Actividad yihadista en el Magreb y África Occidental, marzo-abril 2026

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Casos de estudio Magreb y Sahel – marzo y abril, 2026

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SECCIÓN I – ANÁLISIS SEGÚN AUTORÍA

En marzo y abril de 2026, JNIM ejecuta el ataque coordinado más ambicioso de su historia reciente sobre varias ciudades de Mali de forma simultánea, consolidando su capacidad de proyección estratégica hacia el sur. En el lago Chad, la rivalidad entre ISWAP y Boko Haram escala hasta registrar los enfrentamientos inter-yihadistas más letales del periodo de análisis.

Datos clave:

  • El 25 de abril, Mali registra el ataque más relevante desde el punto de vista securitario y geopolíticoduranteel periodo de análisis.
  • Los enfrentamientos entre ISWAP y Boko Haram en el bosque de Sambisa alcanzan índices de intensidad elevados.
  • EI-Sahel reafirma su posición en Tilláberi y derrota a JNIM en al menos dos enfrentamientos directos en Burkina Faso y Níger.

 

Gráfico 1. Actividad de los cuatro principales grupos terroristas en África Occidental. Marzo-abril 2026.

Fuente: elaboración propia

 

JNIM – Jama’a Nusrat al-Islam wa al-Muslimin

JNIM se mantiene como el actor de mayor peso operativo en marzo y abril de 2026, acumulando 387 ataques terroristas y 800 víctimas mortales entre fuerzas militares, civiles y auxiliares. Esta cifra supera en un 8% las dinámicas del bimestre anterior y confirma la trayectoria ascendente del grupo. El hito del periodo es la ofensiva coordinada del 25 de abril, la más ambiciosa desde la fundación del grupo, analizada más adelante.

Burkina Faso

JNIM continúa ejerciendo presión en Burkina Faso con 258 acciones y 499 víctimas mortales en el periodo de estudio, lo que convierte al país en el principal escenario de actividad de la organización. La región de Centre-Est encabeza la distribución de letalidad (122 víctimas), seguida de Est (106) y Nord (96). El cambio más significativo respecto al periodo anterior es el ascenso del Centre-Est como nueva zona de alta letalidad, lo que apunta a una ampliación del corredor de expansión hacia las fronteras del sur.

Entre los eventos más letales del periodo, destaca el asalto del 6 de marzo al campamento de una unidad policial especial (GUMI) en Yamba (Est), causando al menos 30 bajas, y el ataque del 22 de abril al campamento del Ejército burkinés en Bagmoussa (Centre-Est), con 25 víctimas mortales (casos de estudio #106 y #858 respectivamente). JNIM continuó empleando drones de vigilancia y lanzando explosivos sobre puestos de Voluntarios para la Defensa de la Patria (VDP) y del Ejército, documentados en más de diez ataques durante el periodo de análisis.

En el plano intergrupal, Estado Islámico en el Sahel continuó su disputa territorial con JNIM en la provincia de Yagha (Sahel). El 7 de marzo, EI-Sahel capturó posiciones de JNIM en Higa (Tankougounadie, Yagha) con un balance de 12 miembros de JNIM neutralizados, y repitió la operación el 29 de marzo en Kodyolay (Seno, Sahel), dejando otros 12 muertos en las filas de JNIM y apoderándose de armamento y motocicletas. El 3 de abril, JNIM respondió con una emboscada en Bouloye-Thiouly (Dori, Seno) en la que eliminó a cuatro combatientes de EI-Sahel (casos de estudio #119, #438 y #534).

 

Mali

En Mali, JNIM registró 110 acciones terroristas en el conjunto del bimestre, de las cuales se habrían derivado 247 víctimas mortales. La distribución geográfica sugiere un desplazamiento de la actividad hacia el centro y el sur: Mopti (21 acciones, 96 víctimas) sube a la primera posición, seguida de Bámako (3 acciones, 54 víctimas), como resultado directo del ataque del 25 de abril, y Koulikoro (14 acciones, 46 víctimas). Segú (29 acciones) consolida su papel como corredor operativo entre el frente de bloqueo occidental y el área de reclutamiento sureño.

