


Simbología utilizada por la organización de extrema derecha portuguesa “Grupo 1143”. Imagen: Marcos Borga/Arquivo.
«We must secure the existence of our people and a future for white children» (Debemos asegurar la existencia de nuestro pueblo y un futuro para los niños blancos) es el lema creado por David Lane (fallecido en prisión en 2007), líder del grupo supremacista blanco «The Order» (La Orden). Estas catorce palabras (Fourteen Words) reproduce la distorsionada visión del neonazismo/supremacismo ario, según la cual la raza blanca se dirige a la extinción debido al aumento de la población de otros grupos étnicos debido a la manipulación de los judíos. La popularidad del eslogan entre estas corrientes extremistas hace que se emplee también de manera abreviada, por ejemplo, con el guarismo «14».
A principios de los años 2000, en referencia precisamente a esa cifra y a lo que ello conlleva, 14 individuos formaron un grupo dentro de la Juventude Leonina (Juve Leo), hinchada del equipo de fútbol Sporting Clube de Portugal. Fue liderado por Mario Machado bajo la denominación de «Grupo 1143» (en referencia al año de la firma del Tratado de Zamora , que supuso la independencia de Portugal). Inicialmente integrado por un número significativo de «carecas» (skinheads) de menos de 30 años, además de por el empleo de la violencia y los insultos racistas en el ámbito futbolístico, la organización se distinguía por la exhibición de cruces celtas, de tatuajes y símbolos neonazis, tales como esvásticas o la calavera (Totenkopf). Además, solían desplegar una pancarta blanca con el lema «Sporting SSempre» con las dos «S» en la segunda palabra evocando el emblema de las «SS» (Schutzstaffel; escuadrones de protección) del III Reich. Su tendencia a la comisión de ataques racistas, incluso contra miembros de la propia Juve Leo hizo que el «Grupo 1143» se desvinculase de la hinchada futbolística en el año 2003.
A partir de 2020, el grupo ganó visibilidad debido al uso de redes sociales virtuales para difundir soflamas con temática recurrente en este tipo de organizaciones como la defensa de posturas radicalmente opuestas a las sostenidas por partidos políticos de izquierdas, la identidad nacional o la inmigración. De manera paralela, comenzaron a organizarse para celebrar acciones en la vía pública, así como mítines y manifestaciones. En 2025, con ocasión de los actos del «25 de abril» (Día de la Libertad, festivo nacional en Portugal que conmemora la Revolución de los Claveles de 1974), una concentración no autorizada de la extrema derecha en Lisboa en la que resultaron heridos dos agentes de policía, fueron identificados cuatro individuos y detenidos otros tres. Uno de ellos, el líder del «Grupo 1143», Mario Machado.
Mário Rui Valente Machado tenía tan solo 15 años cuando se unió por primera vez al grupo skinhead Frente de Defensa Nacional, facción del movimiento de extrema derecha de Portugal. La noche del 10 al 11 de junio de 1995, con ocasión del «Día de la Raza» (denominación utilizada en Portugal durante el régimen dictatorial del Estado Novo [1933-74] para referirse al 10 de junio), Machado y su novia participaron en los graves ataques contra personas de raza negra en Barrio Alto y Chiado (Lisboa).
Al menos diez personas resultaron gravemente heridas y Alcindo Monteiro ciudadano portugués-caboverdiano, resultó muerto a consecuencia de las lesiones recibidas. Mário Machado evitó los cargos de homicidio y fue condenado a dos años y seis meses por ocho cargos de agresión violenta, lo que llevó aparejado su expulsión de la Fuerza Aérea portuguesa. En 2007 fue nuevamente condenado a siete meses por posesión ilegal de armas. Mientras cumplía condena, recibió otra condena de cuatro años y diez meses de prisión por delitos similares, a los que se sumó una nueva condena en 2009 por amenazas contra la fiscal, Cândida Vilar. Salió de prisión en 2017. En mayo de 2025 volvió a ingresar en prisión. Fue internado en el centro penitenciario de Alcoentre para cumplir una pena de dos años y diez meses por delitos de discriminación e incitación al odio y a la violencia tras publicaciones en redes sociales virtuales dirigidas contra la entonces líder del partido Movimento Alternativa Socialista (MAS), Renata Cambra.
