Impacto y repercusiones de la muerte de Soleimaní en el movimiento yihadista en Irak

Documento OIET 2/2020

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La mezquita de Jamkaran es un lugar importante para la rama chií del islam. Situada en la ciudad iraní de Qom se dice que fue construida siguiendo las indicaciones de Hadrat Hojjat ibn al-Hasan, el imam Mahdi, el imam número doce, figura de gran relevancia para  la corriente  chií duodecimana, seguida aproximadamente por el 95% de los habitantes de Irán.

El pasado día cinco de enero, fue izada en el recinto religioso una bandera roja con el lema “Ya la-Tharat al-Hussein”, expresión que puede ser traducida como «Oh vosotros, vengadores de Hussein”, en referencia a Al- Husein Ibn Ali,  nieto de Mahoma y figura clave de la fe chií.

No era la primera vez que esta bandera ondeaba sobre la mezquita de Jamkaran, auque es esta ocasión la enseña fue izada por una causa de gran relevancia. Según el  Hoyatoleslam Yassine Hossein Abadi, administrador de la mezquita: “Después de escuchar al líder supremo [El Ayatolá Alí Jamení] pidiendo una fuerte venganza, desplegamos esta bandera para que todos los creyentes del mundo y todos los luchadores por la libertad se reúnan en torno a ella para vengar la sangre injustamente derramada de Qasem Soleimaní”.

 

Plegaria del Líder Supremo de la Revolución Islámica, el Ayatolá Alí Jameneí, por la Teniente General Qasem Soleimaní realizada el 10 de marzo de 2019. Fuente: http://spanish.khamenei.ir/news/3612

Plegaria del Líder Supremo de la Revolución Islámica, el Ayatolá Alí Jameneí, por el Teniente General Qasem Soleimaní realizada el 10 de marzo de 2019. Fuente: Khamenei.ir

El Teniente General Qasem Soleimaní, líder de la Fuerza Quds, unidad de élite del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica, también conocidos como Pasdarán, encargada de las misiones extraterritoriales aterrizó en el aeropuerto de Bagdad (Irak) procedente de Damasco (Siria) el pasado tres de enero. Mientras era trasladado en vehículo fue objetivo de un ataque de EE.UU. ejecutado mediante un RPAS, coloquialmente conocido como drone, equipado con misiles Hellfire R9X Ninja. Según apunta, José Ignacio Castro Torres, Coronel de Ejército de Tierra y analista del prestigioso Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), cabe la posibilidad de que  “…parte de la inteligencia necesaria para realizar la operación fuese proporcionada por Israel, ya que la forma de eliminar al objetivo es más parecida a las acciones israelíes que a las estadounidenses, que suelen emplear a fuerzas de operaciones especiales”.

Entre los muertos también se encontraba Abu Mahdi Al Muhandis, cuadro de alto nivel de Hashd al Sha’abi (Fuerzas de Movilización Popular) milicias chiíes de Irak, apoyadas por Teherán. El Líder Supremo de la Revolución Islámica, el Ayatolá Alí Jameneí, declaró sobre la muerte del carismático militar iraquí: “Su marcha hacia Dios no pone fin a su camino o su misión, pero una poderosa venganza aguarda a los criminales que tienen su sangre y la sangre de los otros mártires de anoche en sus manos”.

Durante la madrugada del ocho de enero, la División Aeroespacial de los Pasdarán lanzó varios misiles tierra-tierra desde suelo iraní que impactaron contra dos instalaciones militares en Irak que cuentan con presencia estadounidense: Ain Al-Asad y Erbil. El ataque recibió el nombre de “Operación Mártir Soleimaní”.

Apenas 48 horas después de la muerte de Soleimaní, el Parlamento de Irak aprobó una resolución no vinculante en el que pedía al Gobierno del país la expulsión de las tropas de Estados Unidos. Casi de manera paralela la coalición internacional desplegada en la zona en el marco de la Operación Inherent Resolve para combatir el yihadismo de Daesh anunciaba la suspensión de sus operaciones antiterroristas dedicándose exclusivamente a proteger sus efectivos e instalaciones.

