Actividad yihadista en el Magreb y África Occidental, enero-febrero 2026

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Casos de estudio Magreb y Sahel – enero y febrero, 2026

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En enero y febrero de 2026 se confirma la hegemonía operativa de JNIM sobre el conjunto del Sahel Central y se consolida la capacidad de Estado Islámico- Sahel en los flancos oriental y noroccidental de Nigeria.

Datos clave:

  • Nigeria se consolida como el país más relevante para el terrorismo en África Occidental desde un punto de vista estratégico.
  • Se intensifica el uso de drones kamikaze por parte de JNIM en el Sahel Central.
  • JNIM avanza en su expansión hacia el Golfo de Guinea y nombra formalmente un emir para Benín.

 

Gráfico 1. Actividad de los cuatro principales grupos terroristas en África Occidental. Enero-febrero 2026.

Fuente: elaboración propia

 

SECCIÓN I – ANÁLISIS SEGÚN AUTORÍA

 

JNIM – Jama’a Nusrat al-Islam wa al-Muslimin

JNIM se consolida como el actor de mayor peso operativo en enero y febrero de 2026, capitalizando un total de 414 ataques terroristas de los que se han derivado un total de 739 víctimas mortales entre fuerzas terroristas, militares, civiles y auxiliares. En términos cuantitativos, la organización acumula prácticamente el doble de las dinámicas de letalidad que cualquier otro grupo regional.

Burkina Faso

JNIM mantiene una presión sistemática y de acciones casi diarias contra las Fuerzas de Voluntarios para la Defensa de la Patria (VDP) en Burkina Faso. Se han registrado un total de 60 eventos entre enero y febrero de 2026 en los que JNIM se enfrenta directamente a las VDP, causando al menos 99 bajas entre sus filas. Entre las tácticas más destacables se incluyen asaltos nocturnos a puestos avanzados, ataques IED en rutas de patrulla y emboscadas para incautar armamento (predominantemente fusiles AK), munición, vehículos y equipos de comunicación.

Regionalmente, el grueso de la letalidad de la violencia terrorista se ha distribuido entre la región Nord (159 víctimas) y Sahel (173 víctimas), mientras que Est (87 víctimas) se confirma como corredor de expansión transfronteriza hacia Benín. En el plano intergrupal, JNIM y Estado Islámico-Sahel protagonizaron el 23 de enero un choque directo en Tin-Akoff (Oudalan, Sahel) donde JNIM reclamó haber terminado con cuatro combatientes del rival. El 9 de febrero, Estado Islámico-Sahel devolvió el golpe en Djika y Pelhoute (Soum, Sahel), terminando con la vida de 18 militantes de JNIM y otros 23 más en Adoudie (Seno, Sahel), el 10 de febrero (casos de estudio #620 y #621 respectivamente).

A destacar las operaciones coordinadas de JNIM el 14 de febrero contra fuerzas de seguridad y objetivos civiles. Por un lado, el asalto del 14 de febrero a la base militar de Titao (Loroum, Nord), que se saldó con la muerte de 68 personas entre soldados, VDP y civiles (caso de estudio #710). Por otro, la emboscada en Tandjari (Gourma, Est), que acabó con la vida de 47 agentes de guardabosques (caso de estudio #703). La coordinación simultánea en las dos operaciones de alta intensidad en regiones separadas por cientos de kilómetros revela capacidad de mando y comunicaciones operativas funcionales que superan lo que las fuerzas armadas de Burkina Faso han conseguido por el momento.

 

Mali

En Mali, JNIM registra 131 acciones terroristas en enero y 63 en febrero, con 241 muertos en el conjunto del periodo de análisis. La región de Ségou (53 ataques, 84 víctimas) supera por primera vez en actividad a las regiones norteñas históricamente afectadas, y Sikasso (39 acciones) consolida su posición como retaguardia estratégica del grupo. La concentración en el sur confirma el mandato geográfico declarado de JNIM centrado en rodear y presionar económicamente a Bámako.