El 20 de enero de 2026, la Unidade Nacional Contraterrorismo (UNCT) de la Polícia Judiciária (PJ) anunció que, ese mismo día en el marco de la operación «Irmandade» (Hermandad) 300 efectivos policiales practicaron en distintas localidades de Portugal la detención de «37 sospechosos con amplios antecedentes penales y vínculos con grupos de odio internacionales» a la vez que se ejecutaron 65 mandamientos de entrada y registro. Otros 15 individuos también fueron imputados, al igual que los detenidos, por pertenencia a «organización criminal responsable de la práctica de delitos de discriminación e incitación al odio y a la violencia, amenazas y coacciones agravadas, lesiones agravadas y posesión de armas prohibidas», todo ello relacionado con el «Grupo 1143».
En los registros fue incautado numeroso material como propaganda, escudos antidisturbios con la inscripción «1143» o puños americanos considerados armas prohibidas. Dos de ellos fueron intervenidos a un agente de la PSP (Polícia de Segurança Pública) y a un sargento del Ejército del Aire, ambos detenidos. Los agentes también se incautaron de un arma de fuego calibre 7.62 mm (munición de guerra) en la residencia de uno de los acusados Paulo Martins, apodado «Máquinas», conocido por amenazar a inmigrantes y periodistas en redes sociales. En Faro, en el domicilio de otro acusado, Rúben Morgadinho, se incautó una escopeta con los cañones recortados y seis cartuchos.
Según el Ministerio Público, la organización se preparaba para adquirir un carácter paramilitar en previsión de una posible «guerra racial». Además, tenía previsto ejecutar dos acciones en 2026 basadas en insultos contra el profeta Mahoma, con la finalidad de provocar reacciones negativas o incluso violentas de la comunidad musulmana en Portugal. Las autoridades lusas sitúan al frente del «Grupo 1143» a Mário Machado hasta su ingreso en prisión, siendo sustituido entonces por otro de los detenidos, Gil Costa, alias «Pantera». A este individuo, en prisión preventiva desde la operación «Irmandade», se dirigió Nuno Dias Costa, magistrado del Juzgado Central de Instrucción Penal (TCIC) en los siguientes términos: «La anterior dirección está en prisión, la actual ha sido detenida, y ahora toca esperar a la siguiente, si la hay». La operación «Irmandade» fue la segunda de esa envergadura en poco más de medio año.
El 17 de junio de 2025, la Polícia Judiciária informó que la UNCT, en el marco de la operación «Desarme 3D», ejecutó 15 mandamientos judiciales de arresto y registro. A consecuencia de ello, fueron puestos a disposición de las autoridades seis individuos detenidos como presuntos responsables de delitos relacionados con «grupo y actividades terroristas, discriminación e incitamento al odio y la violencia y posesión de armas prohibidas».
En los registros, la PJ se incautó de un importante arsenal compuesto por varias armas blancas y armas de fuego, algunas de estas últimas hechas con impresoras 3D, numerosas unidades de munición, cordón detonante, material pirotécnico y explosivo militar P4A. También fueron requisadas impresoras 3D, equipos informáticos y otros elementos de prueba
Manuela Santos, directora de la UNCT, se mostró sorprendida de la cantidad y diversidad del material aprehendido, así como de que el grupo contaba con «capacidad de hacer algo con alguna proyección, con los medios de que disponía». Señaló además que «estaban armándose, reclutando personal y planeando acciones».
Santos no descartó la implicación en la organización de «elementos de las fuerzas de seguridad y de las fuerzas armadas». De hecho, uno de los detenidos es un mando de la PSP (Polícia de Segurança Pública) en comisión de servicio en la Polícia Municipal de Lisboa y a quien consideran uno de los líderes de la fracción. Este policía y otros tres detenidos ingresaron en la cárcel por orden judicial. Los detenidos estaban integrados en una organización autodenominada Movimento Armilar Lusitano (M.A.L.). Fundado en el 2018, de corte neonazi, según la PJ, tenía entre sus planes la formación de una suerte de partido político apoyado por una milicia armada. El M.A.L. estaba siendo monitorizado por la PJ desde el año 2021 y la detención de sus miembros se precipitó cuando estos estaban valorando la posibilidad de ejecutar un asalto a la Assembleia da República, órgano legislativo de la República Portuguesa.