Tras el ataque iraní contras las instalaciones militares de Ain Al-Asad y Erbil, el General Amir Ali Hajizadeh, Comandante de la División Aeroespacial del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán compareció en una rueda de prensa retransmitida por la televisión estatal iraní. Hajizadeh afirmó que Irán tenía capacidad para golpear a las tropas de EE.UU. en toda la región y que el ataque con misiles no tenía como objetivo crear bajas estadounidenses, ya que  se estuvieran “buscando matar” en una primera acción habrían perecido 500 efectivos estadounidenses y en caso de respuesta, otros “4.000 a 5.000” habrían perdido la vida “en 48 horas”.

Como en declaraciones de este tipo es tan importante lo que se dice como la puesta en escena, Amir Ali Hajizadeh compareció flaqueado por nueve banderas distintas. De izquierda a derecha podían verse las enseñas de Irán, la del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán y la de su División Aeroespacial. Las siguientes correspondían al grupo libanés Hezbolá, a  Ansarolá , organización que engloba a los rebeldes hutíes de Yemen, a Hashd al Sha’abi, a las Fuerzas de Movilización Popular iraquíes, a la organización palestina Hamas, al grupo afgano Fatemiyoun, creado bajo los auspicios de los Pasdarán en 2013 el cual que ha desplazado a Siria a unos 50.000 afganos de las comunidades chíies de la etnia hazara, para combatir a favor de Bachar Al-Assad y a Zainabiyoun, milicia integrada por chíies originarios de Pakistán cuyos componentes se han desplegado en Siria en apoyo al régimen de Damasco.

Imagen de la comparecencia televisiva del General Amir Ali Hajizadeh, Comandante de la División Aeroespacial del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán. De izquierda a derecha pueden verse las banderas de Irán, los Pasdarán, su División Aeroespacial, Hezbolá (Líbano), Ansarolá (Yemen), Hashd al Sha'abi (Irak), Hamas (Palestina), Fatemiyoun (Afganistán) y Zainabiyoun (Pakistán).Fuente: https://english.alarabiya.net/en/News/middle-east/2020/01/09/Iran-military-commander-appears-in-front-of-proxy-flags-on-state-TV.html

Imagen de la comparecencia televisiva del General Amir Ali Hajizadeh, Comandante de la División Aeroespacial del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán. De izquierda a derecha pueden verse las banderas de Irán, los Pasdarán, su División Aeroespacial, Hezbolá (Líbano), Ansarolá (Yemen), Hashd al Sha’abi (Irak), Hamas (Palestina), Fatemiyoun (Afganistán) y Zainabiyoun (Pakistán).Fuente: Al Arabiya.

 

La relación de Irán con grupos armados de otros países puede estar sustentada en la interpretación de la Constitución de la República Islámica de Irán. En el Capítulo 10, referente a la política internacional, contempla en su artículo 154 que Irán “se abstiene por completo de cualquier tipo de intervención en los asuntos internos de otras naciones” para puntualizar a continuación que “apoya las luchas de los oprimidos contra los opresores” especificando que este apoyo se dará  “…en cualquier parte del mundo”. Este apoyo a organizaciones de otros países va más allá del posicionamiento teórico y se dio en acciones de “venganza” como la prometida tras la muerte del Qasem Suleimaní.

En enero de 2015 un convoy en Quneitra (Siria), cerca de los Altos del Golán ocupados por Israel, fue alcanzado por misiles disparados desde helicópteros de combate israelíes. A consecuencia del ataque, resultaron muertos el General Mohammad Ali Allah-Dadi, de la Fuerza Quds de los Pasdarán , otros seis militares iraníes así como otros tantos integrantes de Hezbolá. Entre estos últimos se encontraba Jihad Mughniyeh, hijo de Imad Mughniyeh, responsable de varios ataques terroristas y figura de gran relevancia hasta su muerte en Damasco en 2008, en una acción atribuida a Israel. Hassan Nasralá, máxima autoridad de Hezbolá describió esas muertes como “La mezcla de sangre libanesa con sangre iraní en suelo sirio” afirmando que esta circunstancia reforzaba la existencia de “Una causa, un destino y una batalla”.