La actividad de gobernanza yihadista de JNIM en Sikasso y Koulikoro es otra de las características a destacar. Durante enero, el grupo ha celebrado sesiones de predicación en al menos ocho localidades (Koniko, Soloba, Dalakan, Massikourou, Filamana, Gouna, Madina Diassa, Massikourou) en el círculo de Yanfolila (Sikasso), imponiendo normas de comportamiento social, cierre de comercios y control de circulación. El 6 de enero, JNIM clausuró todas las escuelas de la zona de Wakoro (Dioila, Koulikoro). El 7 de enero, organizó una reunión con militantes, ulemas locales y líderes comunitarios en la región de Tombuctú. Este tipo de actos sociales y de gobernanza en el suroeste avanzan el deseo de JNIM de consolidarse como actor alternativo político al gobierno central.

En el plano económico, el bloqueo de combustible reiniciado en diciembre de 2025 continúa en el periodo de estudio (enero y febrero de 2026) con al menos cuatro ataques documentados a convoyes cisternas en la RN7 (Bougouni-Sido) y la RN3 (Kassaro-Soribougou). A destacar, en línea con el asedio a los hidrocarburos, las acciones registradas de JNIM el 3 de enero, cuando un convoy con escolta de las FAMa y Africa Corps sufrió una emboscada entre Kassaro y Soribougou. El mismo día, JNIM atacó la mina de oro de Morila (Sanso, Bougouni), protegida por 18 gendarmes mientras que el 4 de enero, JNIM provocó el incendio del vehículo de un conductor de la misma mina.

Africa Corps registra al menos dos ataques directos de JNIM en el periodo de análisis. El 25 de enero, con un IED en la RN33 (Diabaly, Niono, Segou) y una emboscada en las inmediaciones de Diabaly, en las que JNIM reclamó la destrucción de una motocicleta y la captura de equipo. La ausencia de respuesta aérea en varios de los incidentes demuestra que las capacidades contrainsurgentes de FAMa-Africa Corps siguen estando sobrepasadas desde el punto de vista operativo. En cuanto a las milicias de autodefensa dozo Dan Na Ambassagou (DNA), éstas siguen recibiendo una fuerte presión de JNIM en Mopti en el periodo de análisis: ataques en Douentza (7 enero), Koundiala (12 enero), Bankass (4, 9, 15, 16 y 21 febrero) y Mopti (9 febrero) acumulan al menos 20 muertos entre las filas de los milicianos del DNA a manos del grupo.

Finalmente, y similar al caso burkinés, se mantienen los enfrentamientos directos entre Estado Islámico-Sahel y JNIM en el área de Gao-Ménaka. El 6 de enero, EIS atacó una posición de JNIM entre Ntillit y Doro (Gao), mientras que el 19 de enero, EIS reclamó el control de varias posiciones del rival en la misma zona, terminando con la vida de dos de los integrantes de JNIM (casos de estudio #97 y #305 respectivamente).

 

Estado Islámico-Sahel

Estado Islámico-Sahel (EIS, EI-Sahel) ha registrado 150 ataques y 364 víctimas mortales en el periodo de análisis. Su área de operaciones se mantiene en Tillabéri (62 acciones) y mantiene su proyección hacia el noroeste de Nigeria a través del grupo Lakurawa. La clave a extraer durante el periodo de estudio no es la intensidad en el Sahel Central, que se mantiene, sino la velocidad de consolidación en suelo nigeriano.

En el Sahel Central, EIS ha protagonizado dos choques con JNIM en Mali (Gao, 6 y 19 de enero) que responden a su disputa estructural por el control del área de Ntillit-Doro, nudo logístico clave en el noreste de Mali. En Burkina Faso, EIS mantiene una confrontación constante con JNIM en la provincia de Yagha (Sahel): los ataques del 9 y 10 de febrero en Djika, Pelhoute y Adoudie (que juntos suman 44 bajas entre las filas de JNIM) son las acciones más letales documentadas de este grupo contra el otro en el periodo de análisis, lo cual además confirma que el núcleo de Liptako-Gourma (Mali-Níger-Burkina Faso) sigue siendo el espacio de mayor competencia territorial entre los dos proyectos yihadistas rivales.

