevos”; a Fernando Andreu, “usted es el diablo del País Vasco y si le pillo le voy a matar”.[23] Tras él cerraban filas otros reclusos como Jon Kepa Preciado, Ion Iurrebaso, Ibai Aginaga o Daniel Pastor. Este último se desmarcó de la línea oficial en una carta pública titulada “En mi nombre no”.[24] Preciado siguió sus pasos con otra carta titulada “Tampoco en mi nombre”.[25]

Figura 3: Cartel que convoca una marcha de apoyo al preso de ETA Iñaki Bilbao con motivo de una huelga de hambre en 2017.

Figura 3: Cartel que convoca una marcha de apoyo al preso de ETA Iñaki Bilbao con motivo de una huelga de hambre en 2017.

Fuera de prisión, dos jóvenes adoptaron el papel de portavoces: Sendoa Jurado y Ziortza Fernández, que se presentaban como miembros de la izquierda abertzale. En 2017 concedieron una entrevista a Deia donde hicieron balance del crecimiento de ATA:

Como movimiento, hemos crecido ya que hace tres años éramos un grupo muy pequeñito en el que se reunían siete u ocho personas alrededor de una mesa y actualmente estamos en todos los herrialdes de Hegoalde y tenemos algo de presencia en Iparralde. […] Quienes promovimos este movimiento veníamos de militar toda la vida en la izquierda abertzale. Muchos de nosotros somos expresos, otros no lo son. Pero es verdad que en los últimos meses estamos logrando que gente joven se acerque a este movimiento porque entienden que la amnistía no es un planteamiento del pasado sino del futuro.[26]

Los primeros golpes sobre la mesa de la organización se sucedieron en 2015 con la organización de varias manifestaciones. En enero convocaron una marcha en Bilbao una hora después de otra multitudinaria promovida por Sare con el apoyo de EH Bildu, es decir, la izquierda abertzale oficial.[27] El año anterior también habían convocado otra manifestación paralela ─o contramanifestación, a ojos de los oficialistas─, pero apenas reunió a medio centenar de personas. En 2015 fueron mil, lo que causó malestar en la izquierda abertzale. En marzo, unas 45 personas se desplazaron a las cárceles gaditanas de Algeciras y El Puerto de Santa María, donde se encontrarían los presos más irredentos. En agosto y en noviembre, otras dos marchas agudizaron el pulso. En la segunda, ATA logró reunir a 4000 personas. Antes de iniciarse se produjeron enfrentamientos directos entre simpatizantes del colectivo disidente y miembros de Sortu.[28]

Por entonces, ATA contaba con la simpatía de al menos 93 presos que en la primavera de 2015 habían firmado una carta pública en protesta con la línea oficial de Sortu y exigiendo la amnistía.[29] Navarra era ya el territorio en el que su presencia estaba más asentada, aunque también contaban con cierta organización en Vizcaya.

A la vez que ATA, surgieron organizaciones como Aurrerantz o Askatasunaren Bidea, que pese a compartir con la primera el objetivo de la amnistía, trataban de encontrar su propio espacio y marcar sus particulares objetivos. En enero de 2017 apareció Herritar Batasuna, una nueva organización cuya carta de presentación fue un “programa político” que resumía sus principios en “Independencia, Socialismo, Reeuskaldunización y Reunificación y junto con estos el Feminismo y el Ecologismo”.[30] Todos ellos se asemejaban a los incluidos en el manifiesto fundacional de IBIL, aunque al contrario que esta primera organización, no se hacía referencia a la “lucha por todos los medios”, es decir, a la violencia, para lograr sus objetivos. Mencionaban, eso sí, “la movilización, la desobediencia, la insumisión y la resistencia activa”. El énfasis de Herritar Batasuna en el carácter político de su propuesta daba a entender que podría ser el germen de un partido político, uno de los frentes por cubrir en el entramado disidente de ETA. Casualidad o no, sus siglas, HB, coincidían con las de la ilegalizada Herri Batasuna.

