

Aledaños del distrito judicial de Islamabad en el que se cometió el atentado suicida que acabó con la vida de 12 personas. Imagen: Mohammad Yousuf / AP

Aledaños del distrito judicial de Islamabad, donde se cometió el atentado suicida que acabó con la vida de 12 personas a mediados de noviembre. Imagen: Mohammad Yousuf / AP
1. Análisis
La causa del terrorismo ha vuelto a ser instrumentalizada una vez más por parte de diferentes actores estatales que están alimentando la creciente tensión regional en el sur y el centro de Asia. Así queda de manifiesto tras atentados ocurridos en el mes de noviembre en países como India, Pakistán, Afganistán y Tayikistán. En todos ellos se han visto implicados de una u otra forma tanto diferentes organizaciones terroristas de carácter yihadista como gobiernos nacionales acusados de fomentar, alentar y patrocinar la comisión de ataques para debilitar a sus países vecinos.
Por orden cronológico, y teniendo a Pakistán como foco de las tensiones que han tenido lugar en los últimos tiempos tanto con Afganistán como también con la vecina India, es preciso comentar en primer lugar el atentado ocurrido en Nueva Delhi el día 10 de noviembre en el que un terrorista suicida a bordo de un vehículo cargado con explosivos se hizo estallar junto al conocido Fuerte Rojo, monumento histórico que representa la independencia de India, asesinando a una quincena de personas (caso de estudio #7). Las investigaciones realizadas por los servicios de inteligencia y las fuerzas de seguridad indias apuntaron a dos grupos yihadistas asentados en Pakistán y que actúan en la región india de Cachemira: Jaish-e-Mohammed y Ansar Ghazwat-ul-Hind. A esta conclusión llegaron tras detener a dos personas que habrían formado parte de la célula terrorista responsable del atentado. Tras conocerse esta información, una vez más todos los ojos en el gobierno indio se dirigieron hacia Islamabad, acusando a las autoridades pakistaníes de estar dando cobijo y permitir que se cometan acciones terroristas sobre su territorio. Esta no es la primera vez en el pasado más reciente que India responsabiliza a Pakistán de instrumentalizar el terrorismo para desestabilizar políticamente al país, ya que esta misma situación se dio el pasado mes de abril tras el atentado de Pahalgam.
Apenas 24 horas después de producirse el atentado en Nueva Delhi, Islamabad sufría otra acción terrorista tras llevarse a cabo un nuevo ataque cometido también por un terrorista suicida (#8). En esta ocasión, el escenario fue el distrito judicial de la capital del país, lugar en el que trató de adentrarse sin éxito el terrorista que conducía el camión cargado con explosivos. Dado este contratiempo, decidió hacer estallar el vehículo en uno de los accesos en el momento en el que pasaba junto a él un coche policial. El ataque terrorista se cobró la vida de una docena de personas y dejó cerca de medio centenar de heridos, siendo el atentado más letal ocurrido en Islamabad en la última década. Pocas horas después de darse el ataque, el grupo yihadista Jamaat ul-Ahrar, integrado en la coalición de organizaciones terroristas que conforman Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) reivindicó la acción, aunque TTP negó cualquier participación directa en lo ocurrido. Asimismo, la investigación realizada confirmó que el autor del ataque era de nacionalidad afgana.
Partiendo de estas evidencias, era cuestión de tiempo que una vez más el gobierno pakistaní acusara directamente a los talibán afganos, que gobiernan de facto el país, de estar detrás de estos atentados. Como se viene contando en anteriores análisis, durante los últimos meses se está dando una escalada de tensión entre Afganistán y Pakistán a raíz de esa supuesta cooperación que los talibán afganos están mostrando hacia grupos terroristas arraigados en su territorio pero que tienen como objetivo de sus ataques el suelo pakistaní.
El impacto de este atentado en Pakistán ha sido tal que el Ministro de Defensa Khawaja Asif afirmó ante los medios que “estamos en estado de guerra” haciendo extensibles las acusaciones de instigar el terrorismo tanto a Afganistán como a India. Ambos países han negado cualquier participación en este atentado, siendo especialmente dura la respuesta del gobierno indio ante las críticas recibidas por su supuesto patrocinio del terrorismo.
