Observatorio de atentados yihadistas – Junio 2026

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Imágenes distribuidas en redes sociales del ataque perpetrado por IS-Sahel contra la base militar de Inàtes (Níger), que dejó al menos 71 soldados muertos. Imagen: Telegram.

1. Análisis

El mes de junio volvió a poner de manifiesto la persistencia de la amenaza yihadista a escala global, aunque con una distribución geográfica muy desigual. Lejos de Oriente Próximo, el epicentro de la violencia volvió a situarse en África, especialmente en la región del Sahel y en el este de la República Democrática del Congo, mientras que Pakistán consolidó su posición como principal foco de actividad yihadista en Asia. En conjunto, la actividad registrada durante el mes pone de manifiesto la capacidad de adaptación de las distintas organizaciones yihadistas, que continúan combinando atentados de gran impacto contra objetivos militares con ataques sistemáticos contra la población civil.

El principal escenario de violencia volvió a ser el Sahel, como viene ocurriendo de forma generalizada durante los últimos seis años. Tanto el Estado Islámico del Sahel (IS-Sahel) como Jama’at Nusrat al-Islam wal-Muslimin (JNIM) demostraron mantener una elevada capacidad operativa pese a la presión militar ejercida por los gobiernos de la región y sus cada vez más cuestionados socios internacionales. El hecho más relevante del mes tuvo lugar el 17 de junio en Inatès (Níger), donde combatientes de IS-Sahel lanzaron un asalto coordinado contra una base militar que terminó con la muerte de 71 soldados nigerinos (caso de estudio #10). Este ataque, ocurrido en la región de Tillabéri, constituye uno de los más letales registrados en el país en los últimos años y ha vuelto a evidenciar la vulnerabilidad de la junta militar que gobierna Níger frente a operaciones terroristas de gran envergadura, así como la capacidad del grupo para concentrar un número importante de combatientes y ejecutar acciones complejas contra instalaciones fuertemente defendidas.

La presión sobre Níger no terminó ahí. Apenas un día después, el 18 de junio, la facción rival de IS-Sahel, JNIM, llevó a cabo un nuevo ataque contra el aeropuerto de Niamey, donde una veintena de terroristas consiguió penetrar en las instalaciones y causar la muerte de, al menos, once militares y dos civiles, de acuerdo con el balance oficial emitido por el propio Gobierno (#11). Este atentado resulta especialmente significativo porque demuestra que, pese al incremento de las medidas de seguridad tras ataques anteriores contra infraestructuras estratégicas, como ocurrió con el propio Aeropuerto Internacional Diori Hamani el pasado mes de enero, las organizaciones yihadistas continúan siendo capaces de proyectar operaciones contra objetivos de alto valor simbólico y estratégico. Asimismo, a finales de mes, IS-Sahel volvió a golpear al ejército nigerino mediante una emboscada en Mehana que dejó otros ocho soldados muertos, consolidando una tendencia de hostigamiento constante contra las fuerzas de seguridad (#15).

En Burkina Faso también se registró actividad, aunque en este caso adquirieron especial relevancia los ataques recíprocos protagonizados por las ramas regionales de Al Qaeda y Daesh. Un ejemplo de ello tuvo lugar el 4 de junio, cuando una emboscada atribuida a IS-Sahel sobre posiciones de JNIM en Sebba terminó con la muerte de cuatro miembros de esta última organización (#4). El incidente refleja que, además del enfrentamiento permanente entre las organizaciones yihadistas y las fuerzas gubernamentales, continúa existiendo una intensa competencia entre las distintas franquicias del movimiento yihadista por el control territorial, las rutas logísticas y la influencia sobre las comunidades locales, circunstancia que no hace sino intensificar la espiral de violencia que caracteriza a la región desde hace años.

Otro de los grandes focos cuya importancia no ha dejado de aumentar durante los últimos años es el este de la República Democrática del Congo, donde ISCAP mantiene una campaña sistemática de terror contra la población civil, especialmente contra las comunidades cristianas. A comienzos de mes, la organización yihadista atacó un poblado cristiano en Ituri, asesinando a cuarenta civiles en una de las acciones terroristas más letales registradas en la región durante los últimos meses (#1). Lejos de tratarse de un episodio aislado, el grupo continúa desarrollando su estrategia de intimidación mediante nuevos ataques contra comunidades rurales. En este sentido, el aspecto más preocupante es que estas acciones, tradicionalmente concentradas en las provincias fronterizas de Ituri y North Kivu, comienzan a extenderse también hacia Haut-Uélé (Alto Uele), como ponen de manifiesto al menos otros tres ataques perpetrados por ISCAP a lo largo del último mes. Esta expansión hacia una nueva provincia, consecuencia de la progresiva desestabilización de Ituri y North Kivu, supone un desafío adicional para contener el avance de la filial centroafricana de Daesh y aumenta, además, la amenaza para las tropas ugandesas desplegadas en el este del país.