En su Memoria anual de 2017, la Fiscalía señalaba algunas de las causas a las que atribuía el fortalecimiento de la disidencia:

La firmeza del Estado en su acción contraterrorista tras el declarado cese de actividades, tanto en su vertiente policial como judicial y la decidida y continua colaboración y apoyo internacional, especialmente de Francia, así como la importante desmovilización ciudadana han sido factores que han favorecido el desarrollo y protagonismo alcanzado por la disidencia.[31]

Pese a todo, señalaba que la disidencia no era “una amenaza significativa”.[32]

El enfrentamiento interno entre las facciones de oficial y disidente de la izquierda radical abertzale se mantuvo en los años siguientes y casi siempre con perfil bajo. En el fondo, ATA estaba poniendo en práctica la estrategia que ya había anunciado: ganar la calle. Sus ámbitos de actuación fueron las asambleas locales, los grupos estudiantiles, los círculos sindicales o los sectores más radicales de los estadios de fútbol, espacios habitualmente copados por la izquierda abertzale.

En público, hubo una suerte de “guerra de carteles” y el pronunciamiento de algunos presos que se desmarcaron de la línea oficial. El momento quizá de mayor tensión ocurrió en marzo de 2017, cuando una iniciativa denominada ERREPRESIOARI AUTODEFENTSA convocó una “manifestación nacional” en Pamplona.[33] Los participantes protagonizaron disturbios graves y la Policía Nacional detuvo a cuatro jóvenes, todos procedentes de Guipúzcoa: tres de ellos nacidos en Rentería y el cuarto, en Beasain. La sentencia de la Audiencia Nacional que en 2018 los condenaba por desórdenes públicos terroristas señalaba que los manifestantes tenían “tareas perfectamente distribuidas”, que “usaban guantes, embozados mediante capuchas y camisetas que ocultaban su rostro” y que su intención era provocar “ataques perfectamente organizados y planificados contra las Fuerzas de Seguridad”. La sentencia aludía a que detrás de las movilizaciones estaba ATA.[34] La organización, en un comunicado publicado al día siguiente de los disturbios, mostró su “total solidaridad” con los detenidos y culpó a la policía. Puntualizó, además, que solo era una más de las entidades convocantes,[35] pero lo cierto es que su nombre fue el único que aparecería un año después en la sentencia de la Audiencia Nacional.

Así las cosas, la lucha de poder entre disidentes y oficialistas continuó. En 2019, el periodista Alejandro Requeijo publicó, citando fuentes autorizadas, que “la pelea ya es barrio por barrio y calle por calle.[36] En diciembre, los grupos más radicales de los principales equipos del País Vasco y Navarra ─Herri Norte (Athletic de Bilbao), The RSF Firm (Real Sociedad), Iraultza 1921 (Deportivo Alavés), Indar Gorri (Osasuna) e Indar Armagina (Eibar)─ se unieron en la convocatoria de una marcha de apoyo a los presos hasta la cárcel francesa de Mont-de-Marsan que los propios reclusos rechazaron por ir “contra la línea que marca el EPPK”.[37] Además de poner de manifiesto las tensiones dentro del entorno abertzale, la unión de los cinco grupos ultras dejaba claro que ATA había ganado el pulso en las gradas.

Figura 4: Cartel en el que hinchas radicales de Athletic de Bilbao, Real Sociedad, Alavés y Osasuna convocan una marcha por los presos ETA en la cárcel francesa de Mont-de-Marsan.

Figura 4: Cartel en el que hinchas radicales de Athletic de Bilbao, Real Sociedad, Alavés y Osasuna convocan una marcha por los presos ETA en la cárcel francesa de Mont-de-Marsan.

4. Patxi Ruiz o la implosión de ATA

Desde el 5 de mayo, varios reclusos de la cárcel de Murcia II venían protagonizando concentraciones en el patio de la prisión para, en el contexto del estado de alarma, pedir la liberación de los presos enfermos o la realización de tests de la COVID-19 a los reclusos, entre otras reivindicaciones. El 10 de mayo, ATA emitió un comunicado en el que denunciaba “las amenazas” que había recibido el preso de ETA Patxi Ruiz por parte de otro recluso y hacía responsable a la dirección de la prisión de “todo lo malo que pueda pasarle”.[38] Al día siguiente, Patxi Ruiz anunció que comenzaba una huelga de hambre y sed.[39] Lo hizo a través de la página web de Amnistia Ta Askatasuna, altavoz desde entonces de su evolución.