A lo largo de marzo y abril, JNIM mantuvo su guerra de desgaste sobre convoyes y rutas logísticas. El 6 de marzo, el grupo atacó con un dron cargado con IEDs un convoy que transportaba alimentos en el área de Kouli (Mopti), interceptado posteriormente por el Ejército maliense. El 19 de abril, el grupo derribó un pequeño dron DJI del Ejército maliense en la zona de Soumpi (Tombouctú). La actividad de gobernanza de JNIM en Sikasso, Koulikoro y Mopti continuó con controles de carreteras, sesiones de predicación y secuestro de funcionarios y civiles. Sin embargo, la operación de JNIM más relevante del periodo de análisis es, sin lugar a duda, la llevada a cabo el 25 de abril de 2026.

 

Mapa 1. Ofensiva de JNIM del 25 de abril de 2026.

Fuente: Liam Karr / Critical Threats (2026)

 

Estado Islámico-Sahel

Estado Islámico-Sahel (EIS) registra durante el periodo de análisis 189 ataques y 369 víctimas mortales. Tillabéri (Níger) sigue siendo su principal área de operaciones (72 acciones), y Tahoua (33) se establece como segundo polo, en línea con las rutas de tránsito hacia el noroeste de Nigeria. Su área operativa en el lago Chad y Mali registra cierta continuidad, mientras que en Burkina Faso, el grupo afianza su posición como rival directo de JNIM en Yagha.

El enfrentamiento más letal del periodo protagonizado por EIS ocurrió el 2 de abril en los alrededores de Petelkole (Tera, Tillabéri, Níger), donde el grupo entró en conflicto con un contingente de JNIM que intentaba requisar ganado de los aldeanos. EI-Sahel anunció haber eliminado a 35 militantes de JNIM e incautado 33 fusiles, cinco ametralladoras y diez motocicletas en una acción de gran valor propagandístico. El 4 de abril, en Shanga (Kebbi, Nigeria), un choque entre JNIM y el grupo Lakurawa (EIS) dejó un muerto y la captura de material y fondos.

Tras la retirada de tropas malienses y rusas, Estado Islámico en la Provincia del Sahel ocupó el 27 de abril el puesto fronterizo de Labbezanga en la región de Gao, Mali. También concentró fuerzas alrededor de Ménaka y lanzó ataques de tanteo, aunque fue repelido poco después por las fuerzas de seguridad. EI-Sahel está consolidando avances significativos en Gao y Ménaka, más allá de pequeños núcleos. En el norte, el grupo está aprovechando el vacío de poder y corre el riesgo de colisionar con otros grupos armados por el control del área de influencia.

En Burkina Faso, las acciones del 7 y 29 de marzo contra JNIM en Yagha (Higa y Kodyolay) demuestran que EI-Sahel mantiene una capacidad ofensiva relevante en el núcleo de Liptako-Gourma, aunque la respuesta de JNIM el 3 de abril confirma que ninguno de los dos grupos ha conseguido doblegar al otro en este espacio.

En Nigeria, EI-Sahel operó principalmente a través de los Lakurawa en Kebbi (19 acciones, 54 víctimas), confirmando la dinámica de consolidación en el noroeste iniciada en el bimestre anterior. El 5 de abril, el grupo atacó Gebbe (Kebbi) causando 24 fallecidos. Las tensiones internas del grupo y la competencia con JNIM en la misma área geográfica siguen condicionando su capacidad de consolidación territorial.

 

ISWAP – Estado Islámico-Provincia de África Occidental

ISWAP registra 204 ataques terroristas con 742 víctimas mortales en el periodo de estudio, lo que lo sitúa como el grupo con mayor índice de letalidad del periodo de estudio. Su actividad se concentra de forma casi total en Borno (186 acciones), con presencia secundaria en las regiones de Adamawa, Yobe y al norte de Camerún. La escala operativa en el noreste de Nigeria sigue comprendiendo ataques contra las fuerzas de seguridad, violencia directa contra civiles y enfrentamientos con Boko Haram.

Entre los ataques de mayor letalidad destaca el del 18 de marzo en Malam Fatori (Borno), donde ISWAP empleó drones y fuego de armas automáticas contra el 6º Batallón nigeriano, causando 75 bajas entre las fuerzas armadas de Nigeria. El 28 de marzo, en Mandaragirau (Borno), un ataque contra una base de la Operación Hadin Kai se saldó con 40 fallecidos. El 9 de marzo, en Goniri (Yobe), una acción coordinada contra el Sector 2 de la misma operación dejó 27 soldados muertos, y el 23 de abril, en Kukareta (Yobe), el grupo causó 34 bajas entre las filas de las tropas nigerianas. La presión sistemática sobre instalaciones militares demuestra la ambición estratégica de ISWAP de desgastar la capacidad operativa del Ejército nigeriano antes de ampliar su expansión territorial.