Independientemente de la participación directa o indirecta de TTP en este atentado en Islamabad, es una realidad que las acciones terroristas cometidas por este grupo son causa de una fuerte inestabilidad política y securitaria en el país, especialmente en las provincias fronterizas con Afganistán. Tampoco hay duda del cada vez mayor peso y capacidad que está teniendo este grupo, confluyendo y absorbiendo a un elevado número de organizaciones y grupúsculos en su seno. Sin ir más lejos, en el último mes han sido dos nuevos grupos procedentes de la región de Balochistán los que se han integrado bajo la marca de TTP, estimándose que en estos momentos el grupo ejerce de paraguas para al menos 75 grupos diferentes. Bien es cierto que no pocos de estos grupos, como ha quedado demostrado en anteriores ocasiones, son una especie de actores pantalla a través de los cuales TTP reivindica acciones que por distintos motivos no interesa atribuirse como propias.
El último de los escenarios en el que nos tenemos que detener para comprender la creciente tensión regional es Tayikistán, ya que en la remota región de Khatlon, fronteriza con Afganistán, se produjo a final de mes un ataque terrorista mediante un dron armado en el que fueron asesinados tres trabajadores chinos cerca de una mina de oro gestionada por una empresa del gigante asiático (#19). Tras el ataque ocurrido, el gobierno tayiko acusó a “grupos criminales” que actúan desde el territorio afgano como responsables del atentado, extendiendo esta responsabilidad al propio régimen talibán que gobierna el país. Aprovechando esta situación de incertidumbre generada en cuanto a la autoría del ataque, las autoridades pakistaníes no tardaron en generar mayor tensión, acusando directamente al gobierno de facto talibán de estar detrás del ataque y de instigar una vez más a los grupos terroristas para que desestabilicen políticamente a sus países vecinos.
Estas dinámicas que se están observando en la región durante los últimos meses en cuanto a instrumentalización del terrorismo como arma arrojadiza para generar inestabilidad comienza a ser más que preocupante, dado que alimentan el crecimiento de organizaciones yihadistas que cuentan directa o indirectamente con el respaldo de estados que las proveen de los recursos que estas requieren y les ofrecen protección para salvaguardar sus propios intereses.
Dejando a un lado este escenario regional, debemos hacer mención a diversas acciones ocurridas en suelo occidental a lo largo del último mes sobre las que planea la sombra del terrorismo de corte yihadista, sin que haya quedado clara hasta fecha de hoy la motivación ideológica tras estos ataques. Por un lado, a principios de mes se producía en la isla francesa de Olerón un atropello múltiple en el que resultaron heridas de gravedad varias personas. Pese a que en un primer momento todo apuntaba a que podía tratarse de una acción de carácter yihadista por las proclamas religiosas que hizo el autor tras el ataque, la fiscalía francesa descartó los fines terroristas de dicha acción, aludiendo a que el detenido sufría problemas de drogadicción. No obstante, los psiquiatras que lo evaluaron confirmaron que el detenido presentaba un juicio y un razonamiento lógico estable en el momento del ataque.
Un segundo caso a comentar es el ocurrido en Washington donde un individuo de nacionalidad afgana tiroteó a dos soldados de la Guardia Nacional, asesinando a uno de ellos e hiriendo gravemente a otro. El atacante, que había sido colaborador de la CIA en Afganistán hasta la llegada de los talibán al poder en el año 2021, formaba parte de un programa de acogida en Estados Unidos. Pocas horas después de lo ocurrido, el presidente Trump afirmó que se trataba de un “acto de terrorismo”. Aunque no ha trascendido la motivación ideológica que había detrás del atacante para llevar a cabo el tiroteo, la investigación afirma que el autor realizó proclamas religiosas durante la comisión del ataque. No obstante, la acusación inicial no es por delitos de terrorismo, sino por un delito violento.
El último caso que es menester comentar es el ocurrido en el barrio madrileño de Vallecas el pasado 22 de noviembre. Allí, un individuo de nacionalidad española apuñaló inicialmente a tres viandantes en la calle y trató de hacer lo mismo con los agentes de Policía Nacional que habían acudido a su vivienda tras una llamada de un familiar, quien había encontrado al joven atacante de 18 años “muy alterado”. La información que ha trascendido al respecto no permite hacerse una idea clara de las motivaciones que podrían existir tras el ataque, dado que el caso se encuentra en secreto bajo la Audiencia Nacional, aunque se ha apuntado que podría haber detrás una causa relacionada con el terrorismo yihadista. Las primeras evidencias también apuntaban a que el autor del ataque se encontraba bajo los efectos de sustancias psicotrópicas en el momento en el que este se produjo, quedando alteradas sus facultades mentales por el consumo de estupefacientes.