El nombre de Patxi Ruiz no había aparecido entre los referentes del sector disidente, a pesar de que en 2016 ya se había desmarcado públicamente del colectivo de presos de ETA (EPPK). Su trayectoria en las filas de ETA se inició a mediados de los años noventa, cuando participó en acciones de violencia callejera, entre ellas el incendio de un concesionario de Renault en Burlada. En 1996 fue detenido en Francia en el transcurso de una marcha convocada por varias organizaciones de la izquierda abertzale. En 1997 se reunió en Francia con un miembro de ETA que le propuso formar un comando legal en Navarra para atentar contra policías, militares y concejales de UPN y del PSOE, dentro de la estrategia de socialización del sufrimiento que la organización había puesto en marcha dos años antes. El recién estrenado comando Ekaitza cumplió su objetivo el 6 de mayo 1998 con el asesinato del concejal de UPN Tomás Caballero.

En septiembre, ETA decretó una tregua y la actividad del comando se redujo a la búsqueda de información sobre objetivos. Sin embargo, la dirección de la banda terrorista hizo un movimiento importante en el comando Ekaitza: le pidió a Patxi Ruiz que se apartara por sus problemas psicológicos. Su regreso se produjo en septiembre de 2000, cuando el comando Ekaitza ya había cometido su segundo asesinato: el del subteniente del Ejército Francisco Casanova. Unos meses después, Ruiz fue el encargado de colocar una bomba en los bajos del coche del subteniente del Ejército José Díaz Pareja. El artefacto solo estalló parcialmente y el militar resultó ileso.

La Guardia Civil desarticuló el comando Ekaitza justo antes de que asesinara a un funcionario de la prisión de Pamplona. Los hermanos Mikel e Ibai Ayensa y Patxi Ruiz confesaron que habían intentado matar a una concejal de UPN, Maribel Vals, y a un concejal socialista y que su lista de potenciales objetivos ocupaba varios folios: empresarios, policías y guardias civiles, supuestos confidentes policiales, medios de comunicación como Diario de Navarra y Canal 4 y la entonces alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina. También un exresponsable de Gestoras pro Amnistía que habría robado 150.000 euros.  La dirección de ETA había ordenado al comando que lo matara. El grado de detalle de las declaraciones de los tres detenidos, en especial la de Mikel Ayensa, era propio de los etarras más convencidos de su causa y orgullosos de su trayectoria terrorista. Sin embargo, en el caso de Patxi Ruiz había un factor más: sus problemas psiquiátricos, agudizados tras el asesinato de Tomás Caballero.

Horas después de ser detenido, estando en el calabozo de la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid, sufrió una crisis nerviosa. Según recoge un informe firmado por los agentes que lo custodiaban, el detenido golpeó la cabeza contra la pared y propinó varios puñetazos contra el suelo. Los agentes lo trasladaron al Hospital Clínico San Carlos. Al entrar en la consulta del especialista que lo iba a atender, se lanzó sobre la mesa y se propinó varios golpes en la cabeza. El parte médico recogió que el detenido presentaba “intencionalidad autolesiva voluntaria” y ordenó que se le aplicara una estrecha vigilancia. Aun así, Patxi Ruiz utilizaría lo ocurrido para denunciar por torturas a los guardias civiles que lo custodiaron.[40]

Los miembros del comando Ekaitza fueron condenados a decenas de años de prisión por asesinato e intento de asesinato, pertenencia a banda armada y depósito de armas. Ninguno, incluido Patxi Ruiz, se ha movido un ápice de los postulados más radicales. En 2011, en una manifestación a favor de los presos de ETA celebrada en Bilbao, el padre de Patxi Ruiz declaró a el diario El Mundo: “Mi hijo es miembro de ETA, lucha por unos ideales y eso es muy respetable”.[41]

En 2016, Patxi Ruiz publicó en un blog de Amnistia Ta Askatasuna una carta titulada “No todo vale” en la que se desmarcaba de la línea oficial del colectivo de presos. En ella denunciaba al “liderazgo de la IA [izquierda abertzale] oficial” por “la caza de brujas”, “la actitud de acoso” y “la persecución política” de la que decía que estaban siendo objeto el movimiento favorable a la amnistía y sus integrantes.[42] La dirección de ETA le dio un primer aviso, una suspensión temporal de la militancia a la que Ruiz contestó con otra carta en la que subió el tono. Acusaba al “sector reformista” de la izquierda abertzale de imponerse, aceptar los Principios de Mitchell y perpetrar un “verdadero golpe de estado”, y tachaba la estrategia de “liquidacionista.[43] En 2017 ETA lo expulsó formalmente de la organización.