La rivalidad ISWAP-Boko Haram alcanzó su pico de intensidad hacia finales de abril. El 21 de abril, ISWAP atacó un campamento de Boko Haram en Gabchari (Konduga, Borno). El 27 de abril, Boko Haram reaccionó con una operación en el bosque de Sambisa que dejó un balance de 40 combatientes de ISWAP abatidos. El 28 de abril, los choques entre ambos grupos continuaron en Marka y Bama (Borno), incluyendo el secuestro de 18 esposas de combatientes de Boko Haram por parte de ISWAP. Esta dinámica de confrontación abierta en el bosque de Sambisa y el área de lago Chad apunta hacia una nueva fase de delimitación territorial forzada entre los dos grupos.

 

Boko Haram (JAS) – Jamaatu Ahli is-Sunnah lid-Dawati wal-Jihad

Boko Haram registra 163 acciones y 341 víctimas mortales durante el periodo de estudio, distribuyéndose principalmente entre Nigeria (Borno) y Camerún (Extreme-Nord). En Nigeria, los ataques de mayor letalidad incluyen el del 26 de marzo en Chibok (Borno), donde el grupo asaltó a tropas nigerianas, causando 40 bajas, y el del 3 de marzo en Ngoshe (Gwoza, Borno), donde militantes bajo el mando de Abu Umaymah (Bakura Doro) tomaron la ciudad, causando 21 fallecidos. En contraste con el análisis anterior, los ataques más letales de Boko Haram en esta ocasión apuntan de forma preferente a objetivos militares más que a la población civil, lo que podría indicar una adaptación táctica orientada a consolidar territorialidad frente a la presión de ISWAP.

En Camerún, el perfil operativo de Boko Haram continúa como en análisis anteriores, con 96 acciones que causaron 41 víctimas mortales, principalmente concentradas en Extreme-Nord y orientadas a secuestros (36 casos), extorsión, robo de alimentos y control de mercados y carreteras. Este modelo les permitiría generar un clima de terror que fragmente la cohesión social y desplace a la población sin asumir los costes operativos de los ataques de alta intensidad.

 

SECCIÓN II – ANÁLISIS SUBREGIONAL

 

Gráfico 2. Actividad terrorista en África Occidental por país. Marzo-abril 2026.

Fuente: elaboración propia

 

Sahel Central
Burkina Faso

Burkina Faso registra 302 ataques y 530 víctimas mortales en el periodo de análisis, con una distribución más equilibrada entre marzo (159 acciones, 271 víctimas) y abril (143 acciones, 259 víctimas). Esta relativa estabilización no debe interpretarse como una mejora de la situación de seguridad, sino como un estado de violencia elevada y consolidada. Las regiones de Centre-Est (122 víctimas) y Est (106 víctimas) han relevado a Nord (96) y Sahel (37) como los focos de mayor letalidad, lo que confirma la expansión operativa de JNIM hacia el corredor de Gourma-Kompienga y su aproximación a las fronteras con Benín y Togo.

Entre los ataques más graves del periodo destacan el asalto a una unidad de policía especial (GUMI) en Yamba (Est, 30 muertos, 6 de marzo), el de Bagmoussa (Centre-Est, 25 muertos, 22 de abril), ya comentados anteriormente, y los ataques con IED en rutas de patrulla del VDP en las regiones de Nord y Boucle du Mouhoun. El uso de drones es ya una constante, con registros de su uso en Kantchari, Thiou, Boungou, Tanwalbougou, Lalgaye, Dourtenga, Gouama, Bani y otros puntos del país. La capacidad aérea sigue siendo la principal ventaja táctica de JNIM frente a unas VDP y unas fuerzas de seguridad con sistemas C-UAS limitados.

 

Mali

Con 132 ataques y 265 víctimas, Mali registra en el periodo de análisis una actividad caracterizada por la gran ofensiva de JNIM y el FLA el 25 de abril. Si se excluye ese día, los datos del resto del periodo son relativamente contenidos, pero la ofensiva concentró en una sola jornada más de un tercio de todas las víctimas del bimestre maliense. Mopti (96 víctimas, 21 acciones) lidera el mapa de víctimas, aunque los acontecimientos del 25 de abril en Bámako y Kati, regiones hasta ahora no prioritarias en el mapa de violencia yihadista, indican que la topografía del conflicto en Mali ha cambiado de manera estructural.

