


Agentes de policía inspeccionan el lugar de los hechos acontecidos en marzo cuando un miembro de las fuerzas de seguridad fue tiroteado en Pattani, Tailandia. Imagen: Utusan Malaysia.
Comienza un nuevo año, y la casi nula actividad yihadista de la que disfrutaban la mayoría de los países que componen la región del sudeste asiático durante los trimestres anteriores se prolongó a los meses de enero, febrero y marzo de 2026. No obstante, esta inactividad puede que no suponga la desaparición definitiva de la actividad yihadista, sino más bien una evolución en la forma de captación y encuadramiento de los nuevos militantes a tenor de las cada vez más recurrentes noticias de detención de adolescentes que se habían aproximado a redes terroristas a través de las redes sociales.
En un análisis más detallado podemos observar con preocupación cómo en Singapur se siguen sucediendo las detenciones de menores de edad porque su radicalización ha llegado a un punto en el que pone en peligro la seguridad del estado. Esta vez, un joven de 14 años fue detenido en enero tras estar siendo monitorizado por los organismos de seguridad del país durante dos años, período en el que pasó de visionar contenido en línea de Dáesh a crearlo y posteriormente expresar su voluntad de unirse a las filas de dicha organización en el extranjero para combatir.
En la vecina Malasia, el periodo de ocho meses sin operaciones antiterroristas llegó a su fin en marzo cuando las fuerzas de seguridad detuvieron a tres jóvenes y otros tres menores de edad por jurar lealtad a Daesh y planear ataque contra comisarias e instalaciones públicas.
En enero, en Tailandia se inició el vigesimosegundo año del último periodo de conflicto armado entre el Estado y las organizaciones insurgentes de etnia malaya que habitan en las provincias del sur del país, sin que este tenga visos de finalizar. Ni el pasado cambio de mediador, ni el reciente del equipo negociador del gobierno tailandés parecen surtir efecto en las negociaciones de paz ante la desconfianza de los insurgentes en que Bangkok quiera hacer concesiones, y que en caso de hacerlas después quiera cumplirlas. Así pues, tras la parálisis en la actividad yihadista en los últimos meses del año anterior debido a las catastróficas inundaciones en el sudeste asiático que arrasaron el sur de Tailandia, los diferentes grupos insurgentes retomaron con fuerza su campaña de atentados. Si en la segunda mitad del año anterior los ataques iban dirigidos contra infraestructuras e industrias, en los primeros dos meses del 2026 los insurgentes se concentraron en la destrucción de tiendas y gasolineras, contabilizándose hasta veintidós ataques que causaron lesiones a trece personas entre civiles y uniformados. Como viene siendo habitual, la campaña terrorista se incrementó exponencialmente en Ramadán, siendo uno de los objetivos principales las cámaras de vigilancia que sufrieron en un mismo día hasta veinticuatro ataques coordinados por parte de los insurgentes. Otras de las víctimas fueron las fuerzas de seguridad, quienes vieron cómo cinco policías y tres civiles eran heridos en dos ataques con bomba contra sus instalaciones, siendo uno de sus miembros asesinado cuando volvía a casa a celebrar el Ramadán y otro caía muerto en una operación de captura de militantes. Por su parte, las fuerzas del orden actuaron con firmeza y rapidez ante los ataques insurgentes, reforzando la vigilancia en la frontera y deteniendo e identificando a varios sospechosos de los ataques del primer trimestre, como también abatiendo dos de ellos que se resistieron a su arresto en diferentes operaciones antiterroristas,
Por contra, en Indonesia la actividad yihadista es nula gracias a la desaparición de Mujahidin Indonesia Timur (MIT) y Jemaah Islamiyah (JI) y la férrea vigilancia que ejercen las fuerzas antiterroristas sobre los militantes de Negara Islam Indonesia (NII) y sobre las células de Jamaah Ansharut Daulah (JAD)
En similar situación se encuentra Filipinas, país en el que la gran labor ejercida tanto por el ejército como por la policía en la lucha contra las organizaciones yihadistas en los años pasados ha abocado a las mismas a la práctica desaparición. No obstante, las pequeñas organizaciones vinculadas a Daesh parecen querer combatir hasta su último militante, ya que en el mes de enero el Maute Group fue capaz de emboscar a una patrulla del ejército, matando a cuatro soldados e hiriendo a otro. Asimismo, Hassan Group asesinó a otros dos soldados de la misma forma. Estos actos exitosos para los yihadistas pronto se vieron ensombrecidos por la rendición de cuatro militantes de Hassan Group, la muerte a manos del ejército de su emir tres meses después de que fuese abatido el anterior líder del grupo y la localización de un depósito con 295 granadas pertenecientes a Maute Group. En este primer trimestre del año también volvió a ser traído a colación el nombre de otro grupúsculo de la órbita de Daesh que permanecía largo tiempo inactivo: Maguid Group. Esto se debe a la detención en el aeropuerto de Manila de uno de sus antiguos militantes tras ser deportado desde Estados Unidos, país al que huyó tras participar en atentados en el año 2018. El balance de las organizaciones yihadistas más grandes que operan en el sur de Filipinas es muy similar, ya que los restos de Abu Sayyaf pasaron el trimestre sin apenas actividad. Por su parte, el Bangsamoro Islamic Freedom Fighters (BIFF), pese a realizar una emboscada en la que asesinaron a cinco policías e hirieron a otros tres, sufría la rendición de trece militantes y la detención de uno de sus comandantes, así como la de su esposa, que ejercía labores sanitarias dentro del grupo.
Incidentes registrados
23 enero 4 soldado muertos y 1 herido en Lanao del Norte al ser emboscados por elementos de Maute Group
29 enero 2 soldados muertos en un enfrentamiento con miembros de Hassan Group en Maguindanao del Sur
4 febrero Herido grave un artificiero al explotar una de las 3 bombas colocadas por insurgentes en gasolineras
10 febrero 5 miembros del BIFF y 4 de Hassan Group se entregan al ejército en Maguindanao del Sur
11 febrero Detenido sospechoso de poner una bomba en los baños de una gasolinera que causó heridas a 3 mujeres
14 febrero Otros 5 miembros del BIFF se entregan al ejército en Maguindanao del Norte
15 febrero Insurgentes hacen explotar 7 bombas en una provincia del sur de Tailandia sin causar heridos
28 febrero Detenido un comandante y su esposa, que ejercía de médico de una facción del BIFF en South Cotabato
9 marzo El ejército filipino mata al emir de Hassan Group al resistirse a su captura en Cotabato
12 marzo Las fuerzas de seguridad tailandesas mata a un insurgente en un tiroteo al negarse a entregarse
12 marzo El ejército filipino localiza 295 granadas de Maute Group en Lanao del Norte
16 marzo Insurgentes queman varios vehículos de una empresa que reparaba una carretera en el sur de Tailandia
17 marzo 3 miembros del BIFF se entregan al ejército en Maguindanao del Sur
20 marzo Insurgentes colocan una bomba en una tienda que al explotar la ha incendiado sin causar heridos
30 marzo 5 policías muertos y 3 heridos en una emboscada del BIFF en Maguindanao del Sur