En Siria, aunque la intensidad de la violencia permaneció muy por debajo de los niveles observados en años anteriores, Daesh volvió a demostrar que conserva capacidad para desarrollar operaciones de baja intensidad en distintas zonas del país. A mediados de junio, dos terroristas atacaron un cuartel en Raqqa y asesinaron a un miembro de las fuerzas de seguridad (#6). Un día después, un artefacto explosivo improvisado hirió al jefe del Palacio de Justicia de Damasco, un atentado especialmente relevante por dirigirse contra una figura institucional de alto perfil en la capital siria (#8). Finalmente, el 20 de junio, dos soldados sirios murieron en una emboscada en las inmediaciones de Alepo (#12). Estas acciones reflejan la continuidad de la estrategia de desgaste desarrollada por Daesh, basada en atentados puntuales, emboscadas y ataques mediante artefactos explosivos improvisados destinados a erosionar la sensación de seguridad del nuevo Gobierno sirio y demostrar que la organización conserva capacidad operativa pese a la pérdida de su antiguo califato territorial.

Por su parte, Pakistán volvió a concentrar una parte importante de la actividad yihadista en Asia, con operaciones protagonizadas por diferentes organizaciones. El 1 de junio, IS-K atacó un mercado en Bajaur mediante una emboscada que dejó un soldado y un civil muertos (#2). Días después, el 12 de junio, Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP) lanzó un asalto contra un puesto militar avanzado en Darra Adam Khel, donde murieron tres soldados pakistaníes tras hacerse los insurgentes con el control temporal de la posición (#5). Finalmente, a finales de mes, Jamaat-ul-Ahrar, facción integrada en TTP, ejecutó un atentado suicida con vehículo bomba contra una base militar en Karachi, causando la muerte de tres soldados (#14). La sucesión de estos ataques confirma la elevada fragmentación del panorama yihadista pakistaní, donde diferentes organizaciones mantienen agendas propias, pero comparten el objetivo común de desgastar al Estado mediante ataques continuados contra sus fuerzas de seguridad.

La actuación simultánea de estos actores armados no estatales contribuye, además, a agravar un escenario ya de por sí complejo, marcado en los últimos meses por el creciente enfrentamiento armado entre Pakistán y Afganistán bajo un contexto en el que Islamabad acusa a Kabul de permitir o favorecer la actuación de organizaciones terroristas que operan contra el Estado pakistaní.

Para terminar, a lo largo del último mes se ha producido al menos un atentado de inspiración yihadista que se ha saldado con la muerte al menos de una persona en un total de 12 países, siendo estos: Siria, Pakistán, Tailandia, Mali, Burkina Faso, Níger, Nigeria, Chad, Camerún, República Democrática del Congo, Somalia y Mozambique.

 

2. Metodología

La metodología de la presente investigación tiene como base la búsqueda y el análisis de fuentes abiertas, siendo estas esencialmente noticias de prensa nacionales e internacionales, informes de instituciones gubernamentales, organizaciones no gubernamentales que trabajan sobre el terreno y comunicados emitidos por los propios grupos terroristas (teniendo en cuenta que la información de estos no siempre es fiable y siendo contrastada previamente). Dichas fuentes son accesibles al lector y pueden ser consultadas a través del enlace adjunto en los resúmenes que acompañan a los datos extraídos en cada uno de los casos de estudio registrados. No obstante, existen algunas excepciones en las que se ha decidido no añadir el enlace por motivos de sensibilización y respeto a las víctimas, al tratarse de imágenes que no se considera necesario mostrar.

En la sección que hace referencia a la autoría de los atentados, en determinados casos se puede leer “sin confirmar” junto al nombre de la organización terrorista. Esto sucederá en todos aquellos casos donde ningún medio oficial vinculado a la organización autora haya reivindicado dicho ataque. Pese a la falta de esta confirmación, existen vínculos, modus operandi y características comunes con otros antecedentes que pueden ayudar a determinar la autoría, aunque siempre exista el riesgo de equivocarse en el análisis de la información.