Segú sigue siendo el corredor operativo de JNIM entre el bloqueo de las rutas del oeste y las áreas de reclutamiento y gobernanza del sur. Las minas de oro de Sikasso continuaron siendo uno de los objetivos más recurrentes, lo que incluye el secuestro de mineros artesanales y ciudadanos chinos en la zona de Teguere y Kadiolo los días 25 y 26 de abril (casos de estudio #918 y #938 respectivamente). Los ataques contra Africa Corps también mostraron cierta continuación, con el grupo derribando un dron de las FAMa el 19 de abril y protagonizando emboscadas contra convoyes militares.

Níger

Níger registra 134 ataques y 297 víctimas mortales en marzo y abril de 2026. Tillabéri concentra el 54% de las acciones (72), y Tahoua se sitúa como segundo polo (33 acciones, 89 víctimas), en línea con la ruta de tránsito de combatientes y material hacia el noroeste de Nigeria. Dosso (17 acciones, 55 víctimas) aumenta en importancia si se compara con el periodo inmediatamente anterior, y se confirma la ampliación del frente meridional.

El episodio más relevante de Níger tuvo lugar con el enfrentamiento del 2 de abril en Petelkole (Tera, Tillabéri) en el que EI-Sahel eliminó a 35 militantes de JNIM, el choque entre grupos más letal del periodo de análisis. A destacar también el ataque del 8 de marzo, cuando varios de los miembros de EIS atacaron el cuartel general del 42º Batallón Interarmas y la Base Aérea 401 en Tahoua utilizando motocicletas, lo que apunta a una dinámica de escalada en la capital regional. La frontera Níger-Nigeria sigue siendo el principal vector de trasvase de combatientes, armamento y reclutamiento de EI-Sahel hacia Kebbi y Sokoto.

 

Lago Chad
Nigeria

Nigeria repite como el país con mayor número de víctimas del periodo de análisis, con 1.153 muertes derivadas de 292 acciones terroristas. La región de Borno concentra el 64% de las acciones y el mayor volumen de víctimas mortales por su papel como territorio donde se concentran tres de los principales actores terroristas (ISWAP, Boko Haram y EIS/Lakurawa), generando una dinámica de competencia armada en la que las fuerzas de seguridad y los civiles pagan el precio de la rivalidad entre grupos.

Los ataques de ISWAP contra posiciones militares en Borno y Yobe definen la tónica en esta ocasión. El asalto con drones en Malam Fatori (75 muertos, 18 de marzo), el de Mandaragirau (40 muertos, 28 de marzo), el de Goniri (27 muertos, 9 de marzo) y el de Kukareta (34 muertos, 23 de abril) son los cuatro episodios más letales del periodo en el país (casos de estudio #295, #415, #157 y #885 respectivamente). La presión sobre infraestructuras militares indica que ISWAP ha adoptado una estrategia de desgaste orientada a debilitar la capacidad operativa nigeriana antes de avanzar territorialmente.

La extensión del conflicto hacia Adamawa (26 de abril, ataques en Guyaku y Gombi, 29 y 25 muertos respectivamente) anticipa una potencial apertura de un nuevo frente que hasta la fecha había sido secundario en el escenario nigeriano. En el noroeste, EIS/Lakurawa mantuvo su actividad en Kebbi con el ataque de Gebbe (24 muertos, 5 de abril) y sostuvo la presión sobre comunidades ganaderas y de autodefensa en las regiones de Noroeste (Sokoto) y Centro-Norte (Niger).

Camerún y Chad

Camerún presenta el perfil más estable del periodo en términos de letalidad. Con 145 acciones de las que se han derivado 74 víctimas mortales, los secuestros registrados en Extreme-Nord, que ascienden a 36, confirman el modelo operativo de Boko Haram e ISWAP en la región, centrado en la extracción de recursos (rescates, impuestos) y la fragmentación social. Esta táctica les aseguraría una presencia duradera con un coste operativo bajo, generando desplazamientos forzados hacia los centros urbanos.

Por su parte, Chad registra 12 acciones terroristas y 14 víctimas mortales. El lago Chad chadiano funciona como retaguardia parcial de ISWAP y Boko Haram, que utilizan sus islas como punto de transferencia de combatientes entre Nigeria y Chad. Los cinco secuestros registrados en el país corresponderían a acciones de Boko Haram en la zona del lago. La Fuerza Multinacional Conjunta (MNJTF) llevó a cabo operaciones de limpieza en este periodo, sin alterar la dinámica estructural.

