Actividad yihadista en el Magreb y África Occidental, julio-agosto 2026

Analysis of Far-Right Violence Extremism – August 2026
30/09/2026

Casos de estudio Magreb y África Occidental julio-agosto 2026

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SECCIÓN I – ANÁLISIS SEGÚN AUTORÍA

Entre julio y agosto de 2026, JNIM mantiene la iniciativa en el Sahel Central en un periodo que arranca con la segunda gran ofensiva coordinada del grupo y del Frente de Liberación de Azawad (FLA) en Mali, lanzada el 4 de julio. Agosto cierra con un intento de golpe de Estado contra la junta nigerina en Niamey, en la madrugada del 29 de agosto. Los 951 ataques registrados han resultado en 1.502 víctimas mortales, de las que casi la mitad corresponden a JNIM. La principal característica de este análisis es el desplazamiento de la letalidad hacia Mali y Nigeria, superando el primero a Burkina Faso en víctimas atribuidas a JNIM tras la emboscada de Tabrichat y el asalto al cuartel de San. Por su parte, Nigeria se convierte en el país con más víctimas del periodo (510) por los ataques de EI-Sahel/Lakurawa en Sokoto y en el estado de Níger y por la presión de ISWAP sobre las bases militares de Borno.

Datos clave:

  • El 4 de julio, JNIM y el FLA lanzan una segunda ofensiva coordinada en Mali, con la batalla de Anéfis.
  • Mali sustituye a Burkina Faso como principal escenario de JNIM con la emboscada de Tabrichat el 18 de julio y el asalto al cuartel de San el 9 de agosto como episodios más graves.
  • La competencia entre grupos yihadistas gana peso con JNIM contra EI-Sahel en Burkina Faso, Lakurawa contra Mahmuda en Nigeria e ISWAP contra Boko Haram en el lago Chad.

 

Gráfico 1. Actividad de los cuatro principales grupos terroristas en África Occidental. Julio-agosto 2026.

Fuente: elaboración propia.

 

JNIM – Jama’a Nusrat al-Islam wa al-Muslimin

JNIM se mantiene a la vanguardia operativa durante el periodo de análisis, con un total de 417 ataques terroristas de los que se han derivado 733 víctimas mortales entre insurgentes, militares, civiles y fuerzas auxiliares. Buena parte del registro ocurre en Mali, donde el grupo acumula 427 víctimas, y en particular por los enfrentamientos del 18 de julio en Tabrichat (Gao) y del 9 de agosto en San (Segou), con 70 y 50 víctimas respectivamente (casos de estudio #265 y #588). La actividad de JNIM desciende de 230 ataques y 417 víctimas en el mes de julio a 187 ataques y 316 víctimas en agosto, con Mali y Burkina Faso concentrando el 98% de las acciones.

Burkina Faso

En Burkina Faso, JNIM ha sido el protagonista de 257 acciones y 293 víctimas mortales durante el periodo de análisis, a las que se suman 23 acciones confirmadas de Estado Islámico-Sahel. La letalidad total del país baja de 174 víctimas en julio a 138 en agosto. Nord y Est encabezan la letalidad de JNIM, seguidas de Centre-Nord, Sahel y Boucle du Mouhoun. El periodo arranca con una serie de ataques contra posiciones militares y de los Voluntarios de Defensa de la Patria (VDP). El 2 de julio, JNIM reivindicó el control de dos puestos del ejército en Titao (Loroum) y el 4 de julio asaltó el campamento de Di (Sourou, Boucle du Mouhoun), con un balance de 22 fallecidos entre soldados y VDP (caso de estudio #61). El 21 de julio, JNIM atacó la base de Tawori (Tapoa, Est), dejando 19 víctimas mortales (caso #311) y a mediados de agosto el grupo volvió a reivindicar su captura, la segunda en menos de un mes. Los VDP siguen siendo su objetivo prioritario.

El uso de drones kamikaze por parte de JNIM continúa, aunque en este periodo se recogen datos relacionados con los drones sobre todo en el caso maliense. En territorio burkinés, JNIM recurrió a ellos el 17 de julio en Sindo (Hauts-Bassins), el 26 de julio en Solhan (Sahel), dejando 3 fallecidos, y el 15 de agosto de nuevo en Solhan, contra la gendarmería. En Mali, los drones se dirigen sobre todo contra campamentos de las milicias Dozo y Dan Na Ambassagou y contra columnas del ejército en Djenné.