En Nigeria, EIS opera principalmente a través de los Lakurawa. En el periodo de análisis se han producido un total de 12 acciones del grupo en Kebbi (que han dejado un balance de 83 víctimas mortales), 11 en Sokoto (20 víctimas) y 10 en Niger State (60 fallecidos). El 18 de enero, en Bossieye (Tillabéri, Níger), un choque directo de los Lakurawa con habitantes de una aldea que se negaba a pagar el impuesto al grupo causó 33 fallecidos (caso de estudio #288). El 18 de febrero, en Bui (Nigeria), el grupo repitió un balance similar contra aldeanos que se organizaban en milicias de autodefensa para prevenir el robo de su ganado (caso de estudio #788). La violencia en el seno del grupo, ya documentada en el análisis de diciembre de 2025 con el asesinato del comandante de Birnin Yauri, Kebbi, es una característica que continúa en el periodo de análisis.

La conexión entre EIS en el noroeste de Nigeria y la base logística del grupo en Níger se articula a través de la porosa frontera Níger-Nigeria, que permite flujos de combatientes, armas y reclutamiento. Las fuerzas nigerinas son incapaces de interceptar estos flujos en su totalidad.

 

ISWAP – Estado Islámico-Provincia de África Occidental

ISWAP registra 136 ataques terroristas de los cuales se han derivado un total de 325 víctimas mortales, concentradas en Borno y con presencia secundaria en Adamawa y Yobe. La actividad del grupo en el periodo de análisis se estructura en torno a ataques contra las fuerzas de seguridad nigerianas combinados con violencia directa contra civiles, a lo que se suma una dinámica de confrontación abierta con Boko Haram que alcanza límites sin precedentes.

La rivalidad ISWAP-Boko Haram ha provocado al menos seis enfrentamientos, todos ellos en Borno, de los que se han derivado un total de 47 fallecidos. Los principales:

  • 3 de enero, ISWAP ataca a Boko Haram en el área de Chikide (Mandara), causando 12 muertos
  • 6 de enero, ISWAP ataca a Boko Haram en Gwoza en represalia por el asalto anterior, causando otros 12 fallecidos
  • 8 de enero, choque en Doro Naira (Kukawa) dejando un balance de 10 fallecidos
  • 20 de enero, enfrentamiento entre ISWAP y la facción Bakura de Boko Haram en el lago Chad, dejando un balance de 12 víctimas mortales

La frecuencia e intensidad de estos choques durante enero apunta a una fase de delimitación territorial violenta, posiblemente vinculada al control de rutas de abastecimiento en el lago Chad más que a una disputa ideológica.

En cuanto al ataque de mayor letalidad de ISWAP contra fuerzas militares y civiles en el periodo de análisis, a destacar la masacre del 22 de enero en Ngamdu (Borno), que dejó un balance de 20 soldados fallecidos (caso de estudio #363).

 

Boko Haram (JAS) – Jamaatu Ahli is-Sunnah lid-Dawati wal-Jihad

Boko Haram registra un total de 170 acciones y 312 víctimas mortales, distribuyéndose principalmente entre Nigeria (Borno) y Camerún (Extreme-Nord).

En Nigeria, los tres ataques más letales contra civiles en el país han sido capitalizados por Boko Haram: el 3 de febrero, con una masacre contra residentes en Woro (Borno), que dejó 38 víctimas mortales (caso de estudio #); el 13 de febrero, con un ataque en Konkwesso que dejó otros 38 civiles fallecidos; y el 3 de febrero, con un ataque contra la comunidad en Nuku (Borno), que dejó un balance de 37 víctimas (casos de estudio #518, #697 y #519 respectivamente).

En Camerún, Boko Haram ha perpetrado un total de 110 acciones terroristas que han causado aproximadamente 34 víctimas mortales. Las tácticas del terrorismo de Boko Haram en Extreme-Nord son distintas a las de Nigeria y otros países. Los indicadores de letalidad son extremadamente más bajos si se comparan ambos escenarios, lo que indica una estrategia de extracción de recursos (rescates, impuestos, trabajo forzado) más que de demostración de fuerza letal. El control de carreteras, mercados y zonas agrícolas bajo amenazas de secuestro por parte de Boko Haram genera un régimen de terror en Camerún y otros lugares que fragmenta la cohesión social y desplaza la población hacia los centros urbanos.

 

SECCIÓN II – ANÁLISIS SUBREGIONAL

 

Gráfico 2. Actividad terrorista en África Occidental por país. Enero-febrero 2026.