5.La huelga de hambre

El pulso de Ruiz ha ido subiendo de escalafón en los últimos meses.[44] En diciembre de 2019 se autolesionó en el brazo a modo de protesta por las amenazas de un preso.[45] También ha protagonizado huelgas de hambre puntuales, igual que otros reclusos simpatizantes de ATA. Pero ninguna como la que comenzó el 11 de mayo ha durado tantos días y ha generado una movilización tan amplia.

De acuerdo con los datos del Observatorio de Radicalización de COVITE, que registra todo tipo de acciones relacionadas con el enaltecimiento del terrorismo desde 2016, se trata del pico más elevado desde el inicio de su serie histórica, con más de medio centenar de actos en menos de un mes.[46] El principal foco de las protestas está en Pamplona, donde se celebran concentraciones desde el 14 de mayo. En pleno estado de alarma, algunas fueron prohibidas, pero otras se celebraron, como la del barrio de la Chantrea, a la que asistieron unas doscientas personas. El otro foco de las protestas es el valle de la Barranca, donde en localidades como Alsasua y Etxarri-Aranatz se celebran concentraciones casi diarias e ilegales, en tanto que sus promotores no han solicitado permiso para su celebración. En cuestión de días, las concentraciones se han extendido a otros puntos de Navarra, como Elizondo, Estella, Arbizu, Leitza y Barañáin, y del País Vasco, como Portugalete, Zarautz, Ordicia, Beasain o San Sebastián. La concentración del 23 de mayo en el centro de Pamplona y no comunicada a la delegación del Gobierno acabó con disturbios y cargas policiales.[47]

 Figura 5: Concentración en Pamplona a favor del preso de ETA Patxi Ruiz el 23 de mayo de 2020.

Figura 5: Concentración en Pamplona a favor del preso de ETA Patxi Ruiz el 23 de mayo de 2020. Fuente: Amnistia Garrasia.

A las concentraciones se han sumado otras formas de protesta y de violencia, algunas habituales en el entorno radical abertzale, como las pancartas o las pintadas, la quema de contenedores y hasta de vehículos, y otras menos comunes, como las caravanas de coche o las huelgas de hambre temporales o rotatorias protagonizadas tanto por presos en distintas cárceles españolas y francesas como por simpatizantes fuera de prisión. Reclusos que ya habían manifestado su simpatía con ATA, como Jon Kepa Preciado, y otros como Irantzu Gallastegi o Alberto Viedma, miembro como Ruiz del comando Ekaitza, han cumplido ayunos o rechazado alguna de las bandejas diarias de comida. Fuera de las cárceles, en localidades como Pamplona, Etxarri-Aranatz y Ondarroa, ha habido ayunos o huelgas rotatorias. En Etxarri-Aranatz, dos personas han estado nueve días en huelga de hambre, según la información difundida por Aministia Ta Askatasuna.

Los partidos políticos y sus sedes también han sufrido ataques. El más grave fue el lanzamiento de pintura a la casa de Idoia Mendia, secretaria general del PSE.[48] Al menos cinco sedes de los socialistas vascos, una de Podemos y veinte del PNV han sido objeto de pintadas. También por primera vez ha aparecido una pintada en la que se leía “Sortu culpable” en la herriko taberna de Durango, que ponía de manifiesto la lucha entre el sector oficial y el disidente de la izquierda abertzale. Sortu, de hecho, emitió un comunicado en el que se solidarizaba con Patxi Ruiz y en el que instaba a su “entorno político” a actuar “con responsabilidad”. ATA, por su parte, respondió diciendo que la izquierda abertzale trataba de “tapar sus miserias.[49] Además, el propio preso, tres días después de comenzar la huelga de hambre, se desmarcó de Sare, del EPPK y de Sortu, considerando su postura “un paripé”.