Una característica relevante del periodo de análisis es el choque entre JNIM y Estado Islámico-Sahel en el extremo norte de Burkina Faso. El 17 de agosto JNIM afirmó haber abatido a varios combatientes rivales, entre ellos un comandante, en Bangao y Darkoye (Oudalan). Se han registrado 27 víctimas en Darkoye a partir de esa reivindicación.

 

Fuente: elaboración propia.

Mali

Mali registra 162 ataques y 427 víctimas mortales en el periodo de estudio, 150 de ellos perpetrados por JNIM. El centro del país sigue siendo el principal escenario de violencia armada, con Mopti y Segou como regiones que suman el 73% de la letalidad de JNIM en Mali. El 4 de julio, el grupo reivindicó ataques contra posiciones de milicias progubernamentales en Kouna y Somadougou, probablemente Dan Na Ambassagou (DNA), y el 9 de julio atacó Koulebala (Djenné). Ese mismo día, el ejército y Africa Corps reivindicaron quince bombardeos contra JNIM y el FLA en Koulebala, Tabrichat y Anéfis, con unos 100 combatientes abatidos. El 31 de agosto, JNIM atacó y aseguró haber tomado una posición de DNA en Ningari (Bandiagara). Además de las víctimas civiles, JNIM saqueó viviendas, unas cien tiendas y cientos de cabezas de ganado, y el ejército se desplegó en la localidad ese mismo día. En Segou, la principal característica es la presión sobre la milicia Dozo en Macina, con los ataques del 21 y 22 de agosto contra Kelle y el asalto del 9 de agosto al principal campamento militar de San. La katiba Macina reivindicó el control total del recinto, mientras las autoridades aseguraron esa misma jornada haberlo repelido.

La actividad de JNIM en el norte se enmarca en la segunda ofensiva conjunta con el Frente de Liberación del Azawad (FLA), lanzada el 4 de julio, apenas diez semanas después de la del 25 y 26 de abril. El eje de los combates fue Anéfis, la localidad que une Gao con Kidal. Tras seis días de enfrentamientos con los convoyes de refuerzo procedentes de Gao, el FLA anunció su retirada el 9 de julio y el ejército aseguró haber recuperado el control. El Estado Mayor maliense cifró después, de forma provisional, sus pérdidas entre el 4 y el 9 de julio en una treintena de soldados fallecidos y unos 60 heridos. Pocos días más tarde, el 18 de julio, un convoy del ejército que salía de Anéfis cayó en una emboscada de JNIM y el FLA en Tabrichat (Gao). Las autoridades indicaron que al menos 50 soldados habrían muerto y Amnistía Internacional documentó después, a partir de una serie de vídeos, la ejecución sumaria de al menos 19 soldados que se habían rendido, hechos que pide investigar como crímenes de guerra. La ONU pidió además una investigación exhaustiva e independiente sobre la tortura y el asesinato de decenas de militares capturados por el FLA y JNIM. El 31 de agosto, JNIM y el FLA reivindicaron ataques con drones suicidas y proyectiles de artillería contra los campamentos del ejército y de Africa Corps en Aguelhok (Kidal), mientras el ejército aseguraba haber bombardeado cuatro puntos de concentración de militantes en las afueras de la localidad.

El cerco económico sobre Bámako, decretado en septiembre de 2025, cumple un año sin haberse levantado, aunque la presión sobre la capital ha cedido. Se han registrado al menos 35 episodios con explosivos improvisados (IED) en Mopti, Segou y Tombuctú, y JNIM reivindicó durante agosto una serie de ataques con explosivos contra convoyes de fuerzas malienses y rusas en los ejes Hombori-Gossi, Tonka-Niafunké y Tingara-Bourem. En Tombuctú, JNIM perpetró una emboscada el 26 de agosto a una patrulla conjunta cerca de Er-Intadjeft con una mina y un IED, dejando 19 fallecidos (caso #884).

JNIM mantiene además una intensa actividad de secuestros en carretera, con 10 casos en Mali, y ha dirigido la violencia contra la población civil en 38 ocasiones. Entre los casos más destacables figuran el secuestro del presidente del partido Malidenw Hakilina cerca de Mountougoula (Koulikoro) el 4 de julio, el del responsable de una ONG entre Nioro y Diéma el 11 de julio y el de empleados de la Oficina de Níger en Ndebougou el 20 de julio. Además, JNIM liberó el 13 y el 14 de agosto a unos 60 civiles secuestrados en la carretera en el oeste del país, y el 13 de agosto el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas anunció la liberación de 82 soldados en manos de la coalición JNIM-FLA, muchos de ellos capturados durante la ofensiva del 25 de abril.