Fuente: elaboración propia

 

Sahel Central
Burkina Faso

Burkina Faso protagoniza la evolución más dramática del periodo de análisis, ya que ha pasado de contabilizar 157 fallecidos a consecuencia de la violencia terrorista durante el mes de enero a 399 en febrero, un aumento del 154% en un solo mes. Con 556 víctimas en el conjunto del periodo, el país lidera las dinámicas de violencia en el Sahel Central.

La distribución muestra las regiones de Nord (159 víctimas) y Sahel (173 víctimas) como los focos de mayor letalidad, seguidos de Est (87 víctimas). La región de Nord destaca por la ofensiva de JNIM contra la base militar de Titao (14 febrero), mientras que la del Sahel destaca por la presión terrorista sobre los VDP y los choques entre JNIM y EIS en Yagha. La región del Est, si bien menos amenazada en términos de violencia, destaca por la expansión del corredor de Gourma hacia la frontera con Benín.

Mali

Con 194 ataques registrados y 241 víctimas mortales, Mali registra en el periodo de análisis una actividad elevada (131) que desaceleró durante el mes de febrero (63). Esta reducción no debe interpretarse como retroceso de JNIM y otros grupos, sino como una reorientación de recursos, ya que para febrero, el grueso de la presencia armada se redistribuyó hacia el noroeste (Kayes) y el sur (Sikasso), mientras que las operaciones de bloqueo continuaron a modo de mantenimiento de la guerra de desgaste.

Segou (53 ataques y 84 víctimas) se consolida como nueva región crítica, superando a las históricamente afectadas Gao y Ménaka. Su relevancia radica en que Segou articula la conexión entre el frente de bloqueo en el oeste y el área de reclutamiento-predicación en el sur. De hecho, el corredor Segou-Sikasso-Yanfolila concentra la mayor parte de la actividad de gobernanza no violenta de JNIM en el periodo de análisis. Por su parte, las minas de oro de Morila y Kalana (Sikasso) siguen siendo objetivos prioritarios para JNIM.

Las FAMa, apoyadas por Africa Corps, han ejecutado operaciones en el centro y sur del país, pero los datos muestran que estas operaciones no han conseguido alterar sustancialmente las dinámicas de JNIM. En el plano geopolítico, la tregua entre la junta de Goïta y JNIM, que desembocó en concesiones financieras y la liberación de presos yihadistas para pausar el bloqueo de combustible, ha concluido, reinstalando a JNIM como árbitro de facto de la economía de tránsito en el suroeste maliense.

 

 

Níger

Níger registra 114 ataques y 218 víctimas mortales, con un incremento sustancial entre enero (48 acciones) y febrero (66). Tillabéri concentra el 54% de las acciones y es la subregión con mayor exposición a la violencia terrorista, especialmente de EIS. Tahoua surge como segundo polo de actividad (21), coherente con la ruta de tránsito de combatientes hacia el noroeste de Nigeria. Dosso (19) y Diffa (11) completan el mapa de los principales puntos calientes del país.

Aunque los datos del periodo de estudio no registran más ataques en la capital como el registrado a finales de enero de 2026 en un ataque coordinado de EIS e ISWAP, la capacidad demostrada de proyectar violencia hasta el núcleo urbano sigue siendo un indicador de riesgo para la gobernabilidad de Niamey.

 

Lago Chad
Nigeria

Nigeria es el país con mayor número de víctimas en el periodo de análisis, registrando un total de 715 víctimas mortales en 200 acciones terroristas. Borno concentra el 74% de las acciones y el 61% de las víctimas. La extensión hacia Kebbi y Niger marca la frontera de expansión noroeste de EIS/Lakurawa, cuya actividad en estas dos provincias supera ya en términos de letalidad a las operaciones en los estados del noreste de Nigeria fuera de Borno. La dinámica interna del terrorismo en el noreste nigeriano es más compleja que en el Sahel. Tres actores (ISWAP, Boko Haram y EIS/Lakurawa) operan en la zona y compiten por territorios, rutas y comunidades.

El país se integra también en la hoja de ruta de JNIM hacia el sur, posicionando a Nigeria como el país más relevante para el terrorismo en África Occidental desde un punto de vista estratégico. Nigeria representa un objetivo estratégico de alto valor en su proceso de expansión hacia los países costeros del Golfo de Guinea. Actualmente, JNIM hace uso de las reservas naturales y zonas de difícil acceso nigerianas como la Borgu Game Reserve, que actúa como santuario y punto de partida para ciertas incursiones.