Figura 6: Pintadas a favor del preso de ETA Patxi Ruiz en la sede del PNV en San Sebastián.

Figura 6: Pintadas a favor del preso de ETA Patxi Ruiz en la sede del PNV en San Sebastián. Fuente: Amnistia Garrasia.

Todo indica que ATA no solo está detrás de las movilizaciones, sino que está capitalizando la ola de protesta para erigirse como sigla fuerte en la amalgama de organizaciones disidentes. Su logo y su lema, “Amnistia osoa” (Amnistía para todos) aparece en muchas de las pancartas que encabezan las protestas. Sus redes sociales actualizan casi a diario el estado de Patxi Ruiz y anuncian las próximas movilizaciones. Su capacidad de convocatoria, planificación y movilización ha sorprendido a las Fuerzas de Seguridad, después de años de una disidencia que, en general y como se ha detallado, ha mantenido un perfil bajo y una actitud durmiente.

La huelga de hambre de Patxi Ruiz, un preso de segunda línea, ha servido como catalizador para aunar a grupúsculos que habían actuado bien de forma separada o bien, directamente, enfrentada. Ahora, sin embargo, se han sumado a una dinámica en marcha que ha logrado la movilización que muchos ansiaban. En las concentraciones más numerosas han participado miembros de grupos radicales, desde estudiantiles a ultras de fútbol, y hasta el que un día fuera cabecilla de la disidencia y fundador de IBIL, Fermín Sánchez Agurruza. El perfil de los participantes en las protestas es de personas con una edad cercana a la treintena, es decir, superior a los jóvenes que habitualmente copaban las movilizaciones de la izquierda abertzale. Pese a los altercados y episodios violentos, las Fuerzas de Seguridad creen que no hay riesgo de que atenten contra personas.

[1] De Medina, P. A. P. (2001). Terrorismo de baja intensidad: la Kale-Borroka. Cuadernos de la Guardia Civil: Revista de seguridad pública, (24), 99-104.

[2] Iribarren, F. D. (2017). Las claves de la derrota de ETA. Informe del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, (3), 1-63.

[3] Domínguez Iribarren, F. (2012). La agonía de ETA. Madrid: La Esfera de los Libros.

[4] VascoPress (2013). «Crónica. Boletín de documentación y actualidad». Bilbao.

[5] Idem.

[6] Segovia, M. (21 de mayo, 2020). Realizan pintadas de «Sortu culpable» en una Herriko Taberna de Bilbao. https://www.elindependiente.com/politica/2020/05/21/realizan-pintadas-de-sortu-culpable-en-una-herriko-taberna-de-bilbao/.

[7] López Peregrín, C. (2005). La pena de prisión en España tras las reformas de 2003 y los fines de la pena. Departamento de Derecho Público, Universidad Pablo de Olavide.

[8] Horgan, J., y Morrison, J. F. (2011). Here to stay? The rising threat of violent dissident Republicanism in Northern Ireland. Terrorism and Political Violence, 23(4), 642-669.

[9] Mitchell, G., de Chastelain, J., y Holkeri, H. (1996). Report of the international body on arms decommissioning. Belfast: Northern Ireland Office.

[10] VVAA (2010). Zutik Euskal Herria [De pie Euskal Herria]. https://www.uv.es/~pla/euskadi/zutikeh.htm

[11] Horgan y Morrison (2011).

[12] Fiscalía General del Estado (2014). Memoria. Madrid. https://www.fiscal.es/memorias/memoria2014/FISCALIA_SITE/recursos/pdf/MEMFIS14.pdf

[13] IBIL, Iraultzaileen Bilguneen OINARRIAK [IBIL Reuniones revolucionarias LO ESENCIAL] (1 de mayo, 2013). Euskal Iraultza Sozialista. http://euskaliraultzasozialista.blogspot.com/2013/05/ibil-iraultzaileen-bilguneak-2-oinarriak.html

[14] El sector más duro de ETA podría estar coliderado por un profesor navarro (6 de mayo, 2014). La Información. https://www.lainformacion.com/espana/el-sector-mas-duro-de-eta-podria-estar-coliderado-por-un-profesor-navarro_dAyI9Atdvz2DkXvE2ONSV/