Frente a esta presión, el ejército y Africa Corps han seguido recurriendo a ataques aéreos y el uso de drones. El 10 de julio, Bámako aseguró haber neutralizado a más de un centenar de militantes en bombardeos del 7 de julio cerca de Boulkessi, Fadiola, Marakakoungo y Farabougou, y en agosto se produjeron nuevas operaciones en Mopti, Tombuctú, Gao, Kidal, Segou y Koulikoro.

 

Estado Islámico-Sahel

Estado Islámico-Sahel (EIS o EI-Sahel) ha registrado 126 ataques y 255 víctimas mortales en el periodo de análisis, con una letalidad ligeramente mayor que la de JNIM. Su actividad se ha repartido entre Níger, Nigeria (donde opera a través de los Lakurawa), el Sahel burkinés y en menor medida en Ménaka (Mali). La letalidad de la actividad de EIS asciende de 102 víctimas en julio a 153 en agosto, impulsada por las acciones registradas en Nigeria.

En Níger, EI-Sahel concentra su actividad en Dosso y Tillabéri. En el primer caso, el 17 de julio reivindicó un ataque contra varias aldeas del departamento de Loga, dejando un total de 13 fallecidos (caso #248). Para el 31 de julio, el grupo perpetró un ataque contra una posición militar en Dan Kassari (Dogondoutchi) dejando un balance de 21 soldados víctimas mortales (#458). En Nigeria, la red Lakurawa continúa ejerciendo presión sobre la población civil de Sokoto y manteniendo su presencia en el estado de Níger. En la noche del 1 al 2 de agosto, hombres armados atribuidos a Lakurawa asesinaron al menos a 12 personas en Lajinge (Sabon Birni, Sokoto), seis de ellas quemadas vivas, según la prensa nigeriana. El 14 y el 15 de agosto, en Ungushi (Kebbe, Sokoto), residentes y prensa local contabilizaron al menos 18 civiles muertos y 13 atacantes abatidos por la comunidad, tras la muerte de cuatro soldados en Kebbe ese mismo viernes. El 21 de agosto, durante la oración del viernes, los Lakurawa atacaron Dikera y otras aldeas de Borgu (estado de Níger), donde el grupo logró secuestrar a más de sesenta personas.

El enfrentamiento con JNIM se extiende del Sahel burkinés a Dosso. Se han producido al menos cinco enfrentamientos directos entre ambos grupos, con 31 bajas entre las filas de EI-Sahel. En Nigeria, la red Lakurawa se enfrentó en dos ocasiones con la milicia Mahmuda en Dikera y cerca del parque nacional del lago Kainji (Borgu). Los combatientes de Mahmuda intervinieron en Dikera por discrepancias con la doctrina de los Lakurawa.

Las respuestas militares se han limitado a operaciones puntuales. En Níger, las fuerzas armadas mantienen la operación Niyya en la zona de Téra tras la emboscada de Doungourou. En Nigeria, la policía confirmó el secuestro de Dikera, en una zona donde el Gobierno había dado por desmantelados a Mahmuda y a Ansaru hace un año con la detención de sus líderes.

 

ISWAP – Estado Islámico-Provincia de África Occidental

ISWAP registra 125 ataques terroristas de los que se derivan 270 víctimas mortales, concentradas en Nigeria y especialmente en el estado de Borno, con presencia secundaria en Yobe y Adamawa, y actividad puntual en Diffa y en Extreme-Nord. La letalidad aumenta de 114 víctimas en julio a 156 en agosto, con una serie de ataques contra bases militares concentrada especialmente en la segunda quincena. El 15 de agosto, miembros de ISWAP atacaron desde dos frentes la base de Mandaragirau (Biu), donde el Ejército aseguró haber repelido el asalto y abatido a numerosos atacantes (caso #672). El 10 de agosto, el grupo reivindicó además haber tomado la base de Gajiram (Nganzai), algo que el Ejército no confirma, pues asegura haber repelido el ataque. El Ejército nigeriano afirma además que el jefe de finanzas de ISWAP se entregó el 25 de julio, junto a sus dos hijos, a las tropas de la Operación Hadin Kai en Borno, y que los análisis forenses preliminares tras un ataque fallido en Kukawa apuntarían a la presencia de combatientes extranjeros, entre ellos un marroquí y un palestino.