A destacar la violencia a consecuencia de los enfrentamientos entre ISWAP y Boko Haram, que ha provocado 50 fallecidos entre ambas filas durante el mes de enero. Por su parte, las tensiones internas de Lakurawa en Kebbi apuntan a una organización en fase de consolidación que aún no ha resuelto sus jerarquías de mando. La capacidad del Ejército nigeriano de explotar estas fracturas es limitada por la ausencia de inteligencia humana de confianza en zonas rurales de Borno y por las restricciones operativas de la Fuerza Multinacional Conjunta (MNJTF). También mencionar la neutralización del comandante senior de ISWAP, Abou Aisha, durante operaciones el 14 de febrero a manos de las tropas nigerianas.

Camerún y Chad

Camerún muestra el perfil más estable del periodo de análisis en términos de letalidad, con 148 acciones que han derivado en la muerte de 61 personas. Los 55 secuestros documentados definen el modelo operativo de Boko Haram e ISWAP en Extreme-Nord a través de una presión sistemática sobre comunidades rurales con amenazas de secuestro, extorsión y saqueo selectivo de alimentos. Esta táctica les asegura la fragmentación social sin asumir los costes operativos de los ataques de alta intensidad.

Por su parte, Chad registra 12 acciones terroristas que se han saldado con dos víctimas mortales. El lago Chad chadiano opera como retaguardia parcial de ISWAP y Boko Haram, que utilizan las islas del lago como refugio y punto de transferencia de combatientes entre Nigeria y Chad. La MNJTF ha registrado en el periodo de análisis operaciones de limpieza en la zona, pero sin cambios estructurales en el control territorial.

 

Golfo de Guinea

Benín registra 6 eventos en el periodo de análisis, todos atribuidos a JNIM en Atacora y en Alibori. Este último es el departamento que colinda directamente con la triple frontera Níger-Burkina Faso-Benín. Con 5 fallecidos, la relevancia cuantitativa de JNIM en Benín es reducida, pero el nombramiento formal de un emir de JNIM con mandato específico de expansión hacia los estados costeros convierte al país en el primer laboratorio de la proyección meridional del grupo en el Golfo de Guinea.

El patrón de implantación de JNIM en Benín replica el observado en Burkina Faso hace cinco años, basado en movimientos de fuerzas y actividad de reconocimiento, seguidos de presencia en ciertos espacios rurales, como mercados, para finalmente llevar a cabo ataques esporádicos que den paso a la instalación de puestos de control y fiscalización de comunidades. En el periodo de estudio, la implantación en Atacora corresponde mayoritariamente a la fase inicial de este proceso. Costa de Marfil, Ghana y Togo no registran avances terroristas durante el periodo de análisis, aunque algunas informaciones apuntan a cierta actividad de reclutamiento en zonas fronterizas septentrionales de los tres países.

JNIM ha establecido presencia operativa en Alibori desde febrero, cruzando el umbral de zona secundaria a implantación activa. Los gobiernos costeros y marcos de cooperación regional no disponen de respuesta preventiva articulada para hacer frente a este avance.

 

Norte de África

El Norte de África mantiene la ausencia de actividad terrorista yihadista durante el periodo de estudio. A destacar el aumento de la vigilancia de Argelia en su frontera sur con Mali y Níger desde el inicio del bloqueo de JNIM en septiembre de 2025, que no ha alterado significativamente las dinámicas terroristas en la zona de las tres fronteras.

 

SECCIÓN III – PROYECCIÓN REGIONAL

 

La estrategia de asfixia económica de JNIM en el inicio de 2026 es una de las características a destacar. En Mali, el bloqueo al combustible, los ataques a minas de oro y el cierre de carreteras clave han generado una situación de interdependencia en la que el Estado maliense requiere implícitamente de la tolerancia de JNIM para mantener el abastecimiento de las ciudades principales. Las minas de Morila y Kalana (Sikasso), la segunda con participación de capital chino, registran ataques constantes que obligan a ceses temporales de operaciones, generando un impacto económico considerable en el sector extractivo.