[15] El profesor de Urdax huido dejó una nota de despedida en euskera y élfico (6 de mayo, 2014). Diario de Navarra. https://www.diariodenavarra.es/noticias/navarra/mas_navarra/2014/05/06/buscan_profesor_huido_que_lidera_ibil_una_nueva_escision_violenta_eta_158070_2061.html

[16] Boletín Oficial del Estado (BOE) núm. 137, de 9 de junio de 2017, páginas 47830 a 47830 (1 pág.). https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2017-6520

[17] ETA hizo llegar un mensaje privado al líder de Ibil para que cesase su actividad a favor de retomar la lucha armada (22 de febrero, 2015). Europa Press. https://www.europapress.es/nacional/noticia-eta-hizo-llegar-mensaje-privado-lider-ibil-cesase-actividad-favor-retomar-lucha-armada-20150222121549.html

[18] Fiscalía General del Estado (2015). Memoria. https://www.fiscal.es/memorias/memoria2015/FISCALIA_SITE/recursos/pdf/MEMFIS15.pdf

[19] Pagola, J. (24 de noviembre, 2014). ETA echa al pistolero Bilbao por pedir la vuelta a las armas. ABC. https://www.abc.es/espana/20141124/abci-pistolero-bilbao-201411241031.html

[20] Fiscalía General del Estado (2015). Memoria. https://www.fiscal.es/memorias/memoria2015/FISCALIA_SITE/recursos/pdf/MEMFIS15.pdf

[21] Nace un nuevo movimiento de apoyo a los presos con duras críticas a la izquierda abertzale y la dirección del EPPK (22 de mayo, 2015). Europa Press. https://www.europapress.es/nacional/noticia-nace-nuevo-movimiento-apoyo-presos-duras-criticas-izquierda-abertzale-direccion-eppk-20140522125048.html

[22] Cartel con el logo a favor de la amnistía diseñado por el escultor Eduardo Chillida en la década de los años setenta. https://www.descubrirelarte.es/wp-content/uploads/2014/07/Admistia-askatasuna-I.jpg

[23] Segovia, M. (24 de junio, 2017). Iñaki Bilbao y la huelga de hambre que inspira a los duros de ETA e ignora Otegi. El Independiente. https://www.elindependiente.com/politica/2017/06/24/inaki-bilbao-la-huelga-de-hambre-que-inspira-a-los-duros-de-eta-e-ignora-otegi/

[24] Pastor Alonso, D. (9 de diciembre, 2015). En mi nombre no. La haine. https://eh.lahaine.org/en-mi-nombre-no

[25] Preciado, J. K. (7 de marzo, 2016). Tampoco en mi nombre. La haine.  https://eh.lahaine.org/tampoco-en-mi-nombre

[26] Deia, 27 de febrero, 2017.

[27] Gastaca, J.M. (12 de enero, 2015).Los disidentes de la izquierda radical elevan su capacidad de convocatoria. El País. https://elpais.com/ccaa/2015/01/11/paisvasco/1421004934_582434.html

[28] Aizpeolea, L. R. (6 de diciembre, 2015). Crece la disidencia en la izquierda ‘abertzale’ por los presos etarras. El País. https://elpais.com/politica/2015/12/06/actualidad/1449434390_147333.html

[29] 93 ex presos de ETA e Iparretarrak critican la línea oficial de Sortu y exigen la amnistía. (12 de mayo, 2015). El Diario Vasco. https://www.diariovasco.com/politica/201505/12/presos-iparretarrak-critican-linea-20150512152044.html

[30] Presentación de Herritar Batasuna (28 de enero, 2017). https://herritarbatasuna.wordpress.com/blog/pagina-de-inicio/

[31] Fiscalía General del Estado (2018). Memoria.

[32] Idem.