Casos como los de la Isla de Olerón y Vallecas son los últimos ejemplos en sumarse a una serie de ataques cometidos en los últimos años en suelo europeo por individuos que actúan bajo enajenación de la realidad ya sea por consumo de estupefacientes o enfermedad mental, algo que dificulta en no pocos casos que estos puedan ser tratados como actos terroristas. En aquellos casos en los que estos ataques se producen bajo efecto de drogas puede resultar incluso más complejo, dado que es preciso tener en cuenta si esas sustancias estupefacientes fueron tomadas de forma premeditada por los atacantes previamente a la comisión del ataque con la intencionalidad de desinhibirlos, siendo esta una práctica histórica común en miembros de organizaciones terroristas anteriormente a la comisión de un atentado.
Para terminar, a lo largo del último mes se ha producido al menos un atentado de inspiración yihadista que se ha saldado con la muerte al menos de una persona en un total de 14 países, siendo estos: Siria, Afganistán, Pakistán, India, Tayikistán, Mali, Burkina Faso, Benín, Níger, Nigeria, Camerún, República Democrática del Congo, Somalia y Kenia.
2. Metodología
La metodología de la presente investigación tiene como base la búsqueda y el análisis de fuentes abiertas, siendo éstas esencialmente noticias de prensa nacionales e internacionales, informes de instituciones gubernamentales, organizaciones no gubernamentales que trabajan sobre el terreno y comunicados emitidos por los propios grupos terroristas (teniendo en cuenta que la información de éstos no siempre es fiable y siendo contrastada previamente). Dichas fuentes son accesibles al lector y pueden ser consultadas a través del enlace adjuntado en los resúmenes que acompañan a los datos extraídos en cada uno de los casos de estudio registrados. No obstante, existen algunas excepciones en las que se ha decidido no añadir el enlace por motivos de sensibilización y respeto a las víctimas, al tratarse de imágenes que no se consideran necesario mostrar.
En la sección que hace referencia a la autoría de los atentados, en determinados casos se puede leer “sin confirmar” junto al nombre de la organización terrorista. Esto sucederá en todos aquellos casos donde ningún medio oficial vinculado a la organización autora haya reivindicado dicho ataque. Pese a la falta de esta confirmación, existen vínculos, modus operandi y características comunes con otros antecedentes que pueden ayudar a determinar la autoría, aunque siempre exista el riesgo de equivocarse en el análisis de la información.
El objetivo último de este observatorio es intentar conocer los máximos casos posibles, sabiendo que resulta imposible plasmar todos ellos por la inaccesibilidad de medios o falta de información en determinadas regiones[1]. Debido a esta razón, uno de los criterios que debe reunir un atentado para aparecer en esta investigación es que se produzca alguna víctima, dado el escaso (o nulo) eco mediático que tienen aquellos casos en los que por suerte no se producen muertes, excepto en el caso de países occidentales donde sí se incluyen los atentados que no hayan provocado víctimas, así como aquellos otros que presenten unas particularidades propias que requieran su inclusión. El objetivo último es que los datos representados mes a mes permitan mostrar la evolución del yihadismo desde el punto de vista de las organizaciones terroristas suníes que se encuentran bajo el prisma de la yihad global.