El grupo mantiene su confrontación abierta con Boko Haram, que se traduce en choques por el control del lago Chad y del bosque de Sambisa. Uno de los más relevantes tuvo lugar el 7 de agosto en Gargash (Bama), donde ISWAP abatió a varios mandos de Boko Haram y quemó dos de sus campamentos (caso #553).

 

Boko Haram (JAS) – Jamaatu Ahli is-Sunnah lid-Dawati wal-Jihad

Boko Haram registra un total de 245 ataques y 163 víctimas mortales en el periodo de análisis, con un perfil muy distinto al de ISWAP. Al menos 89 de sus ataques son secuestros y 143 de las acciones se dirigen contra civiles. La actividad se reparte fundamentalmente en Camerún (184 ataques) y en menor medida Chad (22), Níger (9) y Nigeria (30). En Níger, el episodio más grave fue el ataque del 31 de julio contra una posición conjunta del ejército y la Guardia Nacional en N’Guigmi. Al menos 23 personas, entre fuerzas de seguridad y atacantes, habrían perdido la vida (caso #457). En Nigeria destacan los ataques del 25 de julio en Bitirhuya y Banga (Hong, Adamawa), que dejaron algo más de una decena de fallecidos (casos #357 y #358). En Camerún, el patrón sigue siendo el de la extracción de recursos, con episodios puntuales de violencia letal.

 

SECCIÓN II – ANÁLISIS SUBREGIONAL

Gráfico 2. Actividad terrorista en África Occidental por país. Julio-agosto 2026.

Fuente: elaboración propia

 

Sahel Central

Burkina Faso

Con 287 ataques y 312 víctimas mortales, Burkina Faso es el país que registra más ataques durante el periodo de estudio, aunque queda por detrás de Nigeria y de Mali en términos de letalidad. La comparación con mayo y junio (675 víctimas) está distorsionada por las más de 400 bajas que el Ejército burkinés reivindicó tras la ofensiva del 30 de junio, cifra que no se repite en esta ocasión. La letalidad baja de 174 víctimas en julio a 138 en agosto. Por regiones, Nord, Sahel, Est y Centre-Nord concentran el grueso, y el patrón de asaltos a puestos de los VDP y del ejército, con controles de carretera y drones, se mantiene en buena parte del territorio.

 

Mali

Mali registra 162 ataques y 427 víctimas mortales en esta ocasión. Frente a mayo y junio (244 víctimas), la letalidad aumenta un 75%, con un pico en el mes de julio. Mopti y Segou siguen concentrando el centro de la violencia, pero el reparto es más equilibrado que en análisis anteriores, cuando Mopti concentraba el 67% de la letalidad nacional. Segou pasa de 36 a 143 víctimas por la presión sobre las milicias Dozo en Macina y por el asalto a San. En el norte, Gao contribuye con únicamente 4 ataques (aunque con 70 víctimas por la emboscada de Tabrichat), mientras que Tombuctú y Kidal mantienen una actividad baja en una zona donde el FLA y JNIM llevan el pulso desde la ofensiva de abril. Al oeste, Kayes, Koulikoro y Sikasso mantienen el perfil de control de carreteras y secuestros. En Ménaka, EI-Sahel ha consumado hasta 12 acciones sin causar víctimas mortales.

 

Fuente: elaboración propia.

 

Níger

Níger registra 100 ataques y 179 víctimas mortales, con una caída sustancial de la letalidad entre julio (127 víctimas) y agosto (52), lo contrario de lo ocurrido en el periodo anterior. El dato de julio se explica por la emboscada de EI-Sahel en Doungourou del 17 de julio y por el ataque de Boko Haram en N’Guigmi. Dosso es la región donde se registra una mayor tasa de letalidad, por delante de Tillabéri y Diffa, aunque Tillabéri sigue concentrando más acciones y las emboscadas contra el ejército. La mayor letalidad de Dosso apunta a un desplazamiento de EI-Sahel hacia el sur. Estado Islámico-Sahel es el actor dominante en Níger, seguido de Boko Haram, mientras que JNIM registra una actividad mínima y alejada de la registrada en el mes de junio.