Una semana después, vehículos militares israelíes que circulaban en la zona de las granjas de Shebaa y la aldea de Ghajar, cercana a la frontera con Líbano recibieron el impacto de misiles antitanque Kornet, resultando muertos dos soldados israelíes. Hezbolá reivindicó el atentado afirmando que este había sido ejecutado por la “Unidad Mártires de Quneitra” en venganza por la muerte de los miembros de Hezbolá y los Pasdarán. Este ataque también tuvo otra derivada: el fuego israelí de respuesta  causó la muerte del cabo del Ejército de Tierra Francisco Javier Soria Toledo, integrante del contingente español de la FINUL (Fuerza provisional de las Naciones Unidas en el Líbano).

Tras conocerse la muerte de Qasem Suleimaní, el influyente clérigo chií Muqtada al Sadr, anunciaba públicamente: “Ordeno a los muyahidín, particularmente al Ejército del Mahdi (…) que estén preparados para la plena protección de Irak”. Días después se reunió con otros grupos iraquíes para coordinar la respuesta a la negativa estadounidense a retirar sus tropas de Irak tal y como demandaba el primer ministro iraquí, Adel Abdul Mahdi. Al Sadr, figura más visible de Sairún (Marchamos, en árabe) la coalición más votada en las elecciones legislativas de Irak de 2018 se opone a la injerencia en Irak tanto de EE.UU. como de Irán aunque tras la muerte de Suleimaní es claramente partidario de que las tropas estadounidenses abandonen Irak.

La milicia de Muqtada al Sadr, el Ejército del Mahdi (Jaysh al-Mahdi), fundada en 2003 fue uno de los grupos armados más potentes de Irak hasta 2008, año en el que, tras una fuerte ofensiva en su contra, firmo un alto el fuego con la coalición internacional. El 4 de abril de 2004, el Ejército del Mahdi lanzó un violento ataque contra la base Al Andalus de Nayaf en la que estaban destacados militares españoles los cuales afortunadamente no tuvieron que lamentar bajas.

Daesh también se posicionó sobre el asesinato del Teniente General Soleimaní. Lo hizo a través de un editorial publicado en el número 216 de su semanario al-Naba.  Daesh “se felicita” por el hecho de que Estados Unidos e Irán se ataquen entre sí, circunstancia que hace que dejen de prestar atención a “los musulmanes”, esto es a los yihadistas, circunstancia que beneficia a estos últimos. También hace hincapié en la preocupación existente en Europa sobre el impacto que esta acción puede tener en las capacidades de Daesh . Al igual que en otras ocasiones, consideran el hecho como un acto de intervención divina en su favor al afirmar que la muerte Soleimaní “Ha creado cambios en el camino de la campaña de los cruzados contra el Estado Islámico y sus soldados, que creemos que es parte del apoyo de Dios a sus pacientes muyahidín

Imagen del editorial sobre el asesinato del Teniente General Qasem Soleimaní publicado en el número 216 del Al-Naba, el semanario de Daesh.

Imagen del editorial sobre el asesinato del Teniente General Qasem Soleimaní publicado en el número 216 del Al-Naba, el semanario de Daesh.

Aunque el grueso de las operaciones antiterroristas sobre el terreno las realizan las fuerzas armadas iraquíes, para estas es muy importante tanto el apoyo logístico como el adiestramiento que reciben por parte de la coalición internacional contra Daesh. Apoyo logístico y adiestramiento tienen una relación directamente proporcional con la estabilidad en el escenario iraquí la cual no está en sus mejores momentos.

La anunciada “venganza” de Irán podría llegar a través de los distintos grupos armados sobre los que tiene influencia. Estos grupos, aunque no todos con las mismas capacidades y ámbito de actuación, se extienden en un área geográfica que puede ir desde la ribera del mediterráneo hasta el Hindu Kush.

De llegar a materializarse acciones de este tipo, las mismas no harían sino contribuir, aún más si cabe al enrarecimiento de la situación lo cual tendría una derivada en la convivencia. Aunque sea transitar por los senderos de lo obvio, no está por demás recordar, e Irak es un ejemplo palmario de ello, que situaciones de inestabilidad y de enfrentamiento con tintes marcadamente sectarios son el caldo de cultivo ideal para el florecimiento de organizaciones terroristas de inspiración yihadista.

