Fenomenología terrorista en Turquía: Los TAK (Teyrêbazên Azadiya Kurdistan, halcones para la defensa del kurdistán)

El 27 de noviembre de 1978, fue fundado oficialmente el PKK (Partiya Karkerên Kurdistán, Partido de los Trabajadores del Kurdistán). A semejanza de otros movimientos revolucionarios de izquierdas, adoptó la teoría marxista-leninista,  y la estrategia maoísta de  guerra popular.

El 15 de agosto de 1984, llevó a cabo sus primeros ataques contra fuerzas gubernamentales turcas en las ciudades de Eruh y Semdinli, en las provincias de Hakkari y Siirt. Junto a la guerra de guerrillas cometió atentados, en ocasiones suicidas, tanto en territorio turco como en distintos países de Europa.

El Partido de los Trabajadores del Kurdistán, incluido por primera en la lista de organizaciones terroristas de la U.E. el 02 de mayo de 2002. El mes anterior, en abril de 2002, había cambiado su nombre por el de Kongreya Azadi u Demokrasiya Kurdistan (Congreso de Libertad y Democracia de Kurdistán, KADEK). Posteriormente pasó a tener diversas denominaciones que la U.E. sigue considerando organizaciones terroristas pasando a tener desde entonces diversas denominaciones que la U.E. sigue considerando organizaciones terroristas. Pese a los distintos cambios de nombre, el grupo ha sido y es más conocido por las siglas de PKK. El número de víctimas que ha causado se estima en unas 40.000.

A mediados de la primera década del siglo XXI entró en escena en el panorama turco un nuevo grupo terrorista, de similar inspiración ideológica pero aparentemente autónomo del PKK: los TAK.

Logo de los TAK. Fuente http://www.etraf.com.tr/gundem/ankara-saldirisini-tak-orgutu-ustlendi-h45803.html

Logo de los TAK. Fuente http://www.etraf.com.tr/gundem/ankara-saldirisini-tak-orgutu-ustlendi-h45803.html

Los Teyrêbazên Azadiya Kurdistan (Halcones para la Defensa del Kurdistán) se crearon en 2004.  Su primer ataque de gran envergadura  tuvo lugar el 17 de julio de 2005, en la turista localidad de Kusadasi, en la costa del mar Egeo. Un atentado en el que fueron empleados explosivos contra un minibús que transportaba a turistas dejó un balance de cinco personas muertas y otras quince con heridas de diversa consideración. En agosto de 2006, los TAK reivindicaron la autoría de atentados cuyo objetivo eran localizaciones turísticas en Estambul y Marmaris. A consecuencia de ello, tres personas fueron asesinadas y hubo más de 20 heridos, entre los que había una decena de turistas  originarios del Reino Unido.

La preferencia del TAK por los objetivos turísticos fue porque, en opinión de la propia organización, esta industria constituye una de las fuentes de financiación más importante de Turquía y a su juicio, el mayor soporte económico para “la guerra sucia y especial”. En un comunicado que también sirvió para anunciar la creación de los TAK,  se advertía, como a la postre acabó resultando cierto, que el sector turístico sería uno de los primeros objetivos en ser atacados por el grupo. En el texto se afirmaba que los TAK estaba compuesta por antiguos miembros del PKK que se escindieron de su organización al no compartir lo que consideraban una postura de pasividad frente a las agresiones del estado turco.

Pese a las diferencias con su matriz, los TAK sí que reconocían el liderazgo de Abdullah Öcalan aunque no estaban satisfechos con la lucha llevada a cabo por el Kongra-Gel (Congreso Popular del Kurdistán) y por su brazo armado el HPG (Hêzên Parastina Gel‎, Fuerzas de Defensa del Pueblo). A estos últimos le pedían más implicación en la contienda y a los jóvenes en general que se uniesen a sus filas. Respecto a los métodos que los TAK estaban dispuestos a emplear, no parecían a priori que descartasen ninguno: “No reconoceremos ninguna regla. Todo y en todas partes son objetivos para nosotros. Nos concentramos en el objetivo, atacamos al objetivo con espíritu vengativo y lo destruimos”.

Con el paso del tiempo el reconocimiento simbólico del liderazgo de Abdullah Öcalan en la lucha de la causa turca parece haberse ido diluyendo, al menos en su faceta pública. En la web “oficial” de los TAK podía observarse junto a un anagrama con las siglas y el logo del grupo, una fotografía de perfil de Öcalan. Posteriormente en la misma página, la imagen del líder del PKK fue eliminada y sustituida por la de un halcón, cuyo nombre toman los TAK.

En la parte superior de la imagen se puede ver el logo de los TAK en una imagen obtenida de su página web "oficial" en el año 2016. La parte inferior corresponde a julio de 2019, como puede comprobarse, la fotografía de Abdullah Öcalan ha sido eliminada. Fuente http://www.teyrenbaz.net/

En la parte superior de la imagen se puede ver el logo de los TAK en una imagen obtenida de su página web “oficial” en el año 2016. La parte inferior corresponde a julio de 2019, como puede comprobarse, la fotografía de Abdullah Öcalan ha sido eliminada. Fuente http://www.teyrenbaz.net/

Al igual que el PKK, los TAK no tuvieron reparo en recurrir al empleo de ataques suicidas. En febrero de 2016, un atentado contra un convoy de vehículos del ministerio de Defensa  que circulaba por el centro administrativo de Ankara provocó la muerte de 29 personas, 16 de ellas civiles . En diciembre de 2016, un doble atentado suicida cometido en el Vodafone Arena Stadium de Estambul asesinó a 44 personas, 30 de ellas policías, causando además 155 heridos. En un comunicado de reivindicación difundido por los TAK, se recogía que el ataque había sido ejecutado por un “equipo mártir” denominado Tirej (Rayo). El texto finalizaba afirmando que los TAK serían los ganadores de esta “espantosa guerra”.