Finalmente, se recuerda, como todos los meses, los criterios establecidos a la hora de contabilizar los casos de estudio:
3. Tabla con casos de estudio relevantes
| Fecha | Ubicación | Modus operandi | Fallecidos | Autoría | Resumen | |
| #1 | 3 de noviembre | Borno
(Nigeria) |
Incursión en poblado | 1 civil | ISWAP | Terroristas atacan un poblado cristiano y asesinan a uno de sus habitantes |
| #2 | 4 de noviembre | Charsadda
(Pakistán) |
Asesinato | 1 líder religioso | TTP (sin confirmar) |
El líder de una mezquita es tiroteado por individuos en motocicleta |
| #3 | 6 de noviembre | Puntland
(Somalia) |
Artefacto explosivo | 1 soldado puntlandés | IS-Somalia | Un IED estalla al paso de un vehículo militar, asesinando a uno de sus ocupantes |
| #4 | 6 de noviembre | Bannu
(Pakistán) |
Emboscada | 2 talibán | TTP | Emboscada terrorista es repelida por fuerzas de seguridad |
| #5 | 8 de noviembre | Barakallah
(Somalia) |
Emboscada | 10 soldados puntalndeses | IS-Somalia | Una decena de soldados mueren tras una emboscada terrorista |
| #6 | 9 de noviembre | Bannu
(Pakistán) |
-Secuestro
-Ejecución |
1 civil | TTP | Un civil acusado de pertenecer al departamento de contraterrorismo es secuestrado y ejecutado por terroristas |
| #7 | 10 de noviembre | Nueva Delhi
(India) |
Terrorista suicida en vehículo bomba | 15 personas | Jaish-e-Mohammed
(sin confirmar) |
Un terrorista suicida activa los explosivos de su vehículo cerca de Red Fort, un monumento histórico de la ciudad |
| #8 | 11 de noviembre | Islamabad
(Pakistán) |
Terrorista suicida | 12 civiles | TTP y Jamaat-ul-Ahrar | Una docena de personas mueren en un atentado suicida junto a las Cortes |
| #9 | 15 de noviembre | Gari
(Nigeria) |
Emboscada | 2 soldados nigerianos | ISWAP | Dos agentes son asesinados en una emboscada terrorista |
| #10 | 15 de noviembre | Loulouni
(Mali) |
Emboscada | 4 miembros etnia dozo | JNIM | Ataque sobre posiciones dozo se salda con la muerte de cuatro de sus miembros |
| #11 | 15 de noviembre | North Kivu
(RD Congo) |
Ataque hospital | 20 civiles | ADF | Una veintena de personas son asesinadas en un ataque a un hospital diocesano |
| #12 | 16 de noviembre | Miiraale
(Somalia) |
Asalto campo entrenamiento | 3 soldados puntalndeses | IS-Somalia | Terroristas intentan asaltar un campo de entrenamiento militar, siendo repelidos |
| #13 | 16 de noviembre | Borno
(Nigeria) |
-Secuestro
-Ejecución |
1 comandante de brigada | ISWAP | Un comandante de brigada nigeriano es asesinado tras ser secuestrado en una emboscada |
| #14 | 19 de noviembre | Garissa County
(Kenia) |
Emboscada | 2 soldados kenianos | Al Shabaab | Emboscada terrorista en una carretera al paso de un convoy militar |
| #15 | 19 de noviembre | Garbougna
(Níger) |
Ataque gendarmería | 17 soldados nigerinos | EI-Sahel | Ataque terrorista complejo sobre una gendarmería deja casi una veintena de soldados muertos |
| #16 | 20 de noviembre | Khyber
(Pakistán) |
Artefacto explosivo | 2 soldados pakistaníes | TTP | Dos soldados mueren tras estallar un IED al paso de su convoy |
| #17 | 21 de noviembre | Deir-ez-Zor
(Siria) |
Emboscada | 1 exmiembro SDF | Daesh | Un antiguo miembro de las SDF es asesinado en una emboscada |
| #18 | 24 de noviembre | Peshawar
(Pakistán) |
Doble atentado suicida | 2 terroristas | TTP | Dos terroristas suicidas se hacen estallar junto a un cuartel general, sin provocar muertes civiles |
| #19 | 26 de noviembre | Khatlon
(Tayikistán) |
Dron | 3 trabajadores chinos | TTP
(sin confirmar) |
Tres trabajadores chinos son asesinados con un dron cerca de la frontera con Afganistán |
| #20 | 27 de noviembre | Anbar
(Irak) |
Artefacto explosivo | 2 paramilitares | Daesh | Ataque terrorista sobre posiciones militares y de un grupo de apoyo paramilitar |
| #21 | 28 de noviembre | Daraa
(Siria) |
Emboscada | 2 miembros seguridad | Daesh | Emboscada sobre posiciones de seguridad acaba con la vida de dos personas |
| #22 | 30 de noviembre | Kurran
(Pakistán) |
Emboscada puesto policial | 2 policías | TTP | Ataque sobre un puesto policial deja dos agentes muertos |
| #23 | 30 de noviembre | Badakhshan
(Afganistán) |
Emboscada | 2 trabajadores chinos | ISKP
(sin confirmar) |
Dos ciudadanos chinos son asesinados |
| #24 | 30 de noviembre | Idlib
(Siria) |
Emboscada | 2 agentes | Daesh | Ataque terrorista en zona rural acaba con la vida de dos agentes de seguridad |
[1] A partir del 1 de enero de 2024 únicamente se darán a conocer públicamente aquellos casos de estudio dentro de la base de datos del OIET que resulten relevantes para apoyar las ideas expuestas en los análisis mensuales.