 

Golfo de Guinea
Benín

Benín registra hasta cuatro incidentes en el periodo de análisis, con un balance de 42 víctimas mortales, lo que contrasta sustancialmente con los datos del bimestre anterior. Los ataques del 4 de marzo en Kofouno (Karimama, Alibori) y del 7 de marzo en el Parque Nacional de Pendjari (Atacora) son los más significativos. En el primer caso, JNIM capturó temporalmente un puesto militar y anunció haber acabado con la vida de seis soldados benineses, aunque fuentes locales cifran en 20 el número de víctimas. En Pendjari Lodge, el asalto a un puesto militar dentro del parque nacional se saldó con la vida de 22 víctimas, representando el ataque más letal de JNIM en el país en todo 2026.

Estos ataques indican que JNIM ha superado la fase inicial de implantación y entra en una fase de presión sobre posiciones militares. El uso del complejo WAP (W-Arly-Pendjari) como santuario y base de operaciones sigue siendo el factor que habilita su expansión, una dinámica que la capacidad de respuesta del ejército beninés, aunque activa, no ha logrado alterar.

Togo

Togo registra por primera vez en el año actividad terrorista directamente atribuible a JNIM, con cuatro ataques registrados en la región de Kara (norte del país) durante el mes de marzo, sin víctimas mortales. El 9 de marzo, un grupo de 17 militantes procedentes de Burkina Faso entró en conflicto con fuerzas de seguridad en Souktangou (Bassar, Kara). Por su parte, el incidente del 27 de marzo estuvo relacionado con un IED en Waldjouague (Tone, Savanes), que hirió a tres soldados. Los movimientos de fuerzas registrados el 7 y el 10 de marzo en Malfakassa y Bassar, respectivamente, apuntan a labores de reconocimiento y establecimiento de rutas de infiltración desde Burkina Faso. La actividad en Togo, aunque en fase muy inicial, guarda patrones similares a los de Benín, basados en movimientos de fuerzas, primeros choques de baja intensidad y colocación de IEDs como precursores de una implantación más sólida.

 

Norte de África

El Norte de África mantiene la ausencia de actividad terrorista yihadista durante el periodo de estudio. Argelia ha intensificado la vigilancia en su frontera sur a raíz de los eventos del 25 de abril en Mali, con el desplazamiento de un mayor número de unidades hacia las áreas fronterizas del sur de Tamanrasset y Adrar. Esta vigilancia no ha alterado de manera significativa las dinámicas terroristas en la zona fronteriza con Mali y Níger.

 

SECCIÓN III – PROYECCIÓN REGIONAL

La ofensiva del 25 de abril marca un punto de inflexión cualitativo en la estrategia de JNIM, que hasta ese momento había operado predominantemente bajo el modelo de asfixia económica con el bloqueo de combustible, el asedio a minas de oro, el corte e interrupción de las carreteras y el control de los corredores logísticos. Esta estrategia, si bien era lenta pero eficaz, buscaba desgastar la capacidad del gobierno maliense y crear una interdependencia de facto entre el régimen y el grupo.

El 25 de abril modifica esa lógica con el asesinato del ministro de Defensa, la toma temporal del gobierno de Mopti y el asalto al aeropuerto de Bámako, enviando el mensaje de que JNIM es capaz de golpear el núcleo del poder estatal si así lo decide. No se trata de una victoria militar definitiva, ya que las FAMa y Africa Corps respondieron y no colapsaron, pero sí representa una demostración de capacidades cuyo impacto es principalmente político y psicológico. La incógnita es si el grupo intentará repetir operaciones de esta escala o si utilizará la sensación de amenaza percibida para negociar desde una posición de fuerza. En cualquier caso, la narrativa de la junta de Goïta sobre el éxito de la transición apoyada en Rusia ha quedado seriamente comprometida.

No obstante, la lógica de asfixia económica de JNIM no ha sido abandonada, y ha continuado durante el periodo de análisis mientras se siguen produciendo ataques de alta intensidad. En Mali, el bloqueo de rutas de combustible y los ataques a minas de oro de Sikasso indican que la explotación económica del conflicto sigue siendo un componente estructural del modelo del grupo. La captura de infraestructura de transporte durante la ofensiva, bloqueando carreteras y destruyendo convoyes de todas las rutas que se dirigían a Bámako, demuestra que la dimensión económica del ataque fue deliberada y coordinada con la dimensión militar.