Desde fuentes del PKK se niega la conexión entre este grupo y los TAK. En una entrevista realizada en 2016 por la plataforma de noticias de Internet InfoAout a un supuesto comandante del PKK que se hacía llamar Heval (compañero) Jamal Andok, este negaba cualquier vínculo entre ambas organizaciones: “No hay relación militar entre PKK y TAK. Simplemente tenemos en común que somos kurdos. Hay otros muchos grupos que luchan por el Kurdistán. Tanto los TAK como el PKK atacan sólo objetivos militares en Turquía, no a los civiles (como sí hace el gobierno turco). Los TAK tienen el derecho de proteger a los kurdos. El PKK tiene el derecho de proteger a los kurdos”.

En mayo de 2016, un cuadro de alto nivel del PKK, Cemal Bayik, también negó que su grupo tuviese relación alguna con los TAK. Al ser preguntado en relación a los civiles asesinados en el atentado de Ankara afirmó: “No tenemos nada que ver con TAK” y que los métodos, ideología y fines del PKK difieren de los empleados por los TAK, por lo que el grupo no tiene similitudes con el PKK.

Las autoridades turcas consideran a los TAK y al PKK como organizaciones interdependientes. Igualmente les conceden un relevante papel en la fundación del grupo a dos destacados líderes del PKK: Cemil Bayik y Duran Kalkan. En los TAK estarían agrupados los partidarios del ala más dura del PKK. Para las responsables de la seguridad turca, los TAK serían una suerte de grupo semiautónomo con una dependencia orgánica del PKK aunque con una elevada capacidad de decisión a la hora de planificar y ejecutar acciones diversas contra distintos objetivos. Por su parte, el PKK serían el encargado de dotar al grupo de militantes, fondos logística y dirección estratégica general.

Si se tienen en cuenta las declaraciones públicas realizadas por integrantes del PKK, estos y los TAK operarían de manera independiente no teniendo más vínculos que el de que ambos se atribuyen el papel de defensores de la causa kurda. Esta circunstancia en sí misma, la tolerancia del PKK a que otros grupos fuera de su control operen en su área de influencia lo que de facto pondría en cuestión su posición hegemónica, es cuanto menos llamativa.

En el pasado, el PKK no ha permitido la disidencia, llegando a asesinar a algunos de sus líderes en el extranjero, por lo que llama la atención que consientan que ya no son militantes, sino que  son cuadros de su organización que operan en un grupo que se dice al margen de su organización.

Los atentados cometidos por los TAK, no son muy numerosos pero sí con una elevada letalidad. Detrás de esta circunstancia subyace un notable nivel de especialización tanto en la preparación de los mismos en la logística previa como en la capacidad para la captación de militantes dispuestos a suicidarse.

A priori podría parecer que el PKK no obtendría ningún crédito ya que, aunque los atentados sean cometidos, las autoridades turcas se los atribuyen a los TAK. No obstante, no es menos cierto que la mortalidad de estos ataques ejecutados en grandes urbes de Turquía, lejos de la región del Kurdistán, podrían suponer un acicate para que parte de la sociedad turca demande algún tipo de diálogo con el PKK, el cual, por comparación, podría presentarse como una especie de “interlocutor válido”.

Entre el PKK y los TAK, si bien no parece clara que haya una dependencia jerárquica por lo menos sí que parece evidente que mantienen cuanto menos una suerte de “coincidencia programática”. Esto se traduce en una coexistencia que permite la posibilidad, al menos en el plano teórico, de una transferencia de militantes entre las dos organizaciones ya que si se da por buena la independencia entre ellas, la mayor diferencia que poseen es el planteamiento táctico en la elección de los objetivos de sus atentados y en la violencia empleada en ellos.

A tenor de los datos públicos, las conexiones PKK-TAK no quedan totalmente claras. No obstante, sí que parece esbozarse un panorama en el que a efectos prácticos, para el PKK tiene cierta utilidad un grupo aparentemente autónomo como los TAK, cuya existencia sino fomenta, al menos sí tolera desde hace un década y media, excepción hecha de declaraciones públicas de desaprobación.

Este status quo sería susceptible de propiciar un escenario en el que, por lo menos en el campo de la hipótesis, el PKK se sirviese de los TAK como una especie de “cometa”. De esta manera, podría influir en las acciones del grupo y en caso de ser necesario para sus intereses, cortar el vínculo entre ambos, vínculo que por cuestiones de pragmatismo nunca se reconocería de manera “oficial”.

Aún a riesgo de transitar por el terreno de lo obvio, en muchas ocasiones la clandestinidad inherente a cualquier organización armada que apuesta por la práctica del terrorismo dificulta en gran medida dibujar un cuadro en el que quede plasmadas de manera nítida todas y cada una de sus interconexiones. Por ello, no se puede descartar de manera categórica que el TAK sea una organización independiente.

Sin embargo, los indicios parecen apuntar a que esta aparente independencia sería más bien, una cierta autonomía operacional y que como en otros casos similares en la historia (véase por ejemplo el caso de septiembre negro)  la relación PKK – TAK podría ser notablemente superior de la que trasluce de sus declaraciones públicas.

Luis Antonio González Francisco.