 

Lago Chad

Nigeria

Nigeria acumula 510 víctimas mortales en 184 acciones terroristas, la cifra más alta del periodo, con un aumento de la letalidad entre julio (179 víctimas) y agosto (331). Borno concentra dos tercios de los ataques del país y el 63% de las víctimas totales, en un escenario donde conviven ISWAP y Boko Haram. El noroeste y el centro cobran peso, con Sokoto y el estado de Níger acumulando una cuarta parte de víctimas mortales en todo el territorio nacional por las acciones de Lakurawa. Adamawa y Yobe completan el mapa. Los choques entre ISWAP y Boko Haram en el lago Chad y entre Lakurawa y Mahmuda en Borgu apuntan a una fase de competencia entre organizaciones que, de momento, no reduce la letalidad global de la insurgencia.

Camerún y Chad

Camerún registra de nuevo un perfil de alta frecuencia y baja letalidad. El país registra 195 acciones terroristas de las que se han derivado 72 víctimas mortales y 74 secuestros (el 38% de sus acciones), además de 60 episodios de saqueo o destrucción de bienes. Las acciones y los secuestros aumentan comparativamente con los meses de mayo y junio, mientras que la letalidad disminuye. Estas dinámicas confirman que el modelo de Boko Haram e ISWAP en Extreme-Nord se sostiene sobre la extorsión y el control de recursos más que sobre la violencia letal, concentrada en Mayo-Sava y Mayo-Tsanaga. Por su parte, Chad registra 22 acciones y 2 víctimas mortales, todas ellas atribuidas a Boko Haram y 13 de ellas en forma de secuestros en la provincia de Lac.

 

Golfo de Guinea

Benín no registra ninguna acción violenta por parte de grupos yihadistas en el periodo de análisis. Se registra un único enfrentamiento el 10 de julio en Kouandé (Atacora), donde el ejército persiguió a una decena de militantes en motocicleta, probablemente de JNIM, y neutralizó a seis de ellos. Togo tampoco registra acciones en esta ocasión y Ghana presenta un único episodio el 2 de julio, en el que supuestos militantes de JNIM llegados desde Bittou (Burkina Faso) detuvieron en Pusiga (Upper East) al hermano de un informante y lo liberaron tras acordar la devolución de un dinero (caso #15).

 

Norte de África

A diferencia de mayo y junio, el norte de África registra cierta actividad antiterrorista. El 6 de julio, la Dirección General de la Vigilancia del Territorio (DGST) de Marruecos anunció la detención de diez presuntos miembros de una célula vinculada a Estado Islámico en Agadir, Taroudant, Casablanca, El Hajeb, Tetuán, Fquih Ben Salah y Safi, entre ellos un menor y una persona con condena previa por delitos de terrorismo. Según las autoridades, preparaban atentados con explosivos y un vehículo suicida, y la prensa recoge que la célula recibía orientación de la filial de Estado Islámico en el Sahel. Por su parte, el Ejército argelino abatió a finales de julio a dos hombres armados vinculados a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) en Chlef.

 

SECCIÓN III – PROYECCIÓN REGIONAL

El periodo de julio y agosto de 2026 se entiende en gran medida como la segunda fase de la ofensiva que JNIM y el FLA iniciaron el 25 y 26 de abril. El 4 de julio ambos grupos lanzaron ataques simultáneos contra guarniciones en Gao, Sévaré, Aguelhok y Anéfis, así como contra la prisión de Kéniéroba, en el entorno de Bámako. JNIM aseguró haber tomado el control de al menos tres de las siete instalaciones militares atacadas. La batalla de Anéfis, la más larga sostenida en el país desde 2012, terminó con la retirada del FLA el 9 de julio y con el ejército y Africa Corps de nuevo en la localidad. A diferencia de abril, cuando Africa Corps negoció su salida de Kidal y Tessalit, esta vez rechazó públicamente una retirada pactada, aunque los primeros intentos de abastecer las posiciones sitiadas fracasaron. Un convoy procedente de Gao tuvo que regresar tras una emboscada el 5 de julio y un segundo fue atacado al sur de Anéfis el 9 de julio. La emboscada de Tabrichat del 18 de julio y el informe de Amnistía Internacional que pidió investigar como posibles crímenes de guerra la ejecución de al menos 19 soldados, añaden una dimensión de abusos a un conflicto en el que JNIM, el FLA y las fuerzas malienses y rusas se acusan mutuamente de violencia contra la población.