Material encontrado durante una de las operaciones policiales realizadas sobre miembros del Movimiento Armilar Lusitano. Imagen: Policía Judiciaria de Portugal.
Informaciones periodísticas apuntaron entonces que Manuel Matias, ex-asesor del partido ultra Chega! y padre de la diputada del mismo partido Rita Matias, formaba parte de una lista de apoyo al Movimento Armilar Lusitano. Contactado por el diario Correio da Manhã, Manuel Matias negó cualquier vínculo con la organización. A modo de inciso, se da la circunstancia de que en el pasado reciente, desde las redes sociales virtuales dirigentes, candidatos, autoridades locales y miembros de Chega! apoyaron públicamente a Mário Machado y al «Grupo 1143».
El M.A.L. se define como «un grupo de Lusitanos que enaltece Portugal y a los portugueses patriotas». En 2019, algunos de sus miembros fueron identificados en las manifestaciones de los «chalecos amarillos». Ese mismo año, en su web fueron publicados bajo identidad supuesta documentos confidenciales de la Armada portuguesa. La Polícia Judiciária Militar (PJM) declaró al respecto: «[La PJM] en estrecha colaboración con las divisiones de las Fuerzas Armadas, Estado-Mayor de las Fuerzas Armadas y Guarda Nacional Republicana, sigue atentamente este fenómeno, especialmente en las redes sociales y en otras formas de comunicación…».
En el año 2020, elementos del grupo tomaron parte, con un atuendo similar al del Ku Klux Klan, en una manifestación frente a la sede lisboeta de SOS Racismo. A este acto también acudieron miembros de Resistência Nacional, organización que articula a antiguos militantes de Nova Ordem Social, Partido Nacional Renovador y de los Portugal Hammer Skins. En la pandemia el M.A.L. llamó a sus seguidores a no vacunarse. También celebró la muerte de siete ciudadanos portugueses en el accidente de avión en la India el 12 de junio de 2025 escribiendo en Telegram: «la pena fue que cayese solo un avión ».
Las noticias que llegan del país vecino son verdaderamente preocupantes. Con los datos de los que se dispone y con la cautela que se le debe aplicar a las valoraciones de contextos complejos, el hecho de que los detenidos de ambas organizaciones contaran con un cierto nivel de organización, sostenido este en el tiempo, que contase con la implicación de miembros de las fuerzas de seguridad y que poseyesen armas letales constituye un panorama poco tranquilizador. En este punto, como en otros similares, es destacable el papel articulador que juegan las redes sociales virtuales. Para que los presuntos terroristas trataran de aplicar la «propaganda por el hecho» hizo falta un adoctrinamiento previo en el que la «red de redes» juega un importante papel. Este tampoco es menor a la hora de adquirir capacidades como fabricar armas en 3D o incluso para hacerse con armas de fuego convencionales. Si al mundo virtual se le suma ese fantasma que recorre Europa que es el discurso de odio, la situación se enrarece exponencialmente, toda vez que esta corriente discursiva, con más o menos matices, es profusamente empleada en la propaganda de organizaciones ultras de distinta índole. En este punto tampoco convendría obviar que diversas organizaciones políticas, cuanto menos, coquetean con parte de este argumentario con el riesgo que ello supone. Esta coincidencia, oficial u oficiosa, tácita o explícita, real o percibida, es susceptible de ser interpretada por este tipo de organizaciones como un potente elemento de autoafirmación.
Así las cosas, no estaría de más recordar las palabras de Primo Levi: «Habrá muchos, individuos o pueblos, que piensen más o menos conscientemente, que “todo extranjero es un enemigo”». En la mayoría de los casos esta convicción yace en el fondo de las almas como una infección latente; se manifiesta solo en actos intermitentes e incoordinados, y no está en el origen de un sistema de pensamiento. Pero cuando este llega, cuando el dogma inexpresado se convierte en la premisa mayor de un silogismo, entonces, al final de la cadena está el Lager [campo de concentración]».