Los ataques del 25 de abril han generado una nueva fractura en el entorno geopolítico regional. El régimen de Goïta se enfrenta a un dilema de legitimidad donde no puede reconocer públicamente la magnitud del daño sin cuestionar su propia narrativa de control, pero tampoco puede ignorar la muerte del ministro de Defensa sin afrontar una crisis de credibilidad con sus socios más cercanos, incluido Moscú. La ausencia de declaraciones públicas del dirigente durante los primeros días del ataque fue señalada por múltiples fuentes como un indicador de la desorientación inicial del régimen. Lo más relevante manifestado por su parte llegó el 4 de mayo con un decreto autoproclamándose, además de líder de la junta, jefe de la cartera de Defensa tras la muerte de Camara.

La ofensiva del mes de abril supone la crisis de seguridad más grave del régimen de Goïta. La muerte de Camara, figura clave del poder militar y arquitecto de los dos golpes de Estado, deja al régimen sin uno de sus pilares. El contexto político previo ya era tenso, con la tregua entre la junta y JNIM, y ya había supuesto concesiones financieras y la liberación de presos yihadistas. Después del fin de la tregua, el grupo se había reinstalado como árbitro de la economía de tránsito en el suroeste maliense.

Las fuerzas de seguridad, cuya moral se encuentra bajo mínimos, han perdido el control de múltiples regiones, incluyendo Kidal y la región de Kayes, cerca de la frontera senegalesa, aunque las FAMa y el Africa Corps repelieron los ataques en Bámako y Kati, manteniendo instalaciones clave, incluido el aeropuerto. En el norte, las tropas malienses y rusas o negocian su rendición o abandonan las posiciones antes de la llegada del FLA y JNIM. Goïta retiene un perímetro en torno a Bámako y Kati, pero más allá de esos enclaves urbanos, su soberanía es teórica. JNIM mantiene presión continua en la zona centro (Ségou, Macina) y se han producido ataques posteriores a la gran ofensiva con IEDs y asaltos contra FAMa/milicias pro-gobierno en Ségou (Sendé, M’Sa Bougou, eje Ké-Macina-Diafarabé) a mediados de mayo. JNIM también ha llevado a cabo operaciones recientes en Tombuctú con vehículos destruidos y bajas registradas, lo cual indica que esta ciudad constituye el actual teatro de operaciones entre actores armados y fuerzas aliadas del régimen.

Tras los ataques del 25 de abril, la junta parece haber intensificado la represión contra medios y opositores. La Coalición des Forces pour la République (CFR), que agrupa a figuras como el Imam Mahmoud Dicko (en exilio en Argel desde finales de 2023) y Etienne Fakaba Sissoko, llamó a la dimisión del gobierno militar y a una transición inclusiva hacia un gobierno civil.

En líneas que cada vez se asemejan más al caso maliense se encuentra el régimen de Traoré, que afronta el periodo con una capacidad antiterrorista limitada y un entorno político aún más restringido que en meses anteriores. La ampliación del frente de conflicto hacia Centre-Est implica que JNIM está acercando sus líneas operativas a la capital, Uagadugú, y al corredor económico sur. La explotación propagandística de los éxitos del 25 de abril en Mali por parte de JNIM puede tener un efecto considerable sobre la capacidad de reclutamiento del grupo en territorio burkinés.

En el plano de la Alianza de Estados del Sahel (AES), la Fuerza Unificada mantiene su despliegue operativo en Liptako-Gourma, pero la ofensiva del 25 de abril demuestra que esta fuerza no ha disuadido ni contenido la capacidad ofensiva de JNIM. La coordinación de JNIM con el Frente de Liberación del Azawad (FLA) en el norte de Mali añade una dimensión ideológica y nacionalista que complica la respuesta militar de la AES, dado que el FLA opera en territorios sobre los que los tres países de la AES tienen reclamaciones históricas pero un control efectivo limitado.

En cuanto a las relaciones exteriores de la AES, la dinámica de fractura geopolítica continúa acentuándose con los eventos del 25 de abril. Estados Unidos aprovecha el momento para reforzar su presencia en el sur del Sahel, mientras que otros países, como Turquía, Francia y Argelia, se mantienen expectantes. Rusia ve su narrativa de garante de seguridad cuestionada y los ataques han puesto de relieve las capacidades limitadas del Africa Corps. La retirada de las fuerzas malienses y rusas del norte ha supuesto un revés para los intereses estratégicos y la reputación de Moscú. En Kidal, algunas fuentes indican que las fuerzas del orden y asociadas incluso negociaron una retirada escoltada por los propios rebeldes. Sin embargo, Africa Corps ha declarado que continúa combatiendo junto a las FAMa y que el compromiso de Rusia con Mali sigue intacto.