[33] Los radicales abertzales vuelven a tomar Pamplona sembrando el Casco Viejo de violencia callejera (11 de marzo, 2017). navarra.com. https://navarra.elespanol.com/articulo/sucesos/radicales-abertzales-vuelven-tomar-pamplona-sembrando-casco-viejo-violencia-callejera/20170311193243101912.html

[34] Sentencia de la Sala de Apelación de la Audiencia Nacional, sección 64, 8 de octubre de 2018. http://www.poderjudicial.es/search/AN/openDocument/df0469d163dbe2a4/20181009

[35] Ante incidentes causados por la policía en Pamplona (12 de marzo, 2017). Amnistia Askatasuna. http://amnistiaaskatasuna.blogspot.com/2017/03/ante-los-incidentes-provocados-por-la.html

[36] Requeijo, A. y Lardiés, A. (28 de octubre, 2019). El sector duro ‘abertzale’ gana terreno en su pugna contra Bildu y Otegi. Voz Pópuli.

https://www.vozpopuli.com/espana/abertzale-estructuras-terreno-batasuna-otegi_0_1294371668.html

[37] Requeijo, A. (12 de diciembre, 2019). Voz Pópuli. https://www.vozpopuli.com/espana/presos-ETA-rechazan-apoyo-Athletic-Real-Osasuna_0_1308470599.html

[38] Patxi Ruiz ha sido amenazado por presos (10 de mayo, 2020). Amnistia Askatasuna. https://www.amnistiaaskatasuna.com/eu/artikulua/patxi-ruiz-mehatxatu-dute-kartzelariek

[39] Patxi Ruiz se hizo cortes en el brazo y comenzó una huelga de hambre y sed (5 de mayo, 2020). Amnista Askatasuna. https://www.amnistiaaskatasuna.com/eu/artikulua/patxi-ruizek-ebakidurak-egin-ditu-besoan-eta-gose-eta-egarri-grebari-ekin-dio

[40] Marrodán, J.; Araluce, G; Elizari, R.; García de Leániz, R.; Jiménez Ramos, M. y Labiano, R. (2015). Relatos de plomo. Historia del terrorismo en Navarra. La sociedad contra ETA. Pamplona: Gobierno de Navarra.

[41] Lozano, J. (9 de enero, 2011). ¿Qué ocurrió en la marcha proetarra permitida por el juez Pedraz? Libertad digital. https://www.libertaddigital.com/nacional/lo-que-ocurrio-en-la-marcha-proetarra-permitida-por-pedraz-1276411321/

[42] Ruiz, P. (6 de julio, 2016). No todo vale. Amnistia Askatasuna. http://amnistiaaskatasuna.blogspot.com/2016/07/no-todo-vale.html

[43] Ruiz, P. (23 de abril, 2017). A la Junta Directiva de Erakunde – Patxi Ruiz Romero, preso político vasco. Amnistia Askatasuna. http://amnistiaaskatasuna.blogspot.com/2017/04/al-comite-de-direccion-de-la-erakunde.html

[44] Requeijo, A. (23 de mayo, 2020). La venganza cumplida del etarra Patxi Ruiz: “Sortu trata de invisibilizar la disidencia”. Voz Pópuli. https://www.vozpopuli.com/espana/patxi-ruiz-eta-huelga-hambre-venganza-ata-sortu_0_1357365587.html

[45] Patxi Ruiz hizo cortes en su brazo en protesta (31 de diciembre, 2019). Amnistia Askatasuna. https://www.amnistiaaskatasuna.com/eu/artikulua/patxi-ruizek-ebakidurak-egin-ditu-besoan-protesta-gisa

[46] Observatorio de Radicalización, Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE). https://covite.org/observatorio/

[47] Pamplona (Navarra). Manifestación a favor de la excarcelación de Patxi Ruiz (23 de mayo, 2020). Observatorio de Radicalización. Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE). https://covite.org/observatorio-de-radicalizacion-2020/23-05-2020-pamplona-navarra-manifestacion-a-favor-de-la-excarcelacion-de-patxi-ruiz/

[48] Bilbao (Vizcaya). Ataque en la vivienda familiar de Idoia Mendia (19 de mayo, 2020). Observatorio de Radicalización. Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE). https://covite.org/observatorio-de-radicalizacion-2020/19-05-2020-bilbao-vizcaya-ataque-en-la-vivienda-familiar-de-idoia-mendia/

[49] Segovia, M. (21 de mayo, 2020). Realizan pintadas de «Sortu culpable» en una Herriko Taberna de Bilbao. El Independiente. https://www.elindependiente.com/politica/2020/05/21/realizan-pintadas-de-sortu-culpable-en-una-herriko-taberna-de-bilbao/