Un informe revela cómo la izquierda abertzale ha impuesto su relato sobre ETA en medios de comunicación públicos

  • El OIET analiza cuatro años de discursos y comunicados de Amaiur, Bildu y Sortu
  • EITB: una noticia sobre reclusos de la banda cada dos días durante 120 días consecutivos
  • El ente público vasco asume más el marco “presos vascos” que el de “presos de ETA”
  • COVITE propone la creación de un libro de estilo que evite la presencia de propaganda antidemocrática en los medios

El Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET), creado por COVITE con el apoyo de la Secretaría de Estado de Seguridad y de más de una veintena de reputados académicos, ha presentado hoy en Vitoria un extenso informe que detalla cómo la izquierda abertzale ha logrado imponer en medios de comunicación de titularidad pública marcos interpretativos ideados y difundidos para blanquear la actividad de ETA. El informe nace del análisis de cuatro años de discursos de la izquierda abertzale, así como del estudio de la cobertura de noticias desarrollada por la televisión pública vasca, EiTB.

Durante la rueda de prensa en la que se expusieron las conclusiones, tanto la presidenta de COVITE, Consuelo Ordóñez, como el autor del informe, el periodista Juanfer F. Calderín, han apuntado que para analizar la estrategia de comunicación pública de la izquierda abertzale, el informe ha recurrido al estudio de todas las intervenciones –orales o escritas– en las que Amaiur hizo referencia a los presos de ETA en el Congreso de los Diputados entre noviembre de 2011 y abril de 2015. También se han estudiado todas las comunicaciones oficiales –comunicados y artículos de opinión– difundidos por las dos formaciones punta de lanza de la izquierda abertzale –Sortu y Bildu– en las que, entre abril de 2014 y abril de 2015, se hizo referencia a los presos de ETA.Solo entre abril de 2014 y abril de 2015, Sortu y Bildu promovieron un total de 76 comunicaciones para hacer referencia a los presos de ETA. La cifra, en términos numéricos, equivale a 6’3 comunicaciones oficiales al mes; o lo que es lo mismo, 1’6 comunicaciones oficiales a la semana durante 48 semanas consecutivas.

En cuanto a la actividad parlamentaria de Amaiur, desde noviembre de 2011 hasta abril de 2015, la coalición hizo alusión a los reclusos de ETA a través de tres preguntas al Gobierno por escrito, tres peticiones de comparecencia del Gobierno en Comisión, tres peticiones de comparecencia de autoridades o funcionarios en Comisión, una interpelación urgente y una pregunta en Pleno parlamentario. Además, diputados de Amaiur aludieron a los reclusos de ETA interviniendo en una proposición no de ley ante el Pleno promovida por el Partido Popular.

El análisis alerta de que en el discurso de la izquierda abertzale hay una clara tendencia de a evitar el acrónimo “ETA”. En un año, a pesar de que Sortu y Bildu hicieron referencia a los reclusos de la banda un total de 263 veces, ni una sola vez se refirieron a ellos como “presos de ETA”. Sí como “presos”, a secas, o como “presos vascos”. Amaiur, en cuatro años de legislatura, jamás encuadró a los reclusos como “presos de ETA”.

El informe defiende que para desterrar del imaginario colectivo esas asociaciones mentales que recuerden la violencia ejercida por la banda terrorista durante cinco décadas y resituar a la percepción pública en torno a la actividad de ETA, la izquierda abertzale ha optado por construir asociaciones mentales alternativas.

Tras el anuncio de cese de ETA, detalla el análisis, la izquierda abertzale ha recurrido a marcos interpretativos intermedios cuya asunción conduce hacia la misma conclusión que la que propone el marco “preso político”. De hecho, en el diseño de esos marcos intermedios se han tenido en cuenta dos necesidades: evitar asociaciones mentales vinculadas con ETA y fomentar asociaciones mentales que generen identificación entre ciudadanía vasca y presos de la banda terrorista.

“El concepto “presos”, a secas, o “presos vascos”, apuntaron los promotores del informe, sintetiza a la perfección la percepción de la realidad que la izquierda abertzale quiere promover y asentar: “Es un concepto simple, lo que favorece su asunción y difusión. Apela al sentido común buscando la adhesión intuitiva de los públicos –si ETA no mata y no volverá a matar, ETA no existe y sus presos no son presos de ETA, son presos vascos o simples reclusos–. Propone un villano, alguien que no hace lo que  intuitivamente sería correcto. Ataca los valores centrales del oponente –el Gobierno central–, algo que favorece que el oponente se vea forzado a responder y, por tanto, a entrar al debate desde el marco cognitivo propuesto por quien propone el frame”.

En palabras del autor del informe, la asunción de ese marco interpretativo coloca el punto de mira de la opinión pública en el Gobierno central –no en ETA, que prohíbe a sus presos acogerse a beneficios penitenciarios con los que podrían cumplir condena en cárceles del País Vasco– y presenta a la izquierda abertzale como parte de la solución – no como parte de un problema, avivado al no instar a ETA a dejar de someter a los reclusos a una disciplina que les aleja de las cárceles vascas–.

Entre las conclusiones aportadas, destacan los datos que hacen referencia al análisis sobre si los marcos interpretativos propuestos por la izquierda abertzale han sido activados con éxito en medios de comunicación públicos. Para ello, se ha analizado todas las noticias publicadas en castellano en la web de EiTB (www.eitb.eus) bajo la etiqueta o tag “presos” –referente a los reclusos de la organización terrorista ETA– entre el 1 de enero de 2015 y el 30 de abril de 2015 (cuatro meses).

En total, el EiTB ha publicado en castellano un total de 61 noticias bajo la etiqueta o tag “presos” entre el 1 de enero de 2015 y el 30 de abril de 2015. Todas ellas hicieron referencia a los reclusos de ETA. En términos numéricos, la cifra equivale a una noticia sobre presos de ETA cada dos días durante 120 días consecutivos.

Para hacer referencia a los reclusos de la banda, EiTB utilizó el marco “presos”, a secas, el 57,69% de las veces. Se refirió a ellos como “presos vascos” un 18,69% de las ocasiones, porcentaje idéntico al del número de veces que los calificó como “presos de ETA”. Entre los marcos interpretativos que más asumió como propios el ente público (no los introdujo entrecomillados), destacan el de “presos” a secas (61,43%), seguido

por el de “presos vascos” (18,30%) y el de “presos de ETA” (16,33%). De otro lado, el informe revela que EiTB encuadró la actividad de ETA un en conflicto armado el mismo número de veces que las que calificó la actividad de la banda como terrorismo.

Al término de la presentación del informe del OIET, la presidenta de COVITE, Consuelo Ordóñez, anunció que el análisis será trasladado a medios de comunicación nacionales y autonómicos, así como a las principales fuerzas políticas con representación en el País Vasco. A todos ellos, adelantó, les propondrá la elaboración de un libro de estilo que evite la presencia de propaganda antidemocrática en los medios de comunicación de titularidad pública.