La muerte de Al Baghadadi, fue el colofón a una serie de fuertes derrotas sufridas por Daesh que acabaron expulsándolo del territorio que tenía bajo su  control. Esta pérdida territorial ni fue inocua ni se debió a una implosión interna sino que necesitó la participación activa de la acción combinada de varias potencias militares de 74 países distintos. Bien es cierto que estas no emplearon todas sus capacidades y que Daesh se escudó en la población que residía en las zonas que controlaba.

Esta población civil que sufrió, por la más expeditiva vía de los hechos,  la distorsionada interpretación de la fe islámica de los yihadistas de Daesh, debido a la catastrófica situación en la que se encontraba, no vio con malos ojos, al menos en su fase inicial la implantación del “califato”.

Tras tomar la ciudad de Mosul en 2014, Daesh realizó un importante despliegue de medios para reparar los daños en las vías públicas y realizar tareas de limpieza. Alí al Zubai, uno de los miembros del Consejo de Gobernación de Nínive, declaró que después de que los yihadistas controlasen la ciudad la situación  habían mejorado ya que se estaban centrando en proporcionar servicios que antes el gobierno no daba, siendo esa una de “las tácticas más peligrosas del Estado Islámico”. En Faluya los integrantes de Daesh fueron recibidos con alegría por una parte importante de la población que consideraba su llegada como “la conquista islámica”.

En este punto cobran especial relevancia las declaraciones del Teniente General estadounidense Paul LaCamera, realizadas en marzo de 2019 tras la caída de Baguz, el último bastión de los yihadistas en territorio sirio. El militar estadounidense afirmó: “La lucha contra el Daesh y el extremismo violento está lejos de haber terminado. No nos equivoquemos. Están reservando fuerzas y han hecho cálculos para mantener a sus combatientes y su capacidad militar ocultándose en campos de desplazados internos o en áreas remotas”.

La situación actual de Daesh dista mucho de las veleidades expansivas de las que estaba imbuido hace unos años si bien en modo alguno puede considerarse una amenaza controlada. El yihadismo, del que Daesh es el exponente más mediático pero no el único,  está especialmente atento a las variaciones experimentadas por las sociedades a las que pretenden parasitar con el fin de aprovechar situaciones flagrantes de inseguridad y enfrentamiento militar y/o civil para aumentar sus medios, sus militantes y sus capacidades.

Una hipotética escalada en el nivel de hostilidades en el escenario iraquí corre el riesgo de convertirse para el yihadismo en general y para Daesh en particular, en una ventana de oportunidad para tratar de revivir sus “delirios califales”.

La elevada complejidad de la actual situación en Irak, se ha enrarecido más aún si cabe tras el asesinato del Teniente General Qasem Suleimaní. Esto  se traduce en tensiones interconectadas en diversos planos que obedecen a variados intereses geopolíticos, en la que el que la máxima autoridad del actor con mayor capacidad de influencia parece actuar como el niño que tenía en sus manos un caleidoscopio, el cual, en palabras de pensador alemán Walter Benjamin (1892-1940) “destruye mediante cada giro lo ordenado para así instaurar un orden nuevo (1).

Todo ello genera un laberíntico escenario en el que actúan una variada poliarquía armada con diversas lealtades,  efectivos militares de países extranjeros compartiendo espacio todos ellos con organizaciones yihadistas como Daesh que se encuentra a la espera de una ocasión idónea para tratar de implementar su expansión.

Ese nada halagüeño orden de cosas muestra un complicado panorama en  Irak del que, parafraseando a Sun Tzu(2), únicamente cabe esperar lo inesperado.

 

Referencias.

[1]  “El curso de la historia, representado bajo el concepto de catástrofe, no puede reclamar más del pensador que, el caleidoscopio en las manos de un niño que destruye mediante cada giro lo ordenado para así instaurar un orden nuevo”.  Benjamin, Walter, “Obras Completas”, Libro I, Volumen 2, Ed. Adaba (2006), p. 266.

[2]  “El que es prudente y espera a un enemigo que no lo es, será el vencedor”. Sun Tzu “El arte de la guerra”, Ed. Fundamentos (2003), p.73.