En Níger, el cargamento de concentrado de uranio (yellowcake) de la mina SOMAIR siguió retenido en el aeropuerto internacional de Niamey durante el periodo de análisis, incapaz de cruzar la zona de las tres fronteras controlada por JNIM y EIS para alcanzar el puerto de Lomé. Este bloqueo convierte al terrorismo en un vector directo de vulnerabilidad estratégica para las cadenas globales de suministro de uranio, con implicaciones que trascienden el ámbito regional. Las fricciones diplomáticas con Benín, agravadas por las sospechas de implicación nigerina en el intento de golpe de Estado del 7 de diciembre, reducen todavía más las opciones de tránsito alternativas.

Precisamente en el aeropuerto internacional Diori Hamani tuvo lugar uno de los episodios más significativos del periodo de análisis. El 29 de enero de 2026, militantes de EI-Sahel, en colaboración con ISWAP, atacaron el aeropuerto y la base militar adyacente en Niamey, utilizando drones y explosivos para dañar aeronaves y depósitos de municiones. El asalto fue repelido por las fuerzas nigerinas con apoyo ruso.

En el entorno político regional, a destacar la continuación de la política común de las juntas militares de la Alianza de Estados del Sahel (AES) en su proyecto de autonomía securitaria y de recursos naturales. En lo que respecta al ámbito de la seguridad, el despliegue operativo de la Fuerza Unificada de la AES entre 5.000 y 6.000 efectivos, lanzada en diciembre de 2025 y activa desde enero, ha profundizado en el giro hacia una soberanía securitaria y militar compartida entre Niamey, Uagadugú y Bámako. Los tres líderes han intensificado la coordinación de operaciones conjuntas en la zona de Liptako-Gourma, mostrando una mayor integración interna pese a las tensiones regionales.

En lo que respecta a la gestión de los recursos, destacar que Burkina Faso elevó desde mediados de 2025 la participación estatal en todas las minas del 10% al 15%, tomando el control de dos minas de oro de empresas occidentales y aprobando una refinería de oro nacional. Mali, que ya revisó al alza sus condiciones contractuales con empresas extractivas, detuvo temporalmente en enero a cinco directivos locales para hacer valer las nuevas exigencias fiscales. Níger continúa operando la mina SOMAIR, expropiada a Orano en junio de 2025 tras su nacionalización.

En clave nacional, Burkina Faso se encuentra en una situación complicada en la lucha antiterrorista. El 29 de enero, un nuevo decreto disolvió formalmente todos los partidos políticos y ordenó la transferencia de sus activos al Estado, consolidando el control absoluto de la transición militar. La disolución de los partidos, junto con mayores restricciones a los medios de comunicación y la sociedad civil, ha creado un clima de represión que JNIM no ha tardado en explotar en su propaganda. El grupo presenta al régimen de Traoré como ilegítimo y alejado de la población rural, lo que facilita el reclutamiento y agrava el déficit de colaboradores sobre el terreno, haciendo que cada vez menos comunidades locales cooperen con un Estado que perciben como hostil.

Si observamos las relaciones AES con las potencias extranjeras, vemos cómo la participación externa en la seguridad en África Occidental ha cobrado especial relevancia durante el periodo de análisis en detrimento de las relaciones entre Occidente y la AES, que siguen profundizando en su distanciamiento. A fin de contrarrestar la influencia rusa en la AES, que no deja de aumentar, Estados Unidos desplegó entre 100 y 200 soldados en Nigeria a principios de febrero, a petición del presidente Bola Tinubu, para entrenar a las fuerzas locales contra el terrorismo y la delincuencia armada en el norte. Rusia, a través de Africa Corps, ha reforzado su presencia en Níger y Mali, contribuyendo a la defensa de Niamey (sin ir más lejos, con el incidente en el aeropuerto) y a operaciones conjuntas con las juntas, mientras que Occidente en general y Estados Unidos en particular tratan de hacer lo propio al sur del Sahel.

Este marco de seguridad dual (un Sahel Central alineado con Moscú frente a una Nigeria cooperativa con Occidente), está configurando una fractura geopolítica de fondo que condiciona la arquitectura de la cooperación antiterrorista en la región. El retiro de la AES de la CEDEAO ha dejado a Nigeria como el actor de mayor peso dentro del bloque regional, reforzando su papel como polo de atracción para los estados costeros amenazados por la expansión yihadista.