El objetivo último de este observatorio es intentar conocer los máximos casos posibles, sabiendo que resulta imposible plasmar todos ellos por la inaccesibilidad de medios o falta de información en determinadas regiones[1]. Debido a esta razón, uno de los criterios que debe reunir un atentado para aparecer en esta investigación es que se produzca alguna víctima, dado el escaso (o nulo) eco mediático que tienen aquellos casos en los que por suerte no se producen muertes, excepto en el caso de países occidentales donde sí se incluyen los atentados que no hayan provocado víctimas, así como aquellos otros que presenten unas particularidades propias que requieran su inclusión. El objetivo último es que los datos representados mes a mes permitan mostrar la evolución del yihadismo desde el punto de vista de las organizaciones terroristas que se encuentran bajo el prisma de la yihad global.

Finalmente, se recuerda, como todos los meses, los criterios establecidos a la hora de contabilizar los casos de estudio:

  • Atentados que sean perpetrados por organizaciones yihadistas o
  • Cometidos por individuos inspirados en su ideología
  • Donde al menos se produce una persona fallecida, pudiendo ser el propio terrorista (con las excepciones ya citadas)
  • Que estén documentados a través de técnicas OSINT y fuentes contrastadas

 

3. Tabla con casos de estudio relevantes

Fecha Ubicación Modus operandi Fallecidos Autoría Resumen
#1 1 de junio Ituri

(RD Congo)

Incursión en poblado 40 civiles ISCAP Ataque sobre un poblado cristiano finaliza con el brutal asesinato de cuatro decenas de civiles
#2 1 de junio Bajaur

(Pakistán)

Emboscada 1 soldado pakistaní

1 civil

IS-K Dos personas mueren en un ataque sobre un mercado de frutas
#3 3 de junio Afadé

(Camerún)

Ataque gendarmería 2 gendarmes ISWAP Dos agentes mueren tras un ataque sobre una gendarmería
#4 4 de junio Sebba

(Burkina Faso)

Emboscada 4 miembros JNIM IS-Sahel Emboscada terrorista sobre posiciones de JNIM acaba con la vida de cuatro terroristas
#5 12 de junio Darra Adam Khel

(Pakistán)

Asalto puesto de control 3 soldados pakistaníes TTP Terroristas toman el control de un puesto militar avanzado
#6 15 de junio Raqqa

(Siria)

Ataque cuartel 1 miembro seguridad Daesh Dos terroristas atacan un cuartel y asesinan a un miembro del personal de seguridad
#7 15 de junio Mungbere

(RD Congo)

Emboscada 1 soldado congoleño ISCAP Un soldado muere en un ataque sobre posiciones militares
#8 16 de junio Damasco

(Siria)

Artefacto explosivo Daesh El Jefe del Palacio de Justicia es herido en un ataque mediante IED
#9 16 de junio Haut-Uele

(RD Congo)

 

Incursión en poblado 6 civiles ISCAP Seis personas son asesinadas en un ataque sobre un poblado cristiano
#10 17 de junio Inatès

(Níger)

Asalto base militar 71 soldados nigerinos IS-Sahel Ataque sobre una base militar a gran escala por parte de IS-Sahel provoca la muerte de cerca de setenta soldados
#11 18 de junio Niamey

(Níger)

Ataque aeropuerto 11 soldados nigerinos

2 civiles

JNIM Una veintena de terroristas atacan de nuevo el aeropuerto de Niamey
#12 20 de junio Alepo

(Siria)

Emboscada 2 soldados sirios Daesh Dos soldados son tiroteados en una carretera
#13 25 de junio Haut-Uele

(RD Congo)

Incursión en poblado 8 civiles ISCAP Un nuevo ataque sobre un poblado cristiano en Mungbere acaba con la vida de ocho personas
#14 27 de junio Karachi

(Pakistán)

Terrorista suicida en vehículo bomba 3 soldados pakistaníes Jamaat-ul-Ahrar Un terrorista a bordo de un vehículo con explosivos se hace estallar junto a una base militar
#15 27 de junio Mehana

(Níger)

Emboscada 8 soldados nigerinos IS-Sahel Emboscada sobre una patrulla nigerina acaba con la muerte de ocho soldados

[1] A partir del 1 de enero de 2024 únicamente se darán a conocer públicamente aquellos casos de estudio dentro de la base de datos del OIET que resulten relevantes para apoyar las ideas expuestas en los análisis mensuales.