La presión sobre las líneas de abastecimiento también se ha mantenido en el entorno de Bámako. El bloqueo impuesto por JNIM cumple un año sin haber sido levantado, aunque su efecto se ha atenuado durante las últimas semanas de agosto. Las escoltas de las FAMa y de Africa Corps permitieron que el combustible volviera a llegar a la capital, con más de 900 cisternas recibidas el 30 de agosto, mientras que Mopti y Bandiagara continúan teniendo un suministro irregular. JNIM ha respondido con IED contra los convoyes y con drones contra milicias y columnas del ejército. Al mismo tiempo, el grupo ha abierto canales de negociación sin dejar de ejercer presión física en rutas y carreteras. Además de los 82 soldados liberados el 13 de agosto, se produjeron nuevas liberaciones de decenas de militares, entre ellos burkineses y nigerinos, los días 23 y 28 de agosto, a cambio de al menos ocho miembros del FLA. En el plano local, el 31 de agosto JNIM y autoridades tradicionales y comunitarias de Léré (Tombuctú), acordaron, tras cerca de un mes de negociaciones, levantar el bloqueo que el grupo había impuesto a la localidad en octubre de 2025. Ni el Gobierno ni JNIM han hecho público el contenido del pacto.

En el plano diplomático, el general Assimi Goïta indultó el 13 de agosto a Yann Vézilier y ordenó su salida inmediata. El episodio podría formar parte de un acuerdo más amplio con Francia, aunque ninguna declaración oficial los vincula por el momento. Burkina Faso, por su parte, continúa profundizando su ruptura con Francia. El 29 de junio había roto relaciones diplomáticas con París y su Estado Mayor acusó a Francia de apoyar a los grupos armados.

Otro avance diplomático tuvo lugar con el viaje del primer ministro maliense Abdoulaye Maïga a Argel los días 24 de agosto, semanas después de que ambos países reabrieran su espacio aéreo y restituyeran a sus embajadores el 10 de julio, tras más de un año de ruptura.

En Níger, la presión ejercida por la insurgencia sobre el ejército ha comenzado a trasladarse de forma más directa al terreno político. JNIM y EI-Sahel compiten por el control de distintas zonas del oeste y sur del país, mientras la junta de Tiani mantiene su apuesta por la cooperación con Rusia y por el refuerzo de las estructuras militares de la Alianza de Estados del Sahel (AES). El 8 de julio, durante la visita de Serguéi Lavrov a Niamey, Rusia y la AES acordaron intensificar la cooperación militar para reforzar las capacidades operativas de la Fuerza Unificada de la Confederación, mientras que a finales de julio, Tiani acusó a Francia y a Europa de estar detrás de las ofensivas yihadistas que asolan la región.

El acontecimiento político central del periodo fue el intento de golpe de Estado del 28 y 29 de agosto en Níger. Militares sublevados, entre ellos miembros de las fuerzas especiales, atacaron la presidencia, la televisión pública y la base aérea 101, junto al aeropuerto de Niamey, contra Tiani, pero las fuerzas leales lograron frustrar el operativo. El malestar por el deterioro de la seguridad y el supuesto trato de favor a la Guardia Presidencial estuvieron entre los factores que impulsaron el levantamiento, según algunas informaciones. Rusia y Argelia respaldaron posteriormente a la junta, y el 30 de agosto Argelia desplegó en Niamey cuatro cazas Su-30 y un avión cisterna. Más allá de las circunstancias concretas del incidente, este intento de golpe añade todavía más incertidumbre al escenario de seguridad en el Sahel en un contexto en el que la insurgencia ya está sometiendo a las fuerzas del orden a una extraordinaria presión.

A finales de agosto, Costa de Marfil reforzó la seguridad en su frontera con Burkina Faso, en un contexto de creciente preocupación por la expansión de la violencia hacia los países costeros. Esta expansión no se limita a la actividad de JNIM, ya que la competencia entre afiliados de Al Qaeda y de Estado Islámico se ha extendido a varios escenarios fuera de los países AES. JNIM y EI-Sahel se enfrentan en Burkina Faso y en Níger; Lakurawa y Mahmuda lo hacen en Nigeria, mientras ISWAP y Boko Haram continúan disputándose el lago Chad y Sambisa. Esta fragmentación coincide con el avance de los Lakurawa hacia el estado nigeriano de Níger, en una zona próxima a Kwara y Benín.

Finalmente, se han producido algunos movimientos para recomponer los canales diplomáticos entre la AES y el resto de África Occidental. El presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye, asumió la presidencia rotatoria de la CEDEAO durante la cumbre del 19 de julio en Sierra Leona y viajó a Bámako el 28 de julio para reunirse con Goïta. La visita se produjo en un momento de búsqueda de nuevos canales de interlocución entre la organización regional y los países de la AES, después de la ruptura producida por la salida de Mali, Burkina Faso